PENSIONES EN CRISIS

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AL DESNUDO

Por: Édgar Rodríguez H.

Desde hace mucho tiempo, en México el sistema de pensiones está colapsado, los factores del problema son muchos, pero de los que más alarman está el dispendio con que se otorgaron en algunas entidades, en las que incluso los organismos encargados de administrar los recursos, sirvieron de cajas chicas y aún más, funcionarios se sirvieran con la cuchara grande, lo que provocó que las aportaciones que el gobierno hace por este concepto, ya no tengan los rendimientos para que una persona que ha concluido su ciclo de vida laboral pueda descansar y terminar sus días tranquila y dignamente.

Por ello la advertencia es muy simple, se requiere de una nueva ley en la materia para evitar que los sistemas de pensiones actuales se conviertan en una bomba de tiempo con efectos irreversibles para los gobiernos, municipios y universidades (como es ya el caso de la máxima casa de estudios de Colima).

Entre los estado con sistemas inviables en esta materia, está Colima por no contar con un sistema formal de pensiones y pagan sus obligaciones pensionarias con recursos que provienen del gasto corriente de su presupuesto, por lo que requiere de una  reformas para hacerlos viables en el largo plazo.

Colima se encuentra en un momento crucial para realizar cambios y frenar el ritmo de crecimiento de los pasivos de las pensiones de trabajadores del gobierno. Se requiere de una ley que permita las sustentabilidad de las pensiones, tal y como lo dieron a conocer el Secretario de Administración y Gestión Pública, Kristian Meiners Tovar y el actuario y Director General de Valuaciones Actuariales del Norte, Francisco Aguirre Farías, luego de presentar el Diagnóstico del Sistema de Pensiones del Gobierno del Estado. Ambos confirmaron lo que todo mundo sabe desde hace mucho tiempo, pero no hizo nada.

De acuerdo con una nota de la revista Proceso (No2117) de diciembre de 2009, “En el marco de una reunión con diputados locales y dirigentes de sindicatos, el consultor del Instituto para el Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas (Indetec), César Bojórquez León, propuso llevar a cabo reformas urgentes al sistema de pensiones. El especialista advirtió que en tres años podría colapsar el sistema de pensiones de Colima y comprometer la viabilidad de las finanzas públicas de esta entidad. Sostuvo que según estudios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como de algunos Colegios de Actuarios, la situación es preocupante y, de no tomarse las medidas necesarias, pudiera llegarse a una dinámica en la que cada día se destinaran más recursos a pensiones, en perjuicio de la inversión pública y el gasto social”.

Como se puede constatar, al menos desde hace más de 4 trienios, en el Congreso local se habló del colapso en materia de pensiones, pero nadie se atrevió al final del día a proponer una iniciativa y a la postre aprobarla. La liga se ha estirado tanto, todos han hablado del problema, pero no es sino hasta ahora que el gobernador José Ignacio Peralta, ha decidido actuar, a darle seriedad al problema, y más que advertir, a darle una solución pese a los costos políticos que esto pudiera traer.

Desde marzo pasado, en respuesta a una solicitud del líder sindical de los burócratas del gobierno del estado, Martín Flores Castañeda -quien por cierto está muy bien pensionado- para que se realizara una auditoría a la Dirección de Pensiones, JIPS dijo no tener ningún inconveniente en realizarla inmediatamente. “Se puede hacer el día de hoy, va a tomar tiempo entregar los resultados, pero lo importante es no solamente saber dónde estamos con base a una auditoría, sino hacia dónde vamos y para ello requerimos la reforma”.

Dijo compartir la preocupación del líder sindical en cuanto a que el Sistema de Pensiones es un tema pendiente. “El modelo que se diseñó hace más de 40 años es un modelo agotado, es un modelo que ha generado desequilibrios y ha generado problemas financieros, que no es viable pensar que ese modelo pueda seguir en los próximos años, definitivamente va a colapsar a las administraciones y va a quebrar el Sistema de Pensiones, entonces es fundamental una reforma que permita modernizar, que permita llevar a la vanguardia este sistema que es fundamental”.

El pasado martes, en una reunión con columnistas, Meiners Tovar y el actuario Aguirre Farías, con una exposición muy clara y ejemplificativa, de la necesidad de elaborar una ley de pensiones estatal, “para generar ese equilibrio social, económico y político para alcanzar un esquema de pensiones que favorezca el futuro del gobierno del estado y sobre todo de todos los colimenses”

Meiners Tovar mencionó que el objetivo principal de la presentación “es en generar una conciencia para unir voluntades y que entre todos los actores de la sociedad se pueda encontrar una nueva fórmula que sea económicamente viable, lo cual es una prioridad del Gobierno de Ignacio Peralta Sánchez. Es un tema que es de suma importancia, que definitivamente no es popular, no es fácil, es un tema bastante crítico, difícil, sensible y por lo tanto, se tiene que manejar con mucho tacto.

Y el funcionario estatal tiene razón, pero no debe pasar más tiempo para establecer una legislación en materia de pensiones para el estado. Los tiempos están agotados, y de no hacerlo, habrá más costos políticos que los que podría haber si el gobierno de JIPS, juntos con todos los actores involucrados, une criterios por el bien de todos los trabajadores.

SE DICE QUÉ…

*Cuando el compadre de Martín flores Castañeda, era el dirigente de los burócratas al Servicio del Gobierno del Estado, además de diputado, Víctor Jacobo Vázquez Cerda se preguntó: “¿En el caso de la jubilación de un funcionario de primer nivel, cuántas jubilaciones se le pagarían a los sindicalizados o a gente de confianza de bajo nivel? Y pugnó porque  se modificara la Ley de Pensiones “para evitar ya este tipo de situaciones y adelantó que en esta legislatura -en la que fungía como legislador allá por el año de 2009- tiene la oportunidad para poner ya un remedio sano”. Sin embargo, todo quedo en declaraciones y nunca se hizo nada.