Y como ocurre puntualmente todos los años, cada uno de nosotros despedimos de una manera muy particular al “año viejo”, con una serie de costumbres o ritos que se aplican de diferente manera en cuanto suenan las doce campanadas del reloj, que indican la llegada del nuevo año, al que estamos ansiosos de dar la bienvenida.
Ya sea comiendo las tradicionales doce uvas al unísono del reloj, estrenando alguna prenda de determinado color para atraer el amor, el dinero, la suerte o la salud, barriendo el frente de la casa, sacando las maletas –no las petacas, pues ahí se corren otros riesgos- a pasear para atraer los viajes, o las mujeres llenando las bolsas con lentejas para que no falte nada en el hogar durante el año que inicia.
Son algunas de las costumbres que miles o millones de personas llevan a cabo para dar la bienvenida al nuevo año, que en esta ocasión será muy especial, pues también es el comienzo de una nueva década, aunque algunos no estén de acuerdo.
Además, en este 2010 se tendrá una celebración nacional muy especial: el centenario de la Revolución Mexicana y el Bicentenario de la Independencia en nuestro país, y aunque desde hace meses se han realizado diversos eventos alusivos a dichas conmemoraciones, en realidad lo fuerte vendrá en el ciclo que arranca este viernes.
Por si fuera poco, a mediados de este nuevo 2010, concretamente el 11 de junio, inicia la participación de la Selección Mexicana en el campeonato Mundial de Futbol y el debut será precisamente contra Sudáfrica, el país anfitrión; luego vendrán los compromisos frente a Francia y Portugal, ante los cuales el “Tri” dirigido por Javier Aguirre buscará su pase a la siguiente ronda y de ahí el soñado quinto partido.
Así las cosas, esta serie de acontecimientos (el Centenario de la Revolución, el Bicentenario de la Independencia y el Campeonato Mundial de Futbol en Sudáfrica), le servirán al gobierno como distractores o “cortinas de humo” para tratar de evadir o tamizar la delicada situación económica y financiera del país, que junto con los temas de la violencia y la inseguridad, además de la emergencia epidemiológica por la influenza A/H1N1 y el dengue, entre otros, fueron parte del desolado panorama que nos dejó el extinto año 2009.
PROPÓSITOS Y COMPROMISOS.-
Igualmente, con el inicio de un nuevo ciclo, como en este caso el año o la década, cada uno de nosotros nos planteamos una serie de propósitos y compromisos, que a fuerza de ser sinceros en la mayoría de las ocasiones pierden vigencia a los tres o cuatro días, por falta de disciplina o convicción.
Bajar de peso, hacer más ejercicio, ahorrar más (o ya tan solo ahorrar), conseguir novi@ o espos@, encontrar un empleo, emprender un viaje, tomarse unas vacaciones son algunos de los propósitos más recurrentes que año tras año nos trazamos, y que como le digo, se requiere de tesón y disciplina para cumplir, pues de lo contrario, sólo quedarán en eso: meros propósitos.
Están también los proyectos, que implican mayor perseverancia y dedicación, entre los cuales pudieran estar: concluir una carrera profesional, obtener un ascenso en el trabajo, estudiar alguna maestría, etc., pues la gama de opciones es tan amplia como cada quien se lo proponga.
MIS DOCE DESEOS.-
Hoy quiero compartir con todos ustedes una bella carta titulada “Mis doce deseos” que me obsequió una muy querida amiga, y que bien pueden aplicarse como los deseos que en lo personal expreso a cada uno de los apreciables lectores de esta columna:
1.- Que Dios te conceda todos esos años más de vida que tanto quieres, pero que éstos estén siempre llenos de bendiciones para ti y todas las personas que amas.
2.- Que eternamente en tu vida exista la felicidad y el éxito.
3.- Que Dios conserve con muchos años de vida, salud y bienestar a todos tus seres queridos y si no fuera así, te dé la fortaleza para superarlo.
4.- Que en un corto tiempo llegues a realizar todos tus sueños, tanto personales como laborales.
5.-Que tu camino esté siempre lleno de armonía, paz, salud, bienestar y amor.
6.- Que llegues tan alto como quieras llegar, pero sin olvidar jamás que ante todo eres un hermoso y maravilloso ser humano.
7.- Que continuamente permanezcas siendo un hombre honesto, respetuoso, sincero, amoroso, cariñoso y confiable; en una sola palabra: un hombre.
8.-Que nunca pierdas el don de ser una persona humilde de corazón.
9.- Que cuando necesites de una mano, un consuelo o un consejo, éste te sea brindado por la persona más sabia y justo en el tiempo que lo requieras.
10.- Que tu ángel tenga unas enormes alas para que con éstas te proteja de la maldad del mundo y no permitan que nada malo te suceda.
11.- Que Dios Nuestro Señor nunca te abandone ni te suelte de su mano santa.
12.- Y que al final de todo esto, nunca te olvides de mi.
EL TREN DE LA VIDA.-
Igualmente, en este inicio del año 2010, deseo compartir con usted esta reflexión que tiene un bello mensaje, se llama “El Tren de la vida”. Hace algún tiempo, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren. Una lectura extremadamente interesante, cuando es bien interpretada.
La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas, las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres. Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irremplazable.
