*Sin embargo, ciudadanos y asociaciones civiles agrupados en el movimiento Salvemos Cuyutlán denunciaron el inicio de las obras sin contar con la Manifestación de Impacto Ambiental Regional
Alfredo Quiles Cabrera | CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- La Administración del Sistema Portuario Nacional Manzanillo (Asipona) rechazó haber iniciado las actividades de dragado y otras en la Laguna de Cuyutlán para el funcionamiento del puerto Nuevo Manzanillo.
Sin embargo, ciudadanos y asociaciones civiles agrupados en el movimiento “Salvemos Cuyutlán” denunciaron el inicio de las obras, pese a que Asipona no cuenta con los permisos que expide la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), principalmente los relativos a la Manifestación de Impacto Ambiental de su proyecto de expansión portuaria.
Es de recordar que el pasado mes de enero, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) frenó el proyecto Puerto Nuevo Manzanillo al negar la autorización de impacto ambiental para su construcción en la Laguna de Cuyutlán, en Manzanillo.
En su resolución, la dependencia federal concluyó que el proyecto, incluso con los ajustes planteados durante la evaluación, no demuestra que pueda desarrollarse sin provocar daños significativos al ecosistema lagunar ni a las actividades productivas que dependen de él.
Uno de los principales riesgos identificados es la alteración del flujo natural de agua entre los distintos vasos de la laguna, particularmente con el Vaso I, lo que podría afectar el intercambio de sedimentos y modificar el funcionamiento hidrológico del sistema, considerado clave para su equilibrio ambiental.
Semarnat también determinó que la información presentada por el promovente es insuficiente y que se requieren estudios ambientales más amplios y de mayor duración, entre ellos modelaciones hidrodinámicas, análisis de impactos acumulativos y evaluaciones sobre especies invasoras asociadas al tráfico marítimo internacional.
La resolución subraya además el posible impacto por la dispersión de contaminantes químicos hacia zonas de alta relevancia ambiental, como los vasos III y IV de la laguna. La Laguna de Cuyutlán cuenta con diversas categorías de protección nacional e internacional, entre ellas su designación como Humedal de Importancia Internacional bajo la Convención Ramsar.
Asimismo, se retoman antecedentes sobre los impactos del puerto de Manzanillo actualmente en operación, que incluyen afectaciones a ballenas, tortugas marinas, delfines, aves y cocodrilos, derivadas de colisiones, ruido, iluminación artificial y pérdida de hábitat, efectos que podrían agravarse con un nuevo desarrollo portuario.
ASIPONA NO HA INICIADO
La Asipona Manzanillo, a través de un comunicado, rechazó haber iniciado las obras de dragado en la Laguna de Cuyutlán para las obras de Puerto Nuevo Manzanillo, dando a conocer que estas obras (dragado) “iniciaran hasta que se tengan todas las autorizaciones y permisos que la ley establece”.
Asipona Manzanillo afirmó que carece de sustento “cualquier información que señale que se están realizando trabajos de dragado en el vaso lacustre y éstos habrán de practicarse cuando se cuente con los permisos que expide la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)”.
Reconoció que existe movimiento de equipo y maquinaria. “Los movimientos de equipo y maquinaria que está y estará en la laguna, son en razón de tener los permisos para limpieza y mantenimiento del canal de acceso, para lo cual se tiene autorización por parte de las autoridades correspondientes”.
Sin embargo, cualquier actividad para el proyecto del Nuevo Puerto de Manzanillo comenzará hasta tener las autorizaciones de las autoridades competente, esto es, cuando se tenga aprobada la Manifestación de Impacto Ambiental Regional (MIA-R).
SALVEMOS CUYUTLÁN
Por su parte, la organización “Salvemos Cuyutlán” denunció que el 21 de mayo, maquinaria de dragado ingresó al Vaso II de la Laguna de Cuyutlán.
El colectivo señaló que la entrada de las embarcaciones, tuberías y equipo de dragado sucede al margen de la legalidad, lo que representa una violación de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), que exige transparencia estricta en intervenciones de gran impacto ecosistémico.
Declaró en un comunicado de prensa enviado el 22 de mayo que estas acciones evidencian el desprecio del gobierno estatal hacia los procesos legales y hacia la ciudadanía.

