Sin embargo, para tratar de que sus cargamentos pasen desapercibidos, las mafias introductoras de estos productos recurren cada vez más a la triangulación de rutas, reetiquetado y contrabando técnico, de acuerdo con dirigentes de organismos empresariales que se quejan de los daños económicos y sociales que ocasionan este tipo de delitos.
De acuerdo con un documento de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Jalisco, esos delitos provocan pérdidas superiores a los 63 mil millones de dólares a las industrias textil, del calzado y del juguete, mientras que el gobierno federal pierde 270 mil millones de pesos, esto es 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), por concepto del Impuesto al Valor Agregado (IVA) no recaudado.
Al mismo tiempo, para 2010 se prevé la pérdida de 15 mil empleos directos a causa de la informalidad, la piratería y el contrabando.
Juan Alonso Niño Cota, presidente de los industriales jaliscienses del calzado, señala en entrevista que buena parte de los productos de piratería y contrabando procedentes de China llegan primero al puerto de Long Beach, en Los Ángeles, donde son reetiquetados y después son ingresados a México por tierra o por el puerto de Manzanillo, aprovechando las disposiciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El empresario indica que aproximadamente 80 por ciento de las importaciones de calzado se realizan mediante la triangulación y la falsificación de documentos, además de la subvaluación de los precios de las mercancías y alteraciones de los certificados de origen.
Niño Cota encabezó a un grupo de dirigentes empresariales jaliscienses que, junto con sus homólogos de Colima, se reunieron el lunes 8 con el gobernador Mario Anguiano Moreno, a quien le solicitaron hacer valer las reformas legales para crear una subprocuraduría especializada en el combate a la piratería y el contrabando, que entre otras cosas participe en la supervisión de mercancías que ingresan al país, y particularmente a la región occidente, por el puerto de Manzanillo.
En respuesta, el mandatario estatal reconoció que el puerto de Manzanillo es el principal punto de entrada del contrabando y la piratería y anunció que su administración tratará de llegar a acuerdos con el gobierno federal para que la Secretaría de Hacienda acepte la participación de una subprocuraduría de delitos federales en la verificación de la entrada de mercancías al puerto de Manzanillo, con el fin de proteger a los empresarios locales.
Jesús Alonso Niño comenta que esos delitos han seguido “una tendencia creciente que nos preocupa a todos y que está provocando falta de expectativas en el desarrollo empresarial y en consecuencia en la generación de empleos”.
En la industria del calzado, dice, actualmente siete de cada diez pares son de procedencia ilegal y advierte que “de seguir esta tendencia, para el 2012 habremos perdido nuestro mercado y cerrado la gran mayoría de las empresas”.
Para los textileros la situación no es muy distinta, pues de acuerdo con José de Jesús Plascencia, presidente de la Cámara de la Industrial Textil de Occidente, en los últimos cuatro años han perdido más de 60 por ciento de los empleos de este sector, pues de 45 mil puestos de trabajo, actualmente sólo quedan alrededor de 18 mil.
En este lapso, agrega Plascencia, creció “muy rápido” la incidencia del contrabando y la piratería, pues mientras que hace tres años cincuenta por ciento de las prendas que se encontraban en el mercado eran de procedencia ilegal, ahora el porcentaje creció para
colocarse entre 65 y 70 por ciento, además de que han seguido desapareciendo empresas de este sector.
A su vez, el presidente de la Cámara Regional de la Industria del Hule y el Látex, Jorge Cervantes Ramírez, señala que su sector se ve afectado de manera indirecta por la piratería y el contrabando, ya que las empresas aglutinadas en esta cámara son proveedoras de insumos y partes de diversas industrias.
“Una parte importante de la suela que se utiliza en el calzado se produce en el estado de Jalisco, por lo que todo lo que le afecta a esta industria del calzado nos afecta de manera
indirecta a nosotros, así como lo relacionado con guantes, llantas, autopartes, sandalias y juguetes como pelotas”.
Añade: “Nuestros productos entran a toda la industria y en todos los sectores, pero estamos siendo invadidos por productos terminados de manera ilegal, de manera informal, y eso nos afecta porque la demanda interna que debiéramos tener no la estamos teniendo a causa de ese mercado informal”.
Cervantes considera que una parte del problema se encuentra las deficiencias de la revisión en las aduanas, de manera particular en el puerto de Manzanillo, donde la inspección es “muy laxa”.
Con base en la experiencia de importación de productos por parte de los agremiados de su sector, el dirigente empresarial refiere que generalmente la introducción de mercancías al país se realiza mediante trámites burocráticos.
“Se hace una revisión documental y las mercancías entran, no se hace una inspección visual ni una revisión física de los productos que están entrando, se puede documentar que traen calzado y a lo mejor hasta están metiendo droga o algo de contrabando; están los semáforos, con los que de alguna manera se busca hacer aleatoria la inspección, pero parece que ha sido insuficiente”.
Calcula que “a lo mejor los contenedores que se revisan son el diez por ciento, y no se inspecciona todo el contenedor, sólo se abren algunas cajas, pero es muy ligera la inspección que se hace, faltaría reforzar esta parte con mayor tecnología”.
Así mismo, Jorge Cervantes hace notar que una vez que se detecta una anomalía en un contenedor “lo que se hace es detenerlo, pero no se hace una investigación a fondo para determinar si es una falla específica del momento de que no está completa la documentación o si es un hábito de la empresa, o del seudoempresario que está haciendo importaciones sistemáticas con irregularidades”.
Advierte que si se toma en cuenta que Manzanillo es la principal puerta de entrada de mercancías irregulares, deberían reforzarse los mecanismos de revisión para controlar esta situación “con toda la tecnología y los métodos modernos, porque es un punto clave
para la región e impacta con más del 60 por ciento de los contenedores que llegan a México”.
Para José de Jesús Plascencia, el combate a esos delitos se perfila como “muy difícil y complicada”, por la magnitud de los intereses implicados en ese fenómeno.
—Algunos especialistas ha dicho que la piratería y el contrabando son la caja chica del narcotráfico, ¿coincide usted con esta visión?
—Yo creo que ya no es una caja chica, es una caja grande, se mueve tanto dinero que no tenemos noción de que es una caja chica, yo creo que es una caja muy grande, hay de todo y para todo.
Comenta que los empresarios de Jalisco ya lograron la creación de una subprocuraduría especializada en esa entidad, pero ahora están buscando el acercamiento con los gobiernos de los estados de la región para que hagan lo mismo y su intención es llegar hasta el presidente de la república en busca de su apoyo.
Juan Alonso Niño Cota estima por su parte que el principal factor que facilita la piratería y el contrabando es la corrupción. Se muestra convencido de que si se revisara la mercancía que ingresa al país apegándose estrictamente a los lineamientos, disminuirían esos delitos en un gran porcentaje.
“Ahorita no te puedo hablar cifras pero estamos hablando de miles de millones de pesos y de dólares que pasan por estas aduanas y desgraciadamente no contamos con las autoridades que respeten el marco jurídico y las leyes, es un problema cultural que sin duda necesitamos cambiarlo y es por medio de este tipo de uniones de esfuerzos de la industria con gobierno”.
Respecto de los mecanismos de revisión, Niño Cota dice: “Se ha hablado de una serie de tecnologías para identificar las mercancías que son prohibidas, pero siempre hay una solución a una limitación que pueda poner el gobierno, por lo tanto es importante que haya presencia de los industriales y de los comerciantes dentro de esos recintos fiscales para que haya una validación independiente, porque podemos tener las mejores tecnologías, pero si no tenemos las personas idóneas, la mercancía ilegal va a seguir pasando”.
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