No obstante, esto no impide que se suban otras personas que nos serán muy especiales: Llegan nuestros hermanos, amigos y esos amores maravillosos. De las personas que toman este tren, habrá también los que lo hagan como un simple paseo. Otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje…
Habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite. Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente… otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento. Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son más queridos, se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga a hacer el trayecto separados de ellos.
Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos… pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado, pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa; el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas… pero jamás regresos. Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos, ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda. El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado. Me quedo pensando si cuando baje del tren sentiré nostalgia; creo que sí.
Separarme de algunos amigos de los que hice en el viaje será doloroso. Dejar que mis hijas sigan solas, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlas llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron. Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.
Amigos: hagamos que nuestra estadía en este tren de la vida sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan. Un abrazo a cada uno de ustedes y… ¡Feliz Viaje!
OBITUARIO.-
Sin dolor ni agonía, que refleja sin duda la paz espiritual con que fue al encuentro con Dios Nuestro Señor, así murió el pasado martes 29 de diciembre a sus 86 años de edad don José Orozco Gutiérrez, quien con toda certeza se encuentra ya en otra dimensión celestial, al lado de su esposa, doña María Sandoval, quien había partido apenas hace un año y medio, el 4 de julio.
Don José Orozco fue un gran hombre, un hombre ejemplar en toda la extensión de la palabra: como esposo, como padre, como abuelo, como amigo y como patrón, por lo que a lo largo de su productiva vida, siempre relacionada al comercio, sembró infinidad de amistades.
Siendo un hombre de buenos sentimientos, como también los tuvo quien fuera su esposa, doña Mary, no podía ser de otra manera con su descendencia, así es que sus siete hijos, así como nietos y bisnietos, llevan en la sangre esa calidad humana que distingue a la apreciada familia Orozco Sandoval, que siempre se ha distinguido como gente de trabajo, responsable y respetuosa, que gusta de sembrar amistades y cultivar afectos.
Por esa razón, durante los funerales, en la misa de cuerpo presente en el templo de La Sangre de Cristo que concelebraron los sacerdotes Jesús Preciado Mendoza, Natividad Leal y uno más de quien ignoro el nombre, así como en el cementerio municipal, fue incontable la cantidad de amigos que acompañaron a la familia Orozco Sandoval en estos momentos de tristeza y dolor.
Gente de todos los ámbitos y estratos sociales de Colima acudieron a expresar sus condolencias a los deudos de don José, lo que seguramente los reconforta en estos aciagos momentos.
En lo personal, expreso mi solidaridad a dos amigos que aprecio y respeto profundamente: Mónica y José Antonio Orozco Sandoval, a quienes al igual que a sus demás hermanos Lety, Paty, Adelina, Óscar y César, les envío un abrazo fraterno y las oraciones de mi familia por el eterno descanso de su señor padre, así como su pronta resignación.
IN MEMORIAM.-
Este viernes 1 de enero, se cumple el primer aniversario luctuoso del profesor Felipe Ramos Padilla (1937-2009), quien fuera maestro de varias generaciones en la escuela secundaria federal “Enrique Corona Morfín”, así como combativo líder de la Asociación Colimense de Jubilados y Pensionados del Estado de Colima.
Por tal motivo, este día se ofrecerá una misa por su eterno descanso en el templo de Nuestra Señora de La Salud, por la calle Miguel Galindo de esta ciudad capital, donde acompañaremos a doña “Coco” –su viuda- y a sus hijos, para orar y honrar la memoria de tan apreciado maestro.
Felipe Ramos Padilla fue el segundo de diez hijos del matrimonio formado por sus padres, Rafael Ramos y Victoria Padilla –finados ambos- y creció al lado de sus hermanos Socorro, Rosaana, Raúl, Silvia, Enrique, Hilda, Daniel, Xóchitl, y Javier.
El profesor Ramos Padilla también tuvo una familia prolífera, pues se casó en 1965 con María Socorro Vargas Salazar, con quien procreó 7 hijos hoy lloran su ausencia: Felipe Ramos Andrade (el mayor), Iliana del Rocío, Martha Victoria, Irma Leticia, Raúl Archivaldo, Jesús Fernando y Gabriela del Socorro, a quienes hoy saludo con aprecio.
Junto con sus hijos, yernos y nueras: doña “Coco” recibe hoy el amor de sus nietos: Felipe de Jesús, Osvaldo Rafael e Irving Omar Ramos Hernández; Eduardo Beck Espinoza Ramos; Alan Alberto y Erik Eduardo Rodríguez Ramos; Fátima Sonsoles y Archi Tadeo Ramos Figueroa; Osiel Guadalupe, Fernanda Viviana y Christopher Jesús Ramos Reyes, quienes hoy recuerdan con inmenso amor al patriarca de la familia.
Igualmente, hoy también recordamos con afecto a otro querido maestro, doctor y político, como lo fue el inolvidable Jaime Morales Fernández, quien falleció también justo un 1 de enero de hace muchos años. Sin embargo, quienes tuvimos la fortuna de ser sus alumnos o amigos, lo recordamos con el cariño de siempre. Que en paz descanse y a su esposa, hijos y hermanos, mi aprecio perenne. <Pepe Naranjo>
Mi correo: [email protected]>. (También puede leer mi columna en www.elmundodesdecolima.com.mx, en www.periodicosenda.com, en www.colimanoticias.com y en www.afmedios.com)