A los dos primeros rubros se les otorgó una ponderación de cuatro; a los dos siguientes, de dos, y al último de uno. Es decir, en la evaluación pesarían cuatro veces más el carisma y la capacidad de debate y comunicación que los antecedentes como candidato. Este diario publicó ayer que los liderazgos panistas decidieron explorar la probabilidad de impulsar otra candidatura y para ello elaboraron una lista de personajes, entre los cuales hay quienes no militan en Acción Nacional.
Las hojas de evaluación fueron recogidas al final del encuentro, celebrado en la sede nacional del PAN, y luego escaneadas, dijeron fuentes del partido. Los resultados compilados se aplicarían en encuestas para conocer la opinión de la ciudadanía sobre los mejor evaluados. Finalmente, debía elaborarse un documento que se entregaría a sólo dos personas: el líder panista, Gustavo Madero, y el presidente Felipe Calderón. Hasta ayer aún no se sabía si este proceso de auscultación ha concluido.
Apuesta al carisma
Los asistentes al cónclave del Partido Acción Nacional (PAN) del pasado 15 y 16 de julio recibieron la encomienda de evaluar a 24 candidatos presidenciales alternos, a partir de una lista que había sido elaborada el mes anterior.
A cada uno se le entregó una hoja en la que debía calificar a los aludidos de acuerdo con su “carisma”, “capacidad de comunicación y debate”, “reconocimiento mediático”, “experiencia como gobernante” y “experiencia electoral”, comentaron a Excélsior asistentes a la reunión quienes pidieron no ser identificados.
A los dos primeros rubros se les otorgó una ponderación de cuatro; a los dos siguientes, de dos, y al último de uno. Es decir, en la evaluación pesarían cuatro veces más el carisma y la capacidad de debate y comunicación que los antecedentes como candidato.





