Así es el nuevo mapamundi aprobado por la ONU que busca mostrar el verdadero tamaño de África

0

CN COLIMANOTICIAS

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución para promover una representación del mundo que muestre con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes, especialmente el de África.

La iniciativa, impulsada por Togo y respaldada por los 54 países de la Unión Africana (UA), recibió 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones.

Estados Unidos fue el único país que votó en contra. Se abstuvieron Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania.

La decisión, sin embargo, no significa que el tradicional mapa de Mercator vaya a desaparecer. La resolución no es jurídicamente vinculante, no prohíbe esa proyección ni establece un único mapa obligatorio. Lo que busca es que gobiernos, colegios, organismos internacionales y empresas tecnológicas consideren representaciones que reflejen mejor las superficies reales de los continentes.

¿Por qué la ONU quiere cambiar el mapamundi?

El centro de la discusión está en la proyección de Mercator, utilizada ampliamente desde el siglo XVI y diseñada originalmente para facilitar la navegación marítima.

El problema es que representar una Tierra esférica sobre una superficie plana siempre genera algún grado de distorsión. En el caso de Mercator, la deformación aumenta a medida que las regiones se alejan del ecuador. Por eso, territorios cercanos a los polos aparecen mucho más grandes de lo que son en términos de superficie.

Uno de los ejemplos más conocidos es Groenlandia. En el mapa tradicional puede parecer comparable en tamaño con África, cuando África es hasta 14 veces más grande.

La Organización de Naciones Unidas señaló que Mercator consiguió conservar determinadas características de orientación necesarias para la navegación, pero lo hizo a costa de distorsionar las superficies.

La proyección fue desarrollada en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator. Su principal utilidad estaba relacionada con la navegación: determinadas rutas podían representarse como líneas rectas, una característica muy útil para los navegantes de la época.

Pero esa ventaja tenía un costo cartográfico. “Las masas continentales parecen cada vez más grandes cuanto más lejos están del ecuador”, explicó la ONU al referirse a la distorsión generada por esta proyección.

Por eso, territorios de América del Norte, Europa y otras zonas cercanas a los polos pueden verse proporcionalmente mayores, mientras que África y otras regiones cercanas al ecuador aparecen reducidas.

Equal Earth, la alternativa que gana espacio

Uno de los mapas que aparece en el centro de la discusión es Equal Earth, una proyección desarrollada en 2018 por un equipo de cartógrafos.

Su propósito es representar las superficies terrestres de manera proporcional, de modo que el tamaño relativo de los continentes pueda apreciarse con mayor precisión.

En febrero, los 54 Estados miembros de la Unión Africana adoptaron esta representación y señalaron que muestra de manera más precisa el tamaño de los continentes, particularmente el de África.

La resolución de la ONU no obliga a utilizar Equal Earth. Su objetivo es promover el uso de proyecciones de áreas iguales que permitan reducir las distorsiones de superficie.

Togo impulsó la resolución en nombre de los países africanos. Su ministro de Asuntos Exteriores, Robert Dussey, defendió la iniciativa antes de la votación. “Un mundo justo comienza con un mapa justo”, afirmó Dussey, según Reuters.

El funcionario también advirtió que los mapas no son simplemente herramientas técnicas. “Un mapa nunca es neutral. Moldea las percepciones e influye en cómo se entiende el lugar de los pueblos y los continentes en el mundo”, sostuvo en una sesión informativa de Naciones Unidas.

Dussey planteó que la representación geográfica también tiene efectos sobre la manera en que las personas interpretan las dimensiones, la importancia y el lugar de distintas regiones en el mundo.

La iniciativa también recibió respaldo del ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, quien afirmó que la cancillería francesa dejaría de utilizar el mapa de Mercator.

“Cambiar el mapa obviamente no cambia el mundo. Pero corregir una representación que lo distorsiona ya es un acto de verdad”, declaró Barrot. La discusión, por tanto, no busca modificar la geografía, sino la manera en que esta se representa visualmente.

Estados Unidos fue el único país que rechazó la resolución. La representante estadounidense ante la ONU, Yaryna Ferencevych, cuestionó que la Asamblea General dedicara esfuerzos a este asunto. “En lugar de centrarse en los problemas reales de la paz internacional, la prosperidad o las buenas relaciones, este organismo está debatiendo proyectos cartográficos del siglo XVI”, afirmó.

Washington calificó la iniciativa como un “proyecto ideológico radical”. La posición estadounidense se suma a las críticas expresadas previamente frente a iniciativas impulsadas en Naciones Unidas relacionadas con la interpretación histórica de la esclavitud transatlántica.