CONOCÍ A HUGO CHÁVEZ

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    Conocí a Hugo Chávez en la Habana. Fue en las largas jornadas de trabajo para tumbarle al imperio su proyecto de un tipo robo TLC que el PRI y PAN en su concertación amarraron a México como patio trasero a los gringos. En ese inter de la vida, también convivimos y conocimos al gran “Gabo”, premio Nobel de literatura y quien por cierto hoy cumple años como Gabriel García Márquez. A Fidel y muchos otros dirigentes ya los conocía desde antes.

    Fueron años de duras batallas, nacionales e internacionales. Centenares de dirigentes y organismos, nos concentramos en el Palacio de Convenciones en la Habana, para debatir, analizar, comentar, acordar, convivir y accionar los trabajos contra ese ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas). Recuerdo que la pintura del mural de estrado se cambió después de un largo debate, ante la protesta generalizada de las delegaciones de trabajadores y trabajadoras gringas y canadienses, ya que por una visión latinoamericanista el mapa dibujado del continente en el mural, no contemplaba a los neocolonos invasores de esos dos países. Tenían razón, “nosotros también somos explotados y pagamos las consecuencias de la políticas de los imperialistas”, dijeron los excolonos, que viven dentro del territorio imperial. La eficiencia cubana se puso a prueba y todo se modificó de la mañana para la tarde, incluyéndoseles.

    Esa lucha donde derrotamos al imperio, duro más de una década y la mayoría de los gobiernos progresistas que hoy existen en nuestro continente son producto de esos acuerdo anti ALCA. Aunque cada participante de manera personal u organizacional escribía su historia regional o nacional en su país. Fue una lucha internacional coordinada por diferentes foros, frentes políticos, organismos, partidos, movimientos, personalidades, dirigentes y dirigentas, sindicatos, movimientos étnicos multinacionales, multiculturales y pluri lingüísticos unidos a gobiernos y gobernantes progres en una unidad continental.

    El ALCA no pasó. El ALCA la mandamos al carajo. Se fue al carajo y se rompió el dominio de “América para los americanos” del Wilson aquel. Quedó en una América para los latinoamericanos, negros, blancos, mestizo y demás parias continentales, incluidos por supuesto a los chicanos y demás etnias que exigen su “papeles, visados y Green Card” en gabacholandia y súbditos de la reina pirata inglesa Isabel del protectorado canadiense.

    Los acuerdos contra el ALCA y los acuerdos por el ALBA se tomaron con la presencia siempre activa de Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega, delegaciones del PT de Brasil, de los Ex tupamaros y del Frente Amplio de Uruguay, de las Madres de la Plaza de Mayo, Justicialista, MAS, los Teólogos de la Liberación, Ecuatorianos, las comunidades de base, los Cocaleros, los FARC y MLN etc… Hoy, casi todos convertidos en movimientos dominantes y gobernantes en nuestra América. Bueno, hasta varias delegaciones “imperiales” de la izquierda europea se hicieron presentes, en varias veces, varias sesiones y años. La tarea no fue fácil, ni de oírnos, ni de acordar, ni de luchar juntos, ni de triunfar pero lo hicimos y cambiamos la correlación de fuerzas en América y hasta algo impensable, un negro gobierna el imperio.

    Contrario a todo las calumnias contra la dirección de la revolución cubana, siempre se discutió de la manera más amplia, directa y se habló y propuso quienes lo quisieron hacer, sin ningún prejuicio de origen organizacional, ni línea política, ni corriente histórica. Fidel líder histórico de la revolución cubana siempre presente, siempre participó con preguntas opiniones cortas y hasta ponencias nocturnas. Increíble ver al Fidel con la alegría de debatir y curiosear como si fuera un estudiante aprendiz y era nada menos y nada mas quien alzado en armas, junto con el Che Guevara y el Movimiento 26 de julio derrotando la dictadura de Fulgencio Batista y al imperio gringo en 1959, en un rápido proceso revolucionario armado, único triunfante que expropió todo lo que los ricos cubanos y gringos le habían robado al pueblo de cuba.

    Digámoslo muy sencillamente todos los que hoy gobiernan parte de Centroamérica y América del Sur dentro del marco del ALBA (Acuerdo Bolivariano para América Latina), nos conocimos luchando contra el proyecto imperial gringo del ALCA. Ningún dirigente” importante” de la izquierda legal de México, se hizo presente. Ni Cárdenas, ni López Obrador, ni Pablo Gómez, ni Marcelo Ebrard, Ni Marcos y su EZLN, ni los gobernadores de “izquierda”, ninguno de esos se hiso presente. Una vez vi Noroña y al “anti electoral” Beto Canalla del PT, esto explica el por qué estos señores no formaron, ni forman parte de la movilización continental contra el proyecto de dominación imperial llamado el ACUERDO DE LIBRE COMERCIO PARA AMERICA (ALCA) y tampoco son parte del proyecto ALBA impulsado principalmente por Hugo Chávez del el gobierno bolivariano de Venezuela. Las legales “izquierdas “mexicanas ahora que son parlamentarios del neoliberalismo y en sus agendas legislativas ni siquiera replantean desconocer el TLC con Canadá y los gringos. Digamos que desconocer para ellos es muy radical, bueno, ni plantea abrir capítulos a renegociación, como pudiera ser el libre tránsito de personas o un estatus migratorio legal de trabajo binacional. O un salario mínimo tri nacional. Es mucho pedirles a su vocación de traidores.

    Estábamos en el Auditorio Carlos Marx, cuando en el evento, Fidel Castro reprendió en broma y en serio a Hugo Chávez, en torno a su seguridad. Ya que Evo Morales llegó al evento golpeado y creo que hasta fracturado, después de un enfrentamiento en defensa de los campesinos y el agua en Cochabamba. Hablaba de la seriedad de “las largas luchas” y de la necesidad de la “salud y estar bien” para los largos trabajos. Los presentes sabíamos a que se refería Fidel poniéndole el énfasis a Hugo Chávez quien ya era presidente de Venezuela. Hugo Chávez respondió que tenían claro y que era un convencido de lo que decía Fidel. Máxime, que se estaba ante un auditorio muy juvenil porque eran estudiantes que se habían capacitado, estudiando en intercambio de Cuba/Venezuela, dentro de la solidaridad que se reforzaba con el ALBA.

    Saliendo del evento del Carlos Marx, como para reforzar su espontaneidad y violando los protocolos de seguridad, estando nosotros en la banqueta y un puñado de estudiantes, sale Hugo Chávez, para el carro en el que va, se baja y se sale a saludarnos de manos. Toma una niña que había reconocido a Fidel y se le la lleva a que salude a Fidel y le dé un beso. Por supuesto, Fidel baja de su carro, pero nunca dio un paso delante de su círculo de seguridad. Mientras Hugo Chávez nos abrazaba, besaba, saludaba de mano a todos y todas quienes a su alcance estábamos. Por supuesto sus guardias de seguridad aunque tranquilos, andaban vueltos locos. Y Fidel, movía la cabeza reprobando la actuación, pero a la vez tranquilo y alerta como si fuera uno de sus propios guardias de seguridad. Hugo Chávez era todo risa y alegría, esperanza, animo, energía, vida, fe en medio de las peores presiones y luchas… Bien dice la prensa mundial: Sólo lo pudo vencer, el cáncer. Todos los enemigos, le dieron tres pelones al comandante vencedor del ALBA para nuestros pueblos.

    Como Mario Benedetti le escribió al Che: Donde estés, si es que estás. Si estás llegando… sería una pena, que no exista Dios. Comandante. (Creo, que más o menos eso le escribió).

     

     

     

     

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