PROYECTO DE ALUMNOS DE LA U DE COLIMA, UNO DE LOS MEJORES EN INICIATIVA MÉXICO

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    Dentro de la categoría de Ideas, el proyecto elaborado por estos jóvenes intenta, a través de talleres sabatinos en el Bachillerato No. 1 de la UdeC, modificar la idea que existe entre los alumnos de que matemáticas y literatura son sinónimo de actividades aburridas o inútiles en la vida cotidiana, despertando su curiosidad para que inicien búsquedas personales, vean nuevos horizontes y amplíen su léxico y bagaje cultural.

    En lo que se refiere a las matemáticas, el proyecto quiere “brindar la posibilidad a los participantes de pensar en forma divergente sobre temas matemáticos para incorporarlos a un ejercicio crítico y no mecánico, así como desarrollar la capacidad de reflexión y análisis en las materias de estudio y en los actos de la vida cotidiana”. En cuanto a la literatura, el objetivo es “inducir una empatía significativa por el proceso de abstracción otorgado por la lectura, con bases temáticas cercanas al participante y razonar acerca del cambio sufrido en algunos valores culturales/artísticos de la sociedad”.

    Entrevistado al respecto Héctor Ortiz Martínez, quien es originario del estado de Oaxaca, puntualizó que al llegar a Colima tuvo en mente la firme intención de aportar algo a la calidad educativa que ya existe y marcar una diferencia. Afortunadamente, señaló, se les han abierto las puertas y nuevos horizontes gracias al apoyo de sus profesores, en particular de Mireya Abarca Sedeño (con quien ha asistido a talleres), quien es catedrática de la Facultad de Ciencias de la Educación y tiene una rica experiencia en el diseño de proyectos educativos con impacto social.

    Por su parte, la estudiante Gabriela Jiménez precisó que la citada profesora los inspiró gracias a su disciplina y profesionalismo, y añadió que desde su perspectiva como alumna en ciencias de la educación, y al tener conocimiento de los resultados en pruebas de evaluación educativa en nuestro país, como PISA y ENLACE, pudo percatarse del rezago que existe en México en materias como la comprensión lectora y las matemáticas, por lo que decidió, junto con Héctor, participar en el diseño de un proyecto que mejore ambas áreas.

    Al hablar de los orígenes de la iniciativa, Gabriela explicó que conoce a Héctor desde hace siete años, cuando ingresaron al Bachillerato No. 2, y al terminar este nivel de estudios ella se inclinó por la enseñanza de las matemáticas, mientras que su compañero por la literatura. Añadió que ambos iniciaron un taller durante la licenciatura en sus respectivas áreas y los dos frecuentaban el del otro, encontrando puntos de coincidencia, por lo que decidieron realizar un proyecto donde unieran ambas áreas del conocimiento.

    Gabriela Jiménez dijo que, al formular el concepto de taller de matemáticas, su idea no fue replicar un aburrido formato donde los estudiantes resuelvan mecánicamente los ejercicios, sino apelar a una dinámica lúdica donde los jóvenes puedan visualizar las aplicaciones reales, manipular objetos y darse cuenta de que este conocimiento no sólo es útil para pasar un examen con buena calificación. Además, señaló que podría dar asesorías sobre los temas que se ven en clases.

    Héctor añadió que, por el lado de la literatura, pretende retomar obras como El Péndulo de Foucault, de Umberto Eco, que abordan la simbología de los números, o la novela El Código Da Vinci, de Dan Brown, que recurre a números y símbolos. “No pensamos quedarnos sólo en literatura, también queremos llevarles pinturas, poemas, canciones y películas».

    En este sentido, comentó que si motivas a un estudiante a que vea más allá de la utilidad de un saber como medio para pasar un examen, puedes despertar su curiosidad como un punto de partida para iniciar una búsqueda propia; «lo que hacemos es crear ese puente entre lo que es teórico-matemático con lo práctico y llevarlo a la vida diaria, y también mostrarles textos literarios que tengan que ver con lo que están viendo en matemáticas».

    Finalmente Gabriela Jiménez dijo que, a partir de “La Tregua”, quiere obtener resultados que podría retomar como parte de su tesis para una maestría en educación. Sobre la duración del taller, señaló que la idea inicial es mantenerlo por un semestre, pero dependiendo de la respuesta podría continuar. Para mayor información puso a disposición de los interesados el correo electrónico [email protected]

     

     

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