El neurocirujano mexicano, hijo de dos científicos de la Universidad de Colima – el doctor Ramón Álvarez –Buylla y Aldana(q.e.p.d.), y la bióloga Elena Roces, fue reconocido con este premio internacional que se entregará en octubre próximo en España, porque “descubrió que una subpoblación de células gliales funciona como progenitores primarios de nuevas neuronas que se incorporan al bulbo olfativo; utilizando métodos inmunocitoquímicos, microscopía óptica y electrónica, describió en ese sistema la zona subventricular que es el origen de la neurogénesis de células olfativas en el adulto y la migración en cadena de estas células para alcanzar el bulbo olfativo, siguiendo una vía específica denominada ostral migrator y stream”.
El doctor Árturo Álvarez Buylla, licenciado en investigación biomédica por la Unam en 1983 y doctorado por la Universidad Rockefeller en 1988, tiene una gran vinculación académica con la Universidad de Colima, a través de la impartición de diversas clases y conferencias, así como la formación de un científico en su laboratorio en Estados Unidos.
El galardonado con el Premio Príncipe de Asturias, es hijo del prestigiado científico doctor Ramón Álvarez- Buylla, quien laboró en sus últimos años en la Universidad de Colima y de la bióloga Elena Roces que es responsable de un laboratorio especializado en el CUIB, Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Colima. De hecho, el fondo financiero “ Ramón Álvarez Buylla”, constituye un homenaje permanente al científico formador de cuadros de alto nivel en la Universidad de Colima y antes, en el Cinvestav – Centro de Investigación y Estudios Avanzados- del Instituto Politécnico Nacional. A la fecha, con este fondo, se han financiado 640 proyectos de investigación en diversas disciplinas del saber en las facultades y centros de investigación de la máxima casa de estudios del Estado.
Apenas el pasado 3 de mayo, el doctor Arturo Álvarez – Buylla estuvo en la Universidad de Colima, en la sede del CUIB, para impartir la conferencia magistral “Entre dos ríos: epitelios germinales del cerebro adulto”, a invitación de los posgrados en ciencias fisiológicas y ciencias médicas y del Colegio Colima, como parte de su quehacer académico y del programa de trabajo para el 2011.
En esa conferencia, el doctor Arturo Álvarez, investigador de la Universidad de California, expuso que: “Ahora encontramos que las células migran a la parte profunda, entonces encontramos aquí que uno de los factores que están determinando que las células ventrales se comporten como tales y es otra vez esa vía de señalización… Para resumir un poco, las células madre en el adulto dependiendo de su posición específica en el epitelio, están determinadas a producir distintos tipos de neuronas, o sea arquetipos marcados con fluoróforos producen estas células- que aparecen con marcajes específicos verdes, amarillas, rojas, etc.-, la posición determina el tipo de célula que se genera, esto no solamente sucede en el adulto sino ya en etapas embrionarias hay un estadio en el cual pasamos del epitelio a vía neural, en la cual a cada región del sistema nervioso le dan una dirección y le dicen: “ tu te vas a especializar en producir esta célula”. Esta es una de las variables, la otra es la localización y posición; la otra variable es tiempo; según estas células van avanzando en el tiempo y haciéndose más viejas, van cambiando de expresión del tipo de células que producen; si uno combina posición y tiempo –las dos variables universales “espacio y tiempo”, – como decía Albert Einstein- se obtiene la diversidad enorme de neuronas que tiene el sistema nervioso. Esto no resuelve demasiado pero si nos dice: que parte de la idea de la especificidad de las neuronas es que no tienen que ver con la región a donde van sino ya con su origen y su posición específica donde nacieron”.
Expuso que se encontró algo sorprendente: “ Las células de la corteza migraban sobre todo en fibras cortas y muy lento, las células de la pared lateral media formaban cadenas, y si esas células se las trasplantábamos al adulto éstas migraban y en unas cuantas horas las células son capaces de invadir un sustrato artificial, emigrar a una gran velocidad, alejándose de donde estaban, esto es un reflejo que normalmente hacen estas células en el embrión y en el feto… encontraron algo que nadie sospechaba desde la época de Cajal, resulta que todas las células inhibitorias de la corteza no nacen en la corteza, sino nacen precisamente en este pequeño lóbulo que se llama la eminencia ganglional media, y migran hasta la corteza cerebral para formar todos los circuitos inhibitorios de la corteza, otra evidencia más de que los distintos epitelios están muy especializados en hacer distintos tipos de células”.
Pues bien, este es el hombre que ahora ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias, dotado de 50 mil Euros, una escultura de Miró y una insignia. Este lauro, se considera como el Premio Nobel en español. Los hallazgos de este científico son tan relevantes que pueden servir para tratar diversas enfermedades como la de Parkinson, el Alzeheimer y el Autismo.
En este sentido, no es un dato menor que Arturo Álvarez-Buylla tiene un registro de más de 125 publicaciones en las más prestigiadas revistas científicas, cada uno de ellas con cientos de citas dado su impacto y aportaciones científicas.
Cabe destacar que el director del CUIB, es el doctor Alejandro Elizalde Lozano; la coordinadora del posgrado en ciencias médicas, la doctora Xóchitl Trujillo; el coordinador del posgrado en ciencias fisiológicas, el doctor Humberto Cruz Blancas y, el presidente del Colegio Colima es el doctor Miguel Huerta Viera.
En esta perspectiva, es oportuno señalar que estos posgrados pertenecen al padrón nacional de posgrados de calidad de la SEP y el Conacyt y cuentan con altos niveles de eficiencia terminal en la maestría y en el doctorado, lo cual, sin duda, es expresión elocuente de que la casa de estudios colimense se inserta en la vanguardia de la educación superior del país.
Sean estas breves líneas para expresar una felicitación muy respetuosa a su señora madre, la doctora Elena Roces de Álvarez- Buylla que se afana en el quehacer científico en su laboratorio del CUIB de la Universidad de Colima. Seguramente, este galardón a un mexicano destacado debe ser también ocasión de orgullo y de motivación a todos los hombres y mujeres que perseveran, todos los días en el maravilloso mundo de la ciencia y de la enseñanza.





