Cuando alejarte de esa persona tóxica no es tan fácil por que… ¡es un familiar!

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CN COLIMANOTICIAS

México.- Seguramente has escuchado mucho acerca de las personas tóxicas y las recomendaciones para evitar que su energía negativa te afecte. En la mayoría de los casos, lo ideal es poner distancia de por medio, evitar a esas personas en la medida de lo posible y cuando la situación es extrema, romper definitivamente con esas relaciones.

Pero, ¿qué pasa cuando no puedes distanciarte del todo de esa persona toxica ni romper la relación porque es alguien que pertenece a tu familia? 

Sí, aunque siempre se pinta a la familia como el soporte ideal para toda persona, en muchos casos esto no es así, debido a que existen personas tóxicas dentro de la familia o relaciones tóxicas entre quienes la conforman. 

Un familiar es tóxico cuando presenta patrones de comportamiento y actitudes que implican abuso, discriminación, conflicto, distanciamiento emocional, egoísmo, violencia verbal y manipulación.

Cuando se trata de familiares lejanos a los que ves con poca frecuencia, la mejor recomendación es espaciar lo más posible los encuentros y cuando se den, mantener una actitud respetuosa y cordial sin permitir que su toxicidad te afecte o incomode. 

Para esto, evita las pláticas en las que puedan surgir comentarios mordaces y opta por pasar el rato con otros familiares con los que te lleves bien y transmitan buena vibra.

En el caso de que esa persona tóxica sea un familiar cercano, como uno de tus padres o hermanos, lo mejor para llevar la fiesta en paz y evitar malos ratos para todos es que establezcas límites en tu relación con esa persona.

Por ejemplo, si tu madre ya se acostumbró a que siempre la acompañas al súper y si alguna vez por alguna razón no puedes hacerlo se molesta, en lugar de cancelar tus planes para poder ir y evitar su enojo, explícale tus motivos para negarte y hazle ver que también tienes una vida propia y actividades que hacer fuera de la casa y el núcleo familiar.  

Si tienes una tía metiche que todo el tiempo te critica y aconseja sobre la forma en la que crías y educas a tus hijos, ponle un alto y dile que tu familia es tu responsabilidad y que en tu casa las reglas las pones tú. Recuerda ser firme pero mantener siempre una actitud mesurada, respetuosa y amable

Es normal que no quieras hacer sentir mal a tus familiares y que muchas veces, para evitarlo, te quedes callado y accedas a lo que te piden, sin poner límites y sin decir lo que te molesta o incomoda de sus acciones, palabras y actitudes. Pero, por tu bienestar emocional y mental, es necesario hacerlo.

Por ejemplo, si alguien de tu familia necesita ayuda por su edad, por alguna enfermedad o condición que le impiden valerse del todo por sí mismo, está perfecto que le brindes tu apoyo, ayuda y comprensión, pero no debe convertirse en una obligación exclusiva para ti, ni tienes que renunciar a hacer tus actividades por estar a su servicio.

Procura siempre expresar tu sentir de forma clara y siempre sé asertivo, respetuoso y afectuoso. Muestra sinceridad y cercanía, pero di en voz alta la verdad de lo que sientes y necesitas. Sé claro sobre lo que puedes hacer y lo que no y hazles saber saber que si bien estás dispuesto a ayudarles cuando te necesiten, no puedes estar de tiempo completo, pues tienes tus propias necesidades y ocupaciones.

Apoya incondicionalmente a tu familia, pero siempre cuida tu integridad. Esto viene porque hay personas que han sido maltratadas o abusadas durante su infancia, así que mantener una relación cordial con el o los causantes de esos abusos nunca será posible. En estos casos, por mucho que se trate de familiares, lo mejor es perdonar y dar vuelta a la página, pero poner distancia. También es importante recurrir a ayuda profesional para superar el trauma ocasionado.

Aunque la familia es o debería ser un núcleo seguro para todas las personas, la realidad es que en la mayoría de los casos las familias no son fáciles y es muy común que surjan problemas, conflictos y desacuerdos. Por ello, lo mejor es coexistir en armonía y respetar a todos los integrantes de la familia. 

Hay que saber distinguir cuando esos problemas se pueden resolver al hablar, poner límites y dejar las cosas claras, y cuando no tiene caso hacerlo porque la persona tóxica no va a cambiar su actitud. En este segundo caso, lo mejor es alejarse. Siempre ten presente que es importante amar a los tuyos, pero antes que nada, tu prioridad debe ser amarte y respetarte a ti mismo.

Fuente: HARMONIA

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