RAMÓN VARGAS CANTA EN HOMENAJE A VERDI

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    El tenor mexicano aprovechó una pausa en el MET donde las funciones de Don Carlo se extienden hasta el 16 de marzo, para venir a México y ser parte del homenaje a Verdi, en el bicentenario de su nacimiento. La gala se celebró ayer en Bellas Artes.

    En México la crítica está dividida, se la ama o se le detesta. El tenor, dice, hace años que no lee críticas porque no sólo se vive más feliz, también porque simplemente no le importa. “No soy monedita de oro”. Vargas, va más allá, los críticos suelen estar mal preparados para emitir un juicio digno de leerse con seriedad.

    Crítico de las políticas culturales, Vargas asegura sentirse más allá del bien y del mal, 30 años de trayectoria se lo permiten. “La crítica es un mal necesario, lo malo es cuando creen que sólo deben escribir mal sobre alguien. No las leo desde hace mucho tiempo y vivo muy feliz. En un Festival de Salzburgo nombraron la ópera que hice como la mejor de todas, no leí ni una crítica. Sí leo las de un par de críticos que conozco, que son gente que sabe y dice las cosas que no le gustan pero no de manera negativa”, explica en entrevista durante el ensayo.

    Y añade: “¿Cómo vamos a pontificar sobre un arte que es completamente subjetivo? Habrá quien diga que mi voz es muy bonita y habrá a quien no le guste. Lo que falta es unidad de parámetros con los que se pueda medir a un artista; parámetros que no se ven, sino que se escuchan, y eso es justo lo que muchos no saben hacer: escuchar, critican lo que ven: ‘la escenografía estaba muy fea’, ‘la peluca le quedaba muy mal’. Eso no es un crítica, es una idiotez”.

    El tema le interesa a Vargas y argumenta: “Es como si dijera que soy aficionado al futbol y desde chiquito lo veo, ya por eso me siento capaz de ser director técnico de la Selección. ¿A ver qué les parece? Sería una idiotez, ¿no? Pues así estamos (con la crítica)”.

    Sobre el personaje que interpreta en Don Carlo en el MET, cuenta: “Es muy ingrato para un tenor porque Verdi quería que le cambiaran al tenor que le impusieron y como no fue así, le quitó el aria, así que nos dejó cojos. Sin embargo la música es hermosa y espero que la podamos montar en México, hace mucho tiempo que no se ve aquí. En Nueva York me ha ido muy bien, tenemos un elenco maravilloso”.

    De su presencia en México para 2013 dice que con el cambio de administración espera que “los viejos tiempos” regresen. “Tenemos que programar con tiempo, pero no se puede hacer porque aquí nunca se sabe con qué dinero se cuenta, ese es un gran problema que se debe arreglar. Ahora tenemos a Rafael Tovar (en Conaculta) y con él tuve experiencias maravillosas, fue un momento dorado para la ópera que ojalá se repita”.

    Fuente: EL UNIVERSAL

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