INICIA EL DESGASTANTE PROSELITISMO
Por: J. Daniel Miranda Medrano
Demasiados temas y asuntos que comentar sobre el ambiente político de la entidad, y en ello algo que queda claro es que los partidos y contendientes comenzaron sus campañas para la nueva elección extraordinaria en cuanto supieron que el Tribunal Electoral había anulado la elección; no fue necesario que les dieran el aval oficial, y es que el ímpetu de hacerse del poder en 2016, ha obligado a todos los interesados a convertir actos, apariciones, reuniones, declaraciones o espectaculares en actos de campaña.
Y no se diga en las redes sociales que son el más amplio campo de batalla donde ya se manejan supuestas encuestas de dudosa veracidad, señalamientos grotescos, hasta humillaciones e insolencias hacia el oponente. En las redes sociales se muestra un encono preocupante entre simpatizantes de diferente orientación porque los amigos en estos espacios cibernéticos se enfrentan como si la lucha por la gubernatura como si fuera entre ellos y no entre unas cuantas élites.
Por si no fuera poco, el hastío social hacia la propaganda política y electoral que dejó la contienda ordinaria pasada, el ambiente vuelve a pintarse de este matiz, y los ciudadanos se aprestan de mala gana a vivir las agresiones entre contendientes y las mismas palabras huecas y sin sentido de antes, propaganda y mensajes superfluos vacíos y carentes de contenido social. El marketing en su máximo apogeo.
Los candidatos ya declarados son Ignacio Peralta Sánchez del PRI, que seguramente repetirá con el Verde y Nueva Alianza y Jorge Luis Preciado del PAN, que al parecer irá solo de nuevo. En este contexto Leoncio Morán no tiene posibilidades reales de triunfo pero su función seguramente será la de dividir el voto opositor al tricolor; se ha colgado de la figura de Enrique Alfaro que rompió el bipartidismo PRI Y PAN en Guadalajara, pero ni Leoncio es Alfaro ni Colima la capital jalisciense.
Y del lado del PRI están rehaciendo la campaña con nuevas estrategias. La primera es el relevo de la presidencia y la secretaría general; la segunda los cambios en las de organización y de acción electoral con militantes que ya conocen el tema electoral. A esto hay que agregar la visita de Manlio Fabio Beltrones que pretende fortalecer la figura de Peralta Sánchez. En el lado del PAN su dirigente nacional ya dijo que Colima es prioridad para su partido y también se esperan reajustes en las estrategias panistas. De las dos campañas la más efectiva en la pasada elección fue objetivamente hablando la panista, en contraste con la del PRI que inició mal y terminó igual, sin equipo visible detrás del candidato.
El final en enero seguramente será de fotografía, la diferencia puede ser igual de reducida sin que se pueda visualizar hoy quien pueda ganarla. Hay nuevas condiciones y errores que deben de corregir en ambas partes, algunos me parecen ser la tardanza de Peralta de deslindarse de Mario, respaldar sus acciones públicamente y el cómo resolver la afrenta de los más de mil despedidos (que también votarán junto con sus familias) a los que nunca defendió. Del lado panista Preciado necesita revalorar su imagen de político impulsivo y rijoso, efigie que manifiestan también en su partido. La grave crisis de inseguridad, social y económica y el pésimo gobierno de Anguiano también jugaran un papel fundamental en el pensamiento de la gente. Preciado y Peralta tienen que reflexionar lo que van a declarar porque al calor de los acontecimientos pueden cometer errores garrafales.
Solo hay que esperar que los ánimos no se desborden ni se llegue a un fanatismo peligroso entre los ciudadanos interesados, seguramente la mitad de la población se involucrará o seguirá de cerca las campañas mientras la otra mitad permanecer apática en un final de pronósticos reservados.
Twitter: @jdanie17

