FMP: JOA y Humberto Deben Hablar Sobre Subalternos de «Nacho Coronel»

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    A PROPÓSITO
    NACHO CORONEL Y COLIMA

    DURANTE un “operativo de precisión” en un lujosa zona de Guadalajara, Jalisco, fuerzas especiales del Ejército Mexicano y de la Fuerza Aérea mataron en un enfrentamiento a Ignacio Coronel Villarreal, alias Nacho Coronel, uno de los tres líderes del cártel de Sinaloa.

    La muerte de Nacho Coronel, de acuerdo con el informe oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), se produjo cuando intentó escapar del cerco militar que lo tenía copado en la colonia Colinas de San Javier, en Zapopan, Jalisco.

    Se enfrentó a los militares con un arma de fuego, con la cual causó la muerte a un soldado e hirió a otro integrante de la Sedena.

    En la operación se logró la captura de su escolta personal, Irán Francisco Quiñones Gastélum.

    Nacho Coronel no se intimidó ante los soldados. Los confrontó armado con una pistola y fue el primero en disparar cuando los militares ingresaron a la habitación. Mató al militar que encabezaba el operativo e hirió a un segundo oficial.

    Él recibió dos disparos, los dos a la altura del pecho que de inmediato le quitaron la vida.

     

    Tercer hombre en importancia del cártel de Sinaloa.
    Considerado como uno de los capos más cautelosos que operaba en México, Nacho Coronel enfrentó en los últimos meses la embestida del cártel de los hermanos Beltrán Leyva y que provocó que en entidades como Nayarit y Colima se produjeran enfrentamientos de gran violencia entre miembros de esas dos organizaciones criminales. (El Universal 30/julio/2010)

    Coronel Villareal, de 56 años y originario de Durango, ocupaba junto con Joaquín Guzmán Loera, El Chapo Guzmán, e Ismael Zambada, El Mayo Zambada, la dirección del cártel de Sinaloa, organización que según el Ejército verá seriamente afectadas sus acciones en el occidente del país.

    El ahora extinto Coronel estaba encargado del tráfico de drogas a través de la denominada ruta del Pacífico, que comprende los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y parte de Michoacán. (El Universal 30/julio/2010)

    En 2007, la sobrina de El Coronel, la joven que fuera reina de belleza de Canelas, Durango, Emma Coronel Aispuro, se casó con El Chapo, sellando su alianza en el narcotráfico.

    Reportes de inteligencia del gobierno estadounidense indican que la visión empresarial de Nacho Coronel le permitieron establecer una de las redes de laboratorios de producción de metanfetaminas más importantes en México para abastecer el mercado de Estados Unidos, hasta expandir sus negocios a naciones europeas, con células que operaban bajo sus órdenes en Jalisco, Colima, Nayarit y Sinaloa.

    Aunque desde 2008 la batalla principal de Nacho Coronel la libró contra el resto de los cárteles, al mantenerse al lado de El Chapo Guzmán. En medio de traiciones, rupturas y disputas por los territorios, los Beltrán Leyva se convirtieron en sus principales enemigos, quienes este año se asociaron con Los Zetas.

    En esta guerra entre organizaciones, en abril pasado sicarios de Los Zetas asesinaron a su hijo Alejandro Coronel, de 16 años. La respuesta no se hizo esperar y en venganza El Coronel ordenó el secuestro de la esposa de Héctor Beltrán Leyva, El H, a quien liberó con un mensaje de que “para nosotros la familia es sagrada”.

    El Chapo le debe el haber escapado del penal de alta seguridad de Puente Grande. Fue quien organizó, planeó y ejecutó la fuga.

    Coronel tiene siete hermanos, dos hombres y cinco mujeres. Cuando a una de sus hermanas le secuestraron un hijo en Guasave, Sinaloa, Coronel levantó en represalia a 15 familiares del autor del rapto y los trasladó a Culiacán para ejecutarlos.

    El subjefe operativo del Estado Mayor de la Sedena indicó que Nacho Coronel dirigía las actividades delictivas para su organización en el occidente de la República, que incluye los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y parte de Michoacán, donde controlaba el tráfico de cocaína a través de la denominada ruta del Pacífico. (Milenio 30/julio/2010).

    De acuerdo con la información proporcionada por el militar, Nacho Coronel dirigía las actividades delictivas para su organización en el occidente de la República, que comprende los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y parte de Michoacán.

    En abril pasado, Alejandro Coronel, hijo del capo, fue ejecutado supuestamente por un grupo de sicarios al servicio de Los Zetas, cártel que se unió al grupo de los Beltrán Leyva y que desde finales de 2009 comenzó a disputar el control de la zona de Nayarit, Colima y Jalisco al cártel de Sinaloa.

    De ahí derivaron varias matanzas ocurridas en esos estados, que hasta hace unos meses eran considerados entre los de menor nivel de delincuencia en el país (Colima y Nayarit) y que ahora reportan 413 ejecutados este año.

    De acuerdo con fuentes oficiales, la muerte de Nacho Coronel provocará que se incremente la violencia en la zona que él controlaba, y crece la posibilidad de que los Beltrán Leyva –hasta 2008 socios del cártel de Sinaloa– disputen, en coordinación con Los Zetas, el control del Pacífico.

