El secretario del ayuntamiento, Ricardo Antonio Alfaro de Anda, explicó que inspectores de la dirección de Inspección y Licencias detectaron venta ilegal de gasolina en el restaurante “Paradero Bety” desde hace un mes, por lo que procedieron a realizar la clausura y llamar a las autoridades correspondientes.
Como resultado, aseguran 44 tambos con 200 litros de gasolina y diesel cada uno; 190 tambos con restos de aceite y 27 con restos de desperdicios de aceite y filtros; así como 170 tambos con restos de gasolina, una bomba cople, una bomba eléctrica y una manguera para el trasiego.
Explicó que ya iniciaron con el retiro de todo el material, pues aseguró que había riesgo de explosión por los tambos con restos de combustible y los vapores que despiden.
Alfaro de Anda detalló que en esta ocasión hubo cinco hombres detenidos, los cuales operaban la gasolinera clandestina, así como una mujer que atendía el restaurante, a quien le encontraron pastillas presuntamente sicotrópicas. Todos fueron turnados al Ministerio Público.
Aclaró que si bien la primera ocasión el ayuntamiento no actuó, esto fue porque Ministerio Público se había hecho cargo de los tambos con combustible y los retiró del lugar. Y ahora en esta ocasión la comuna asumió el control del lugar y su custodia en coordinación con Protección Civil Estatal y Municipal, para el aseguramiento de todo ese material y su destrucción.
Sobre la procedencia del combustible, Ricardo Alfaro señaló que según la declaración ministerial de uno de los detenidos hace un mes, se trata de residuos de los tráileres que transportan ese combustible, mismo que se vendía en comunidades rurales.
Finalmente, expuso que en estos días continúan retirando el resto de los tambos vacíos del lugar que ya quedó definitivamente clausurado y adelantó que estarán al pendiente de que no operen más establecimientos de este tipo sin la autorización requerida.





