FMP Denuncia «Pasquín» que lo Difama, Pagado por Comunicación

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    Parte del texto de la columna «A Propósito» que se publica hoy en Diario de Colima, firmada por Fernando Moreno Peña..

    A PROPÓSITO…

    EL QUE SE LLEVA SE AGUANTA

    1.- Está circulando un pasquín –anónimo y con falsedades– que se ocupa ampliamente de mi persona, con lo cual se repite la estrategia de comunicación del gobierno anterior, a cargo del director de Comunicación Social de la administración actual, y se replica el uso del dinero público para denostar, pero principalmente para distraer la atención de los asuntos graves que aquejan al estado, como es el endeudamiento, las acusaciones de enriquecimiento ilícito a funcionarios del gobierno anterior que han hecho muchos ciudadanos y actores políticos.

    De igual forma, el tema de la inseguridad, de la alta criminalidad en las calles de la ciudad, las ejecuciones, los secuestros, el incremento a robos de casa habitación, etc., todo herencia del gobierno anterior.
    Esa estrategia de comunicación heredada de la administración anterior e implementada en este mismo gobierno por los mismos personajes, que se beneficiaron del endeudamiento y que siguen gravando las finanzas públicas, costeando campañas de difamación cuyo objetivo es hacerme el personaje malo de la película, que resultó costosa y pésima para el público colimense, y ahora con la nueva película, también se pretende que yo sea el actor principal, porque eso les redituó enormes ganancias a los gatilleros de la pluma y la radio.

    O sea, estos periodistas oficiales pretenden seguir viviendo económicamente ocupándose de mí, pero con cargo al gobierno del estado.
    Por eso, ellos mismos argumentan que yo soy culpable del endeudamiento; bueno, si les dieron tanto dinero del gobierno por atacarme todo el gobierno anterior y costean las ediciones del Ecos de la Costa, del Colimán, si compraron El Panorama y una estación de radio y las usaron para denostarme, en ese sentido, si parte importante del endeudamiento se debe a las campañas de difamación que a ellos les han de haber redituado económicamente y que pretenden continuar, y como no lo han logrado; en los medios que anteriormente han comprado y que sostienen ahora, inventan un pasquín más, así sí se puede decir que en mí gastaron parte del endeudamiento que dicen y van a seguir gastando en algo que resulta improductivo para la gente, pero personalmente benéfico para estos periodistas plurinominales, comandados por la Dirección de Comunicación Social del gobierno.

    En este nuevo pasquín me acusan de enriquecimiento ilícito, no obstante que no aportan prueba alguna, como nunca la han aportado, y no obstante que yo ya fui auditado y que la PGR no me acreditó enriquecimiento ilícito alguno.

    En el mismo pasquín que se me ataca, se habla muy bien del licenciado Silverio Cavazos y lo defienden de las acusaciones que se le han hecho; o sea, no ocultan origen, ni intención, es más, como que quieren decirme: Sí, somos nosotros, ¿y qué? Vamos a seguir.

    Aquí hay que destacar que se usa dinero oficial para acusarme de enriquecimiento ilícito y se hace, precisamente, para desviar la atención del enriquecimiento de otros y que además se le protege. Allá ellos.

    Este comentario no es queja ni molestia, únicamente lo hago para dejar claro que acuso recibo y ofrezco respuesta. Veamos:

    2.- Ecogranja
    “Las puertas de la Ecogranja del DIF estatal aún no han visto la hora de ser abiertas al público y aún no hay fecha para que esto suceda.
    “A 10 meses de su inauguración –con una inversión de 15 millones de pesos– el terreno conocido como Ecogranja, ubicado en El Espinal, Villa de Álvarez, continúa cerrado la mayor parte del tiempo.

    “El terreno de 10 hectáreas en que se edificó este centro recreativo, con la pretensión de impulsar una nueva cultura de educación ambiental y salud, tuvo un costo de 10 millones de pesos y los 5 millones restantes del monto destinado fueron invertidos en la infraestructura del lugar”, (Milenio, 9/04/2010)

    Al no funcionar este centro de esparcimiento y al costar más el terreno que la construcción, está claro que lo importante era realizar la compra del terreno, que fue pagada a un precio de un millón de pesos la hectárea.

    Reitero: lo importante no era que funcionara la Ecogranja, sino que se hiciera el negocio de la compra del terreno.

    http://www.diariodecolima.com/newpage/antercola.php?c=6229

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