VOLTEADOS

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AL DESNUDO

Por: Edgar Rodríguez.

Después de que durante cinco años y medio,  el Magistrado Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE), Bernardo Alfredo Salazar Santana, quien llegó a este cargo gracias a la amistad de toda su vida con el vapuleado gobernador que ya no siente lo duro sino lo tupido, José Ignacio Peralta Sánchez, le rindiera a éste  pleitesía,  se armó de valor para salir a la calle a protestarle por el incumplimiento del pago de salarios y prestaciones al personal del Poder Judicial del Estado. Envalentonado, exige que el recurso presupuestado les llegue directo, autonomía financiera plena, para “evitar que vuelva a suceder una crisis que afecte a otros Poderes”.

Salazar Santana alega que el adeudo de 31 millones 167 mil 37 pesos que tiene el Gobierno del Estado con el Poder Judicial, “de no cubrirse a la brevedad pondría en riesgo la operatividad del mismo, pero lo más lamentable sería la estabilidad salarial de los 565 trabajadores que lo integran”, pago que hasta ahora le exige, cuando ya va de salida, a su ex ‘roomie’ en tiempos cuando ambos, con otro de esa hermandad, Rubén Pérez Anguiano, vivieron felices y contentos sus años de estudiantes universitarios en la ciudad de México. 

Bernardo no es el único que se le ha volteado a José Ignacio justo cuando la averiada barcaza peraltista se está hundiendo, sino otros en quienes confío otorgándoles los principales cargos en su desastrosa administración, y que ahora eluden cualquier responsabilidad personal justificándose con que sólo recibían órdenes de él y que si ellos no hubieran hecho el trabajo sucio otros lo habrían ejecutado  en su lugar. Hay rajones exfuncionarios machistas que desde hay rato ya le están entregando información incriminatoria del gobernador saliente a la entrante y a su primer equipo 4teísta. Las traiciones en su máxima expresión para salvar el pellejo y tener otros seis años de bienestar. 

Otro que al final de cada sexenio les da el volteón a los gobernadores en sus últimos días, es el sempiterno líder de los trabajadores sindicalizados del Gobierno del Estado, Marín Flores Castañeda, envalentonado como enano de tapanco, la tarde del viernes anterior flaqueó el ingreso y la salida de mercancías de la terminal marítima de Manzanillo, predicando las operaciones portuarias que nada tiene que ver con el impago a los trabajadores que mangonea.

 “Nacho, si no puedes renuncia”, “Exigimos nuestro salario”, “Páganos, Nacho”, “Mi salario es sagrado”, hizo escribir sobre los parabrisas de sus vehículos de lujo que colapsaron vialidades, justificando su irresponsable proceder en que “aquí tenemos trabajadores en Manzanillo y están siendo afectados, pagan sus impuestos y aquí la Aduana tiene impuestos de Colima, transitan por nuestras vías y debemos tener retorno y respaldo del Gobierno Federal para que se pague”, la misma cantaleta de siempre de quienes no entienden que Colima no es un país independiente sino parte de una república federal.

El lidercito valiente Flores Castañeda dijo que únicamente estaban haciendo uso de su derecho a la libre manifestación y argumentó que, en caso de haber consecuencias legales por esta acción, solo él, no los trabajadores, asumiría la responsabilidad, “porque yo soy su dirigente y representante legal”.

Bien hizo la Comunidad Portuaria de Manzanillo en presentar una denuncia de hechos ante el Ministerio Público Federal en contra del dirigente sindical de trabajadores del Gobierno del Estado. Ojalá que se comporte como hombrecito cuando los brazos de la justicia le den un apretón al líder de los trabajadores.  

Se dice que…

*Tan golpeados o más que los trabajadores estatales y la Universidad de Colima, por la quiebra financiera del Gobierno del Estado, están sus proveedores que hasta ahora no han reclamado públicamente que no les han pagado a pesar de haberle adelantado a la administración  peraltista los consabidos moches.

*Como prueba fehaciente de la bonanza económica de alcaldes de municipios financiera y operativamente quebrados como el truculento 4teísta de Tecomán a quien le anularon su reelección, Elías Antonio Lozano Ochoa, éste le acaba de regalar a su junior flamante camioneta que le costó 800 mil del águila, y un caballo de 300 mil, un millón cien mil pesos que desembolsó como si nada.

*En tanto la 4T que predica no robar ni traicionar, no investigue en serio y a fondo el incremento patrimonial de las autoridades emanadas de su rebaño, incluidos familiares y allegados, la corrupción que fieramente combate en su discurso, seguirá campeando en Tecomán, en Colima y en México.