El desaire a los manzanillenses ocurrió a la altura del hotel Fiesta Mexicana, cuando la cantante decidió bajarse del carro alegórico que la llevaba y se dirigió al hotel Las Hadas, en donde está hospedada.
Faltaría aún desde el Hotel Fiesta Mexicana hasta el crucero de Las Brisas, en donde se encontraba una gran multitud que se quedó con las ganas de observar a la femenina.
Elementos de Vialidad, apoyaron como escoltas a la Suburban de Ninel Conde, que simplemente dejó el festejo a medias.





