TONALTEPETL

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Por: Gustavo L. Solórzano

Sorpresiva, injusta y a veces esperada, la bendita muerte llega sanadora, liberadora, coadyuvando con la vida para destrabar el vínculo egocéntrico que nos ata a este plano material. Nada es para siempre, ha sido mi lema desde hace varios años, y sin duda, en esta vida lo único seguro es nuestra trascendencia. Muchos son los seres queridos que he despedido en mi andar, entendiendo que mientras mayor es nuestro apego, mayor es el dolor de la despedida. No es fácil, nos duele una planta, un animalito o hasta un objeto que se pierde, mayormente una persona. Para Colima y sus familias, los últimos días han sido duros, padres, hermanos y amigos han regresado a casa.

Es necesario seguirnos cuidando, sin miedo, sí, conscientes de la realidad y la imperiosa necesidad de adaptarnos a las circunstancias que estamos viviendo. Desde mi modesta opinión le reitero, alimentación, descanso, y pensamientos positivos. Evitar “la tele” y comentarios amarillistas, que la mayoría de las veces son carentes de veracidad. La sanidad es eso, vida plena y por qué no decirlo, regresar a la antigüita, baños de sol, baños de asiento, lienzos húmedos en abdomen después de comer, tes de hierbas, etc.  La respuesta sigue estando en la naturaleza, no en sustancias que son usadas de manera experimental en detrimento de la especie humana.

Mas allá de seguir imponiendo la cultura del miedo, autoridades, medios informativos y sociedad en general, necesitamos unirnos para fortalecer los aspectos que generan salud y no, la difusión de datos alarmistas que tienen el estado emocional de la población pendiendo de un hilo. Todos hablan de la enfermedad, todos hablan de muerte, nadie dice que hacer para prevenir, el cubre bocas es algo inservible para detener un virus como este, solo genera una especie de autointoxicación al respirar nuestro propio desecho y andar reciclando nuestra propia saliva. Eso merma la calidad del oxígeno que respiramos y en nada ayuda. Mucha gente que lo sabe, solo la usa por respeto a una disposición o por la obligación que implica para accesar a ciertos lugares públicos.

Jaime, taxista con mas de veinte años de experiencia me dice, “fíjese que curioso, nada más los intuban y se mueren”. Don Toño, “Pos yo le dije a mi vieja, si me enfermo déjame en la casa, no me lleves alli”. La gente tiene miedo de ir a las instituciones públicas, ya lo usan como sinónimo de muerte segura, y en las privadas, las han convertido en jugosos y elitistas negocios anti Hipocráticos.

Hoy estamos atrayendo aquello que no deseamos, pero es tanta la información, que hemos generado un campo energético enfermo. El pensamiento es el primer nivel por el cual se ejerce el poder de atracción.

Este poder se origina debido al campo eléctrico del cerebro. Un pensamiento prolongado durante un determinado lapso de tiempo, tiende a convertirse en realidad, por ejemplo, las personas que normalmente piensan en posibilidades negativas atraen a su vida situaciones así. Creer es crear, dice Santiago Pando en su documental, no puedo desear el bienestar si me la paso pensando negativamente y enterándome de la basura en el ciberespacio. Es necesario unir la acción a la palabra, pensar, sentir y desear amor, es la diferencia; es tiempo de darle vuelta al disco, cambiemos la melodía.

ABUELITAS:

Son innumerables los padres de familia que han mostrado su inconformidad, ante la posibilidad inminente de que sus hijos regresen a clase en semáforo rojo, hay quienes dicen que es negro y se está ocultando. Cual sea la situación real, es necesario que se repiense la indicación porque el augurio no es favorable. Ojalá me equivoque, pero se avecina una situación difícil que puede derivar en resultados funestos innecesarios y de los cuales nadie estamos exentos. Es cuanto