TONALTEPETL

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Por: Gustavo L. Solórzano

Indudablemente el cáncer como enfermedad obedece a muchos factores, desde emociones reprimidas, odios, deficiencia alimenticia, contaminación por productos químicos, hongos, bacterias, virus y más. Naturalmente existen personas más o menos propensas para desarrollarlo. De manera reiterada, por ejemplo, grupos en favor del medio ambiente y la vida sana han denunciado a una de las multinacionales que abarca el mercado alimenticio, misma que usa una serie de semillas transgénicas para sus cultivos y también abarca el mercado global de pesticidas. Monsanto, (John Francis Queeny y Olga Méndez Monsanto.) al parecer utiliza, maneja y difunde la aplicación de productos químicos en su producción alimenticia y con ello, atenta contra la vida.

El arsénico en fluidos geotérmicos es un contaminante no deseados debido a sus efectos nocivos en la salud humana, los cuales son ampliamente reconocidos por la Organización Mundial de la salud. En el caso de Colima, La actividad volcánica produce contaminación natural en general, ya sea a través de las emanaciones gaseosas o de las denominadas “lluvias de cenizas”.

Si acaso le motiva saber más, le diré que algunos procesos industriales tales como la minería, la fundición de metales o las plantas eléctricas de carbón, contribuyen a que haya arsénico en el aire, agua y suelo. El uso de arsénico en algunos pesticidas agrícolas y en algunos productos químicos que sirven para conservar la madera, también genera contaminación ambiental.

La cloración para tratar el agua por ejemplo, la desinfecta pero no quiere decir que esta sea potable, para ello se necesita otro procedimiento. Hoy se sabe que el riesgo de desarrollar cáncer es 93% más alto en personas que beben o están expuestas al agua con cloro. El cloro representa un daño potencial a la salud para niños y adultos, y es un asunto que debe considerarse con mucho cuidado, máxime si es para consumo humano. Si a lo anterior le sumamos el arsénico, que en el caso de Colima puede estar influyendo por el volcán, entonces si estamos hablando de algo más serio, de ahí que la diputada Claudia Yañez, recientemente  haya señalado la importancia de que se verifique el agua de Colima y que para ello se llevará a cabo un foro con la participación de autoridades en el rubro.

Regresando con el arsénico, agrego que la muerte, la inhibición del crecimiento y de la reproducción, son parte de los daños que causa en la población humana, animal, flora y fauna. Concluyo el tema señalando que  El intestino, el corazón y el sistema nervioso se ven afectados. Los que sobreviven a un envenenamiento severo pueden desarrollar manchas de pigmentación en la piel y daños en los glóbulos rojos, la médula ósea (donde se producen los glóbulos sanguíneos), el hígado, los nervios y el cerebro. Una exposición a largo plazo con altos niveles de arsénico en el agua que tomamos, puede causar un engrosamiento de la piel o la aparición de manchas de pigmentación, así como cáncer de piel, pulmón, vejiga o riñón. Ojalá que en el foro que señalo, asista la gente idónea para el fin deseado, cuidar la salud de los colimenses.

ABUELITAS:

Combatir la degradación social y con ello contribuir en la construcción de una sociedad justa y democrática, forma parte de la estrategia que el Presidente de la Republica propone para la educación de nuestro México. Incluyente, equitativa, y personalizada, con una pedagogía diferenciada que sume y atienda las áreas más deterioradas del sistema educativo. Colima sin duda, sigue siendo un buen referente nacional en estos aspectos que ponderan el lado humano del docente cualquiera que sea su responsabilidad. Nuestro estado coadyuva así, en la construcción de la nueva escuela mexicana. Es cuanto.  

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