Los muertos de López

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Por: Francisco Pérez Medina

Desde el inicio de la pandemia, el funcionario con mayor responsabilidad en nuestro país, se ha colocado el cubrebocas sólo cuando acudió a su primer gira internacional hacia los E.E.U.U. y otras contadas con los dedos, cuando ha subido en algún avión para realizar giras de supervisión. El argumento para no usarlo, lo ha repetido en diversas ocasiones “no me pongo [el cubrebocas] porque guardo la distancia y porque el doctor me ha dicho que no es necesario si no estoy infectado” (Vanguardia, AMLO, 03-11-2020).

Con ese ejemplo, los ciudadanos han dudado de su funcionalidad y uno lo ve en la calle, donde la mayoría no lo usa, salvo que tenga que acudir a un centro comercial para realizar sus compras, pero, una vez saliendo, se lo retiran o dejan la nariz fuera, donde pierde su protección. Aunque, ese mismo que ha dicho que no debe usarlo porque “La fuerza de AMLO es moral y no de contagio” (La Razón, López-Gattel, 17-03-2020), luego expresa que él sí lo ha promovido y que nunca ha dicho que no sirva, pidiendo recientemente a los medios de comunicación que pusieran “ en las primeras planas… la dedicaran a usa tu cubrebocas” (Animal político, López-Gatell, 25-11-2020)  Lo que se transmite es una orden, que luego contrapone con otra, y ello genera, obvio decirlo, un enorme desorden.

¿Recuerda usted la declaración del responsable de atender la pandemia en nuestro país?  “estaríamos hablando que 6 mil personas, 7 mil u 8 mil personas que podrían perder la vida” (El Financiero, López-Gattel, 23-04-2020), en ese lejano abril, ofreció una cifra que todos creyeron, pero luego ante la realidad, modificó su proyección, informando dos meses después, el 4 de junio, que, una cifra “catastrófica”, sería de 60 mil personas fallecidas en nuestro país. Esa cifra quedó muy lejos de ser cierta, pues lo catastrófico va superada, en este momento, casi el doble.

Pero lo que llama ahora la atención, es que no quieren que se hable de ello, están acusando a los medios de comunicación de “informar” las cifras. Los principales culpables ahora de las cifras las quieren endosar a los medios de comunicación, primero lo hicieron con la población a quienes culparon porque tenía malos hábitos de alimentación, por sus enfermedades, por el deterioro del sistema de salud, luego dirigieron la culpabilidad hacia los alimentos altos en azúcares, al neoliberalismo, la corrupción, y, pronto, seguramente estarán culpando a los fallecidos por fallecer.

Ayer, anunciaron un ranking elaborado por Bloomberg sobre los países que mejor han respondido ante el Covid19. Los tres primeros lugares lo obtuvieron: Nueva Zelanda, Japón y Taiwán, respectivamente. Lamentablemente en ese estudio también se informó el último lugar ¿sabe usted quién lo obtuvo? Con tristeza, el nuestro. A nadie debe dar gusto esto, es un fracaso rotundo del que no quieren hablar ni responsabilizarse. La historia habrá de poner a cada quien en su lugar, recordando cifras y frases expresadas con nula sensibilidad como aquella que se dijo en el mes de abril “esta pandemia nos cayó como anillo al dedo”.

Las cifras oficiales, van en 100 mil fallecidos, pero las reales las superan por tres veces. No hay un solo mexicano que no haya perdido a un ser querido, un amigo, un conocido, un vecino. Cada semana, con tristeza, día a día se presenta una nueva esquela que anuncia la terrible noticia que suma otra familia que tiene que decir adiós a un integrante que no debió de perder la vida, no de esa manera. Mientras tanto, el calificativo con poco tino y empatía que expresó la autoridad fue “esta es una cifra inusual” (Infobae, López- Gattel, 20-11-2020).

Salida

1.- Faltan dos semanas para que se concreten las alianzas de los partidos políticos que habrán de competir en las siguientes elecciones. Pronto sabremos los acuerdos, conciliaciones y coincidencias para obtener el poder público, y también, la separación, división y disidencias de quienes no lograron la máxima de la política de “llegar al entendimiento”.

2.- Hace una semana, informamos la desvalorización del magisterio en la 4T; hasta la fecha ningún legislador federal ha desmentido el raquítico presupuesto que aprobaron para las escuelas normales en el país para el 2021. Le doy un dato que contextualiza la afirmación, para el 2021 habrá un presupuesto de 170 millones para todas las escuelas normales del país, mientras que, en el último año del gobierno anterior, fue de 738 millones. Cuatro veces más se valoraba al magisterio de lo que actual, al menos, eso dicen los números, no las palabras.

3.-Estimado lector, las proyecciones que se tienen para los siguientes meses sobre la pandemia es peor a lo “catastrófico”; así que cuídese mucho, aunque no vea el ejemplo en las autoridades o en las personas que andan en la calle, usted sí cuídese y cuide de sus seres queridos.  

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