HOMENAJE MEXICANO A SARAMAGO

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    También se pudo oír la voz fuerte de Luiz Inácio Lula da Silva, entonces presidente de Brasil; él afirmó: «Saramago nunca olvidó sus orígenes, y se convirtió en un militante de las causas sociales y de la libertad durante toda su vida»; la voz del crítico literario estadounidense Harold Bloom que declaró: «Era un ciudadano político y, en muchas ocasiones, un político polémico».

    Por esos mismos días, también se escucharon las voces de decenas de escritores, periodistas y lectores, entre ellos Juan Gelman, David Leavitt, Umberto Eco, Dario Fo, Sergio Ramírez, Rui Ferreira, Nuno Júdice, José Luís Peixoto, Carlos Reis, José María Pérez Gay, Fernando Meirelles, Elena Poniatowska, Gael García Bernal, Juan Gabriel Vásquez y Fernando Iwasaki, entre muchos más.

    Esas voces que, tras la muerte de José Saramago, conformaron un torrente de palabras para rendir homenaje, dar su testimonio de amistad y amor, y decir adiós al escritor portugués que murió a los 87 años, fueron reunidas en el libro Palabras para José Saramago, una edición conmemorativa que ha publicado Literatura de la UNAM, en colaboración con la Fundación José Saramago.

    Se trata de una edición especial para México, a cargo de la UNAM, con una selección de los textos que contiene la edición portuguesa publicada en 2011, en el primer aniversario luctuoso de Saramago, pero también mucho más breve que la edición que prepararon para España.

    Pilar del Río, viuda del autor de El evangelio según Jesucristo y Ensayo sobre la ceguera, señala a EL UNIVERSAL que Palabras para Saramago fue el libro «con el que enterramos a Saramago un año después, hay artículos de todo el mundo» y que esa es la pretensión de todas las ediciones que verán aparecer: «es un libro lindo donde esta todo lo que se escribió tras su muerte».

    Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM, afirma que se trata de una obra relativamente extensa porque muchos escritores del mundo que leyeron o conocieron a Saramago escribieron textos que no son solamente obituarios o condolencias personales a Pilar del Río, sino que hablan de la importancia que para ellos tuvo la lectura de algunas obras de José Saramago.

    «En muchos casos se trata de pequeñas notas críticas de una suerte de síntesis, pero otros también nos da un panorama de las distintas lecturas a Saramago, porque estamos hablando de autores que no sólo pertenecen al mundo de habla hispana sino que este libro tiene también a autores de Estados Unidos como Harold Bloom o David Leavitt, de autores de Italia, Mozambique, de El Sahara y desde luego un amplio espectro de autores en lengua castellana, de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Nicaragua y Perú; por supuesto también autores portugueses», dice la escritora.

    Versión mexicana

    El libro de 383 páginas, de portada negra con caricatura de José Saramago según el caricaturista mexicano Naranjo, testimonios, recuerdos, homenajes, reune notas periodísticas, opiniones y adioses en los que los escritores, amigos y periodistas hablaron de la obra de José Saramago, de su vida creativa, de su conciencia política, sus viajes por el mundo y su encuentro con México, de su amor por la palabra.

    Se trata de una recopilación de materiales que hablan de ese Saramago que se fue, el escritor que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1998, apenas unos meses después de que estuvo en México, visitó Chiapas y atestiguo la entrada a la ciudad de México de la marcha zapatista.

    Pilar del Río asegura que lo que se publica en México es una selección de la edición portuguesa, en la que están incluidos todos los mexicanos que escribieron de Saramago y también todos los portugueses; a partir de allí hay una selección de voces de otras 13 naciones.

    Víctor Cabrera, editor de la UNAM a cargo de esta edición conmemorativa, asegura que la mayor parte de los textos conforman una confluencia de opiniones o de posturas en torno a la figura de Saramago, pues por un lado hay consensos estéticos o literarios sobre la obra del Premio Nobel y, por otro, hay una confluencia de opiniones o de posturas políticas, sin que por ello queden fuera los testimonios encontrados.

    «Hay testimonios que, sin ser adversos, son un poco más críticos, aunque no abiertamente críticos. Tal vez allí se pueda situar el testimonio de Carlos Fuentes, que si bien no es adverso, es un testimonio con un poco más de distancia, o el de Juan Gabriel Vásquez, el escritor colombiano, o tal vez también el de Fernando Iwasaki; vemos que hay algunos testimonios que, siendo respetuosos, trazan muy bien una línea en cuanto a posturas políticas», dice Cabrera.

    El editor confirma que en este libro abundan las anécdotas de viajes que compartieron y comidas, de amistades viejas y nuevas, de lectores y admiradores de toda la vida.

    «En su totalidad, me atrevo a decirlo, es un libro de homenaje; no se trata de cuestionar su obra, ya vendrán libros o habrá oportunidad de conocer obras desde la academia o los textos especializados se aborde desde una manera tal vez más crítica y mucho más objetiva la literatura de este escritor, en este caso es un libro de testimonios en los que se reconoce la calidad literaria de la obra de Saramago como la calidad moral del personaje», dice Víctor Cabrera.

    Pilar del Río asegura que en la versión en español que se publicará en España es igual a la versión portuguesa, y en ambas se publican todos los textos que se publicaron tras la muerte de Saramago, menos el artículo que publicó El observatorio romano que no incluyeron porque es un artículo donde se decía que ahora que ya estaba muerto Saramago se le podía perdonar.

    «El observatorio no era quien para perdonar nada, entonces preferí que ese artículo no entrara, no es que sólo se publicarán artículos laudatorios, no, se publicó todo, laudatorio no, pero no me vengan a perdonar porque José Saramago no había hecho nada para que lo perdonaran», comenta la también traductora del narrador.

    Regalo para los admiradores

    Palabras para José Saramago es una edición conmemorativa que en México se publica en versión no venal, es decir, sin fines de lucro pues se trata de una obra que reúne voces que vislumbran la obra y la vida de José Saramago, mas no es una obra de la pluma del autor de Claraboya y Ensayo sobre la lucidez.

    «Al no ser un texto de Saramago, sino una suerte de homenaje hecho por todos estos autores, decidimos con la Fundación no darle un sentido comercial pues tampoco sería del interés de muchos lectores; lo que haremos para que esta obra se difunda entre el público universitario y el lector en general, es que vamos a ponerla en los stands de la UNAM en todas las ferias del libro donde estamos presentes y en los puntos de venta donde estén los libros de la UNAM, así es que los que compren libros publicados por la Universidad y quieran tener esta obra podrán hacerlo», señala Beltrán.

    De esa edición universitaria se tiraron en México mil ejemplares, la Fundación José Saramago publicó otros mil volúmenes, así fue el acuerdo; la UNAM los obsequiará entre los mexicanos que adquieran otros libros publicados por la UNAM; sin embargo, no sé sabe que hará con esos mil ejemplares a Fundación que preside Pilar del Río.

    En tanto, Palabras para José Saramago se presentó hace unos días en la Feria del Libro de Los Ángeles, con los comentarios de Pilar del Río, Marcela González, Marisol Schulz y Rosa Beltrán.

    Fuente: EL UNIVERSAL

     

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