Pero vamos por partes: Hoy, en todas las mesas de café y en todos los sitios en donde la política es el pan nuestro de cada día, no se habla de otra cosa que no sea del tema de Virgilio Mendoza. Y el día de ayer surgieron nuevas evidencias para la discusión pública:
1.- Eran 25: El regidor del Partido Nueva Alianza, Heriberto Leal Valencia, quien además es integrante de la Comisión de Hacienda, declaró en exclusiva para este medio informativo que: “No son quince millones los que Virgilio se gastó en fiestas, comidas, pachangas y recibimientos, según los datos que nosotros tenemos y que se respaldan con documentos, estamos hablando de poco más de 25 millones de pesos”.
Y Leal Valencia le puso varios litros de gasolina al fuego, cuando mencionó que: “Los 25 millones de pesos equivalen a 20 mil becas para estudiantes y con esos 25 millones de pesos se hubieran podido comprar 40 mil despensas de las que se entregan a las amas de casa y a los adultos mayores”.
2.- El Sobresueldo: Pero… el presidente municipal Nabor Ochoa también salió a los medios de comunicación, para denunciar que “en los análisis que hemos realizado nos hemos dado cuenta que el señor Virgilio Mendoza tenía, en nómina, de acuerdo con la página de transparencia del Ayuntamiento de Manzanillo, un salario de 57 mil pesos. Pero nos hemos dado cuenta que tenía otros ingresos, otras percepciones de dinero público, ingresos que presupuestalmente se etiquetaban como “compensaciones”.
Pero…¿a cuántos ascendían esas compensaciones? Según los datos que proporcionó Nabor Ochoa a los medios de comunicación, sumaban entre 55 y 60 mil pesos, por lo que, en números reales, Virgilio Mendoza tenía un salario de 115 mil pesos al mes, es decir, tenía un sueldo mayor al que la ley estipula que debe de tener el Gobernador Constitucional del Estado.
Desde esta óptica, el nombre de Virgilio Mendoza Amescua y lo que fue su administración fueron colocados, de golpe y porrazo, en la mesa de los debates públicos. Hoy, los 15 ó 25 millones de pesos que se gastaron, como dijo el regidor de Nueva Alianza, Heriberto Leal Valencia, “en fiestas, pachangas, recibimientos y huateques” son el tema de discusión. Nadie tiene dudas en que esos gastos quizás respondieron a los candados de legalidad que reclama el ejercicio del servicio público. Pero… en el fondo, ese despilfarro representa un agravio a la conciencia pública, es decir, es una inmoralidad y en consecuencia, una irresponsabilidad.
Pero lo más delicado del asunto es que los aliados de Virgilio Mendoza ya reconocieron la dimensión de los gastos en “fiestas, recibimientos y pachangas”, pues el día de ayer, como lo publicamos en este medio informativo, la regidora Gabriela Benavides Pérez les tiró la bolita a los ex regidores del Partido Revolucionario Institucional y en especial al diputado Francisco Zepeda, ex presidente de la Comisión de Hacienda, cuando le preguntó, ¿por qué no denunció las anomalías?
En el fondo, la regidora Benavides le pegó un bazookazo político a su ex jefe Mendoza Amescua, pues en ninguna parte de la entrevista que le concedió a nuestro compañero Alex Pérez desmintió o negó que se hayan realizado esos exorbitantes gastos, jugó con su declaración mediática, a pasar la papa caliente, pero nunca desmintió las acusaciones, nunca desmintió las pachangas y las borracheras a las que ha venido haciendo referencia el alcalde Nabor Ochoa en sus discursos políticos.
Sea lo que sea, el nombre de Virgilio Mendoza vuelve a estar, de nuevo, en la agenda de las discusiones públicas. Y de paso, su reaparición en el mundillo de la escandalera le cae como anillo al dedo al Partido Revolucionario Institucional, porque, con Virgilio en el ring de los debates, se desactiva, de inmediato, el discurso y las peticiones de transparencia con las que ha estado insistiendo el diputado federal Leoncio Morán Sánchez.
Dice un refrán que “candil de la calle y oscuridad de tu casa”, pero también hay otro que dice “el buen juez por su casa empieza”. Es la hora de pedirle, de exigirle a Locho Morán que sea congruente entre el decir y el hacer, esta es la hora justa para que venga a Manzanillo a ponerse en los cruceros viales y pegue calcomanías en los vehículos para exigirle transparencia a su compañero de partido, Virgilio Mendoza Amescua. Esta es la hora en la que Locho debe ser congruente y el día menos pensado, aparecer con una mesita en las afueras de la presidencia municipal, para recabar firmas y tener el respaldo ciudadano para exigirle cuentas claras al ex alcalde Virgilio Mendoza.
¿Lo hará Leoncio Morán?, desde luego que no. Si quiere ser Senador en el 2012 y si quiere ser Gobernador de Colima en el 2015, este es la hora justa, el momento exacto en el que debe demostrar que lo que más le interesan son los ciudadanos y los intereses de la gente. Si no lo hace, pasará a la historia como uno más, como uno de esos actores políticos que demuestran que entre el decir y el hacer existe un abismal mundo de intereses.
Virgilio Mendoza Amescua y su nombre vuelven a estar en la mesa de los debates. El pasado cinco de julio del 2009, los electores de Manzanillo reprobaron su gestión, cuando perdió ante un desconocido en el puerto como lo era Carlos Cruz Mendoza. Ahora, con su nombre, se está desactivando el discurso de transparencia impulsado por el diputado Locho Morán Sánchez.
Si recaba firmas y si se pone en huelga de hambre para pedir transparencia a las cuentas que dejó Virgilio Mendoza, entonces Locho habrá dado pasos gigantescos rumbo a la candidatura al Gobierno del Estado en el 2015. Pero si se esconde, entonces quedará como el perico Goyo, como esos políticos que hay muchos, como esos pájaros que, como dice el refrán, “ni fu, ni fá”.
Parece, queda la impresión que el nombre de Virgilio y todo lo que evoque a su gobierno son una vacuna al portador para cualquier actor político del PRI. Pero bueno, como siempre tenemos que insistir en la tesis de que eso, sólo parece.
MIS POSTDATAS DE ESTE DIA
P. D. 1.- Otro escándalo en puerta: Una altísima funcionaria del anterior gobierno de Manzanillo será acusada penalmente de haber despojado de un terreno que el ejido de Santiago había donado a una familia pobre. Siempre que se abusa del poder, las consecuencias llegan solas.
P. D. 2.- Todo está listo para el Carnaval de Manzanillo. Dicen que el carro más espectacular, como ha sucedió en los últimos años, será el de la agencia aduanal de Guillermo Woodward. Dicen que la coreografía estará basada en la película más taquillera de la historia.
P. D. 3.- Mañana elección en el Sutsam. Corren las apuestas y también están los golpes bajos y los panfletos a todo lo que dan. Pero esa, como decía Chonita, de del anuncio de los frijoles de La Costeña, esa, esa es otra historia.
Y ni una línea más.





