Peces de diferentes especies son arrojados por las olas hasta la arena, causando un dramático espectáculo que es presenciado por propios y extraños y que además podría afectar al sector turístico ya que los peces comienzan a generar fétidos olores.
Además en esta amplia franja de playa que va desde Las Brisas hasta Salagua, el oleaje arrastra una especie de planta acuática que queda también en la orilla de la arena.
Algunos hoteleros han optado por realizar limpieza constante de sus zonas de playa, sin embargo la mayoría presenta peces muertos.





