En el sitio donde el estaba una camioneta con varios sujetos se estacionó, motivo por lo que al pasar por ahí los patrulleros de la H006 les ordenaron a gritos que se movieran. Ante la lentitud del chofer, el policía al que identificamos como kiwy, sin previa consulta llamo a la grúa y eso motivó a que el reportero, haciendo uso de la libertad de expresión manifestara que eso era abuso de autoridad, que por eso y más los reportan en periódicos, radios y paginas de internet. La actitud insolente molestó a los agentes policiacos quien con ese abuso de autoridad que les caracteriza le ordenó al reportero que se subiera a la unidad porque se lo llevarían detenido. El reportero se subió y fue a parar a una celda en donde se le incomunicó y no se le dio oportunidad de efectuar llamada telefónica que permite la ley.
Más tarde arribaron al sitio personal de esta casa editora para cuestionar sobre la situación del reportero y solo se informó que estaba detenido por insultos a los policías.
Después el abogado y juez cívico Hugo Ochoa le dijo que saldría pagando la multa de mil seiscientos cincuenta pesos o quedaría detenido 72 horas, es decir, doce horas más de las 48 horas que establece la Constitución, luego tras consultarlo que fijo la multa de mil doscientos pesos, entonces se prefirió que el reportero se quedara la noche del domingo encerrado hasta la mañana siguiente que saldría libre sin pago alguno, pero no fue así, pues al día siguiente estando aún detenido los policías y el juez calificador Hugo Ochoa amenazaron al reportero con consignarlo al Ministerio Público y lo hostigaban diciéndole que ahí en la preventiva quedaría detenido 72 horas más a lo que el reportero sacó el dinero, producto de su salario y pagó la cantidad de seiscientos cincuenta pesos a cambio recibió el papel 01632 por cuatrocientos pesos firmado por el juez calificador Hugo Ochoa y no por los seiscientos cincuenta pesos argumentando que esta falta administrativa
corresponde a infringir el bando de buen policía y buen gobierno de Tecomán.
Esta es la policía que tenemos en este municipio, arbitraria, abusiva y violadora de los derechos ciudadanos y de la libertad de expresión. El reportero además de pagar una multa excesiva e injusta no recibió la cámara fotográfica Sony de 7 pixeles con valor de 4500 pesos que llevaba, los gendarmes se quedaron con ella como evidencia del delito.
Nuestros abogados ya estudian la denuncia penal que interpondrán en contra de esos gendarmes por el delito de robo calificado y lo que pueda resultar.





