En esta nueva ola de visitantes, la apertura del público a las muestras de arte contemporáneo cobró visibilidad en dos de las exposiciones presentadas por el Antiguo Colegio de San Ildefonso: Ron Mueck, con más de 400 mil visitantes y La lengua de Ernesto.
Simultáneamente, con el incremento en el número de espectadores, se manifestó en el panorama mundial, la potencialización de artistas mexicanos en el extranjero, así como la demanda en el mercado en las casas de subastas más grandes del mundo.
Existen tres hechos trascendentes a destacar en el panorama cultural y la aproximación que existe en México del arte contemporáneo —así como en su producción— que generaron o contribuyeron, en este año, a lo mejor del arte actual:
All City Canvas fue la primera edición de un festival de arte urbