Todo comenzó el domingo por la tarde, con la ejecución de un joven en plena calle México, de la cual según fuentes, los probables responsables huyeron y hasta pasaron por el Jardín Álvaro Obregón y por la Presidencia Municipal.
Luego se registraría un enfrentamiento a balazos y granadazos en Tecomán, con saldo de un sicario muerto, uno herido y un agente de la PGJE también lesionado.
Ese mismo día fue hallada en la zona de Miramar, en Manzanillo, una de las camionetas presuntamente usada para ejecutar al adolescente.
El lunes por la noche fue hallada una narcofosa en la zona cerril de El Colomo, en la que se ha confirmado el hallazgo del hermano del ejecutado de domingo, Camilo Hernández; quien estaba semi-sepultado.
Se habla de que en este entierro habría dos cuerpos.
Cabe hacer mención que Camilo y el segundo sujeto fueron sacados de pleno velorio de su hermano Antonio de Jesús, por sujetos que dijeron ser elementos “de la judicial”, el mismo domingo por la noche, sin embargo sus familiares ya no los volvieron a ver hasta que se informó del otro violento hecho.
Las corporaciones de seguridad de Manzanillo se encuentran en alerta máxima y en los operativos es detenido cuanto vehículo o persona sospechosa se ve circulando por las calles y avenidas.
Los recorridos se pueden ver a todas horas, y en distintos puntos, participando elementos fuertemente armados y con medidas de seguridad.





