APATÍA ANTE LOS SUICIDIOS EN COLIMA

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Análisis Político

Por: Abel González Sánchez

Colima desde hace más de diez años ocupe uno de los primeros lugares en suicidios a nivel nacional, los funcionarios y legisladores se niegan en abordar el tema cuando algún estudiante muere por ese motivo. Hace cerca de un año ocurrió un lamentable suicidio después de que un hombre asesinó a su esposa en Tecomán por violencia intrafamiliar. Pues una mujer joven fue asesinada por su propio esposo por aparentes problemas de pareja, después de darle muerte intentó envenenar a sus dos pequeñas hijas, para luego suicidarse, lo que se generó un impacto social estatal y una serie de críticas en las redes sociales, pues simplemente se hubieran divorciado, señalaban.

Desde el año 2013 según registros oficiales, Colima ha ocupado uno de los primeros lugares nacionales en suicidios entre jóvenes, aseguraron que fueron 47 suicidios, en 2016 Colima ocupo el quinto lugar, en 2019 el problema continúa, y son más recurrentes entre los 15 y 26 años de edad, los jóvenes comúnmente se quitan la vida de manera impulsiva debido a una crisis psicológica que no saben manejar o por consecuencias de la drogadicción que es otro grave problema estatal, por conflictos en el noviazgo o violencia familiar, etc. lo que han provocado que sean parte de la estadística local, nacional y mundial, ya que cerca de 800 mil personas se suicidan anualmente en el mundo, Colima resalta en México, más sin embargo no vemos algún programa federal, estatal o municipal que vaya a las escuelas o colonias populares para su prevención.

Poco antes de jubilarme de maestro llegaron a la escuela dos psicólogas de una organización católica internacional para solicitar permiso para realizar una encuesta estratégica de psicología de la Universidad de California para detectar si algún alumno tuviera intenciones suicidas o problemas mentales, y como Jefe del Departamento de Vinculación convencí al Director para que pasaran, sustentando esta petición de que no promueven nuestras instituciones estos estudios preventivos, el resultado de la encuesta de los 16 salones de clase fueron buenos en los alumnos que asistían diario a clases, denominado sistema escolarizado, pero no con los salones de clase en educación abierta que solo asistían los sábados provenientes de varias localidades, pues un alumno que venía de Ciudad Guzmán gracias a sus respuestas en la encuesta, se le investigó y sus padres no sabían de él por más de un año en su estado.

Localizamos a sus padres sin informarle nada al estudiante, para que vinieran por él al siguiente sábado cuando estuviera en la escuela, pues el sistema educativo abierto solo obliga asistir los sábados, respondió el joven que en un hipotético caso, sí se quitaría la vida porque era infeliz, dijo que una secta religiosa lo arropó después de abandonar a sus padres porque eran malos ya que cada rato se pelaban, vino a Colima a estudiar bachillerato abierto, registrándose mediante la firma de un tutor religioso ya que era menor de edad, era buen estudiante pero necesitaba orientación psicológica, y al enfrentarlo con sus padres porque intervine, me dijo en forma sorpresiva que solamente su Dios, podía darle órdenes, nadie más, e intentó huir, apoyamos a que se lo llevaran sus papás y lo canalizamos con personal de salud mental de Jalisco quien vino a Colima en su apoyo, no sabemos si existe algo en Colima, después de tres meses vino a agradecer a la escuela conjuntamente con sus padres por nuestra intervención e informar que ya vivía en su hogar en ciudad Guzmán, Jalisco.

Otra jovencita menor de edad, que solo asistía los sábados se le detectó en la encuesta otro problema, a pesar de tener 16 años y ser físicamente guapa, ojos azules y pelo rubio, aceptó en la encuesta en quitarse la vida debido a que sus papas se habían separado y huyó del seno familiar, pero había sido violada por un familiar que le ofreció su apoyo, cuando ella tenía 14 años, pero que no se atrevía a decirles a sus papás porque en nada cambiaban las cosas, se le apoyó igualmente con psicólogas y asesoría jurídica. El otro joven detectado señaló que una vez consumió muchas pastillas para morir debido a que sus padres peleaban mucho y que él trabajaba y estudiaba, pero siempre pagaba los platos rotos de sus padres, su padre era alcohólico, que la mejor solución era desaparecer y castigarlos, que por eso había empezado a consumir algunas drogas, e igualmente se le canalizó.

Los jóvenes con problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, trastorno bipolar, insomnio o desorientación mental, corren mucho riesgo no únicamente en pensar en el suicidio o caer en las garras de los criminales o en la drogadicción. Los adolescentes entran a etapas de crisis fuertes por su entorno familiar, la violencia de familia es la principal causa, el repentino divorcio de sus padres, despidos laborales de alguno de ellos, los padres tampoco son asesorados para superar sus conflictos internos por falta de orientación o educación, los padres solo buscan culpables y convierten al hogar en verdaderas tragedias, y así han ocurrido suicidios de jóvenes de padres que son profesionistas inclusive, pero que descuidaron en este aspecto.

Por lo anterior consideramos en este análisis que las autoridades de los tres niveles, federal, estatal y municipal han tenido una clara apatía o desinterés por promover programas de prevención profesional para prevenir los suicidios de los jóvenes y evitar la participación de estos en los robos o asesinatos que estos cometen por falta de una orientación psicológica oportuna, pero también hay una gran apatía por parte de los padres en el hogar que perdieron el amor a sus hijos, hay desinterés en las escuelas o las colonias que pueden colaborar también para detectar a estos adolescentes y canalizarlos.

Pues no basta solo darles becas federales o estatales o más dinero a los jóvenes, para evitar suicidios o la delincuencia juvenil, necesitan mayor atención personalizada a sus proyectos, su rebeldía o a su irresponsabilidad personal, ya que algunos también son verdaderos holgazanes, chantajistas y se hacen las víctimas. Las reformas educativas había borrado del plan de estudios las materias de psicología y ética, cuando el estudio de la conducta humana es muy básica, deberíamos todos empezar a comportarnos bien y controlar mejor al hogar y más a nuestros hijos, pues muchos jóvenes ahora son los que controlan a sus padres, sabemos que no podemos tener a un psicólogo en cada casa, escuela o en cada colonia que apoye en la salud mental y evite la violencia familiar pero sí hace falta que se pongan las pilas las dependencias para iniciar una campaña de conciencia social sobre la violencia familiar y promuevan algún Centro Estatal para el Bienestar de la Familia que capacite estos aspectos y coordine las actividades de los tres niveles de gobierno.

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