El problema de esta búsqueda radica en que el propio estado de Nuevo León tiene défict de policías a causa de la renuncia de muchos de ellos, por temor a la violencia de la delincuencia organizada o porque las mismas corporaciones policiacas los cesan.
El gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, ofreció al inicio de su mandato, en 2009, conformar un cuerpo policíaco con 14 mil efectivos en activo, la realidad es que a la fecha existe un déficit de seis mil 500.
El problema de la falta de aspirantes policiales, condujo a las autoridades neoleonesas, como a las colimenses, a buscar nuevos elementos en cualquier otro estado de la República.
El número de jóvenes que aspiran a formar parte de las policías en la región norteña, es casi nula. Además, quienes pretenden ingresar, deben acreditar un exhaustivo examen de confianza, que pocos consiguen aprobar.