    Los Beltrán Leyva se sintieron traicionados por los líderes de Sinaloa, entre ellos Coronel Villarreal, porque supuestamente entregaron a las autoridades a Alfredo El Mochomo Beltrán Leyva; hecho que desató una guerra entre los grupos que habían sido socios desde 2001. (La Jornada 30/julio/2010)

    La muerte de Ignacio Nacho Coronel Villarreal provocará una escalada inmediata de violencia en Nayarit, Colima y Jalisco –donde operaban personas al servicio de ese capo del cártel del Pacífico–, ya que Los Zetas intentarán arrebatar el control territorial de esas entidades para el tráfico y distribución de drogas, coincidieron Samuel González Ruiz y José Luis Piñeyro, expertos en temas de narcotráfico y Fuerzas Armadas, respectivamente.

    González Ruiz, exfiscal antidrogas de la Procuraduría General de la República (PGR), “habrá una sucesión ordenada de los grupos del propio cártel del Pacífico-Sinaloa, pues hay que precisar que Nacho Coronel no era la pieza más importante de esa agrupación criminal, ya que sólo controlaba 20 por ciento de las acciones delictivas y de las ganancias de ese cártel”.

    Los dos expertos coincidieron en que después de golpes militares de este tipo, el grupo criminal afectado pasa por un periodo de recomposición interna y/o de alianzas con otros cárteles, lo cual debilitará muy poco al cártel de Sinaloa.

    El exfiscal de la PGR aseguró que con esta baja “para nada se puede hablar de que se haya pulverizado o debilitado el cártel de Sinaloa. Hay que aclarar que dicho grupo no opera como estructura unitaria o ejército militar; en los hechos, esta agrupación delictiva, conocida como federación de cárteles, está compuesta por distintos grupos y por niveles de asociación. En ese sentido, Nacho Coronel era –como lo fue Amado Carrillo y seguramente (Joaquín) El Chapo Guzmán lo será ahora– el primo interpares.

    ¿Qué quiere decir primo interpares? El que maneja los contactos y las relaciones públicas. En términos gráficos hay que aclarar que no todos los operadores de Nacho Coronel le daban cuenta a El Chapo. Es decir, entre El Chapo, (Ismael) El Mayo Zambada y Nacho Coronel había una relación de asociación, pero no se puede hablar de que la gente de cada uno de ellos conformen una especie de megaempresa que responde a un solo dueño o jefe”, puntualizó González. (La Jornada 30/julio/2010)

    Es importante destacar que la DEA y la Secretaría de la Defensa Nacional, según dio a conocer el subjefe operativo del Estado Mayor, considera con información respaldada que Nacho Coronel como encargado de la Región del Pacífico del cártel de Sinaloa controlaba el trasiego de droga en Colima.

    Por eso, el secretario general de Gobierno, Jesús Orozco Alfaro, aceptó que la muerte de Nacho Coronel, presunto socio de El Chapo Guzmán en la ciudad de Guadalajara, podría tener repercusiones en el estado de Colima.

    “Lo que nosotros esperamos es que el programa de trabajo que el gobernador del estado (Mario Anguiano) ha anunciado se vaya aplicando a cabalidad y que de esa manera vayamos garantizando la seguridad de los colimenses y vayamos estabilizando los hechos delictivos y estar muy atentos”.

    A pregunta expresa de si tenían o no conocimiento de que Nacho Coronel controlaba el tráfico de droga en la entidad, Jesús Orozco puntualizó: “Nosotros no tenemos ningún elemento para afirmar o negar que Nacho Coronel controlaba el estado de Colima, esto depende de otra instancia, en este caso de la información que tenga la Procuraduría General de la República”. (Avanzada 30/julio/2010)

    El secretario general de Gobierno dice que no tiene información al respecto, no obstante que la DEA y la Secretaría de la Defensa afirman que sí hay información al respecto.

    Desde mi punto de vista, Jesús Orozco tiene razón, él no está informado y si él no tiene la información que ya dio a conocer la DEA y la Sedena, es porque no se la han hecho llegar a las autoridades locales y, al parecer, mucho menos a Orozco Alfaro, según sus propias declaraciones.

    No obstante, el exsecretario de Planeación, Jorge Humberto Silva Ochoa, en su columna del Ecos de la Costa, “Interés público”, afirma: “En Colima, la opinión pública identifica a varias personas como subalternos de Coronel. Esa gente y quienes habían trabajado algún tipo de relación comercial, personal o política con ella, deberán andarse con cuidado”. (Ecos de la Costa 30/julio/210)

    El señor Jesús Orozco Alfaro debería platicar con el licenciado Jorge Humberto Silva Ochoa, para que le proporcione la información acerca de la presencia de Nacho Coronel en Colima y le pueda dar los nombres de los subalternos y quienes han tenido una relación comercial, personal o política con el fallecido Coronel.

    Aquí es importante que el licenciado Humberto Silva le platique a Orozco para que éste tenga la información de que, como dice Jorge Humberto Silva Ochoa, la opinión pública identifica a varias personas relacionadas con Coronel, y resulta interesante la afirmación que hace de que algunos tuvieron la relación política, y aquí habría que preguntarle a Jorge Humberto Silva Ochoa si Nacho Coronel realizaba actividades políticas en Colima o qué políticos se relacionaban con las actividades de Coronel.

    No hay duda que el exsecretario de Planeación del gobierno de Silverio Cavazos tiene mucha información y el secretario general de Gobierno, Jesús Orozco, no la tiene, y yo le creo a los dos, que Jorge Humberto Silva Ochoa sí sabe, porque lo afirma, y que Orozco no sabe, porque reconoce que no está informado.

    http://www.diariodecolima.com/newpage/antercola.php?c=6726

    www.aproposito2004.blogspot.com

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