Destacó que hay tres opciones de uso:
1. Adquirir 6 vehículos nuevos
2. Que los vehículos en función puedan adaptarse
3. Apoyar con un pago diferenciado a los transportistas para que los vehículos que tengan que renovarse ya se compren con adaptaciones para personas con discapacidad.
Señaló que están analizando cuál es la opción más viable, ya que “es una gran necesidad que el transporte sea accesible, porque Colima tiene transporte que da servicio pero de la escuela a los hogares, tenemos 6 vehículos, pero requieren poder trasladarse de un lugar a otro en cualquier momento”.
“Por eso nuestro interés es que sea la mayor cantidad de vehículos los que se cuenten con adaptaciones, y preferiríamos que sean nuevos y adaptados”, finalizó.





