LEÑA DE PIRUL
Por: Édgar Rodríguez H.
La alcaldesa de Manzanillo, Gabriela Benavides Cobos, que llegó al cargo con el voto duro panista y los sufragios emitidos por los virgilistas y los priistas enemigos políticos del perdedor Francisco Zepeda González, está teniendo serias dificultades para compaginar la atención a su avanzado embarazo y la respuesta a las demandas que rayan en exigencia, de los porteños que ven a su ciudad dislocada por las obras estratégicas suspendidas como la del túnel ferroviario, la avenida Elías Zamora Verduzco y los obstructivos enormes puentes de San Pedrito, a lo que se suma la insuficiente capacidad de respuesta de los servicios públicos municipales que tienen a las colonias, barrios y comunidades del municipio llenos de basura, baches y en la obscuridad. Este desolador cuadro de agravó con las recientes lluvias que arrastraron hacia las coladeras y avenidas de agua tal cantidad de basura, ramas y materiales que no fueron retiradas por el ayuntamiento porteño después de una semana del paso del huracán Patricia y por ello provocaron desbordamientos e inundaciones que dañaron viviendas y menajes, todo lo cual tiene a la población perjudicada en cólera con su alcaldesa que pronto terminará por tirar la toalla.
Los más de 40 mil electores porteños que le otorgaron su voto a Gabriela Benavides Cobos esperaban más de ella, y ven con desencanto que la señora no cumplirá sus expectativas dado el muy limitado en capacidades y entendederas equipo de funcionarios que ha conformado, la mayoría de ellos sin el perfil que requiere el desempeño eficiente y esmerado de los cargos públicos que tan generosamente les otorgó, al mismo tiempo que desplazó de los mismos a quienes sí funcionaban y les cerró la entrada a los mejores por no ser cercanos a sus afectos personales. Uno de los pocos que se le ha escapado a la fecha, pero que en cualquier chico rato pude caer de uno de sus guadañazos, es el virigilista Director General de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Manzanillo, Daniel Cortés Carrillo, a quien ni San Toribio salvará de la quema gabrielista. En su lugar presto está a entrar el ex diputado local y ex alcalde interino de Manzanillo, impulsor de la primera etapa de la carrera política de Gabriela, Antonio Álvarez Macías, a quien a la espera del gran salto tiene cobrando como Contralor Municipal.
El principal hacedor de Gabriela Benavides Cobos, el dos veces alcalde de Manzanillo y diputado federal plurinominal en funciones por el Partido Verde Ecologista de México, Virgilio Mendosa Amezcua, cansado está ya de recibir tantas quejas de sus allegados que recienten el trato despótico de la alcaldesa y sus actitudes que rallan en la soberbia, el engreimiento y la prepotencia. Tanto mortifican al armeritense las actitudes y comportamiento de su protegida que al calor de las primeras heladas pide la canción “Pobre Leña de Pirul” por aquello de que ‘siempre que me hablan de ti, es para hacerme enojar. Siempre que me hablan de ti, es para darme la queja, que te has portado muy mal. Con lágrimas te advertí, sólo te van a embroncar. Y hoy de fracaso en fracaso, mencionas mi nombre, y eso me hace llorar y arrepentirme de haberte hecho alcaldesa’.
Tanto por su embarazo como porque ya pide esquina, Gabriela Benavides Cobos está a punto de solicitar licencia para retirarse del cargo al menos durante los próximos seis meses, y así poder al menos atender su gestación como debe hacerlo, dejando la administración municipal en manos de su suplente que es también mujer pero sin contratiempos por maternidad. Ojalá todo sea para servirles mejor como, como lo merecen, los aguantadores y sufridos manzanillenses.
SE DICE QUE…
*El primer funcionario de primer nivel que saldrá pitando de la administración municipal porteña es el ex regidor panista que por lo visto nada aprendió en los tres años que pasó en el cabildo, Enrique Alejandro Harris Valle, a quien Gabriela Benavides Cobos llevó a su nivel de incompetencia al nombrarlo en mala hora para él Secretario del H. Ayuntamiento de Manzanillo.

