Ella se ganó este derecho al escribir un texto sobre los derechos de los niños, y los temas que eligió fueron el trabajo infantil y la discriminación.
“Yo escribí que era una niña que trabaja en vacaciones vendiendo ciruelas y mangos, los vendía para comprarle un regalo a mi mamá, el diez de mayo, y decía que yo no querían que los niños trabajaran y que fueran explotados pues corremos muchos peligros, ya sea en al campo o en la ciudad, ya que los podría picar un alacrán o se los pueden robar o atropellar o robarles sus órganos”.
“También pedía que se acabara la discriminación, ya que a mí me discriminaban por ser niña y no me dejaban jugar en un equipo de fútbol de niños y cuando lo intentábamos otros niños nos molestaban y nos pegaban y no nos dejaban jugar”.
Por esta narración, la niña, que estudia en la escuela primaria Cresencio Figueroa Díaz, en la comunidad de Madrid, fue electa Diputada por un Día y participó en el Parlamento Infantil que se llevó a cabo este día en el Congreso del Estado.
“Fue una bonita experiencia porque salí a saludar al gobernador Mario Anguiano y me pagaron mil quinientos pesos (lo que es el sueldo de un día de un diputado), además de una lap top, una grabadora, ropa, un reconocimiento y doscientos pesos que me dio el señor Noé Pinto”.
De esta manera, al ser cuestionada que deseaba ser de grande, la niña manifestó con enorme gusto que quiere ser diputada.





