Exigen familias de Santiago solucionar escurrimiento de aguas negras del arroyo

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*Los tiraderos están desde el paso de la tormenta Hernán y ninguna autoridad ha atendido su petición.

Norma Moreno|CN COLIMANOTICIAS

Manzanillo, Col.- Más de 40 personas que habitan las colonias aledañas al arroyo de Santiago, se manifestaron este lunes por la mañana a la altura de la plaza de toros de la comunidad para exigir una solución al problema de escurrimientos de aguas negras que corren por el cauce, tras el paso de la tormenta Hernán por el municipio.

Al respecto, la presidenta de la colonia Campo Deportivo de Santiago, Adela Mesina, señaló que los tiraderos de aguas negras siempre han existido pero ahora se han agravado «y no puede ser posible que después de 30 días, no hayan arreglado el problema y los escurrimientos sigan poniendo en riesgo la salud de decenas de personas que viven colindantes al arroyo». 

Aunado a ello, mencionó que están los automovilistas que pasan por el canal y con sus unidades esparcen los líquidos hacia sus colonias, causando mayores afectaciones que en cualquier momento pueden generar infecciones estomacales y de la piel, sin olvidar que los vehículos quedan penetrados de desechos. 

Por su parte, la señora Irma Miranda García, habitante del centro de Santiago, refirió en lo personal, sentirse impotente porque ninguna autoridad gubernamental ha atendido su petición desde el paso del huracán Hernán, «para uno que colinda a escasos 2 metros del canal es desesperante ingerir alimentos con esos olores tóxicos, lo único que provocan son náuseas». 

Pero lo más lamentable, indicó, es ver a los niños jugar entre la tierra y aguas creyendo que esta limpia, como sucedía otros años y ahora es diferente por falta de atención de la autoridad. Como vecinos han solicitado el apoyo, pero todos los políticos que han acudido con ellos solamente les manifiestan que hagan un escrito y lo turnen a la CONAGUA. 

Los manifestantes hicieron una invitación a los tres órdenes de gobierno para que los acompañen a una comida en el cauce y sientan la desesperación que ellos tienen al ingerir sus alimentos por los escurrimientos de drenaje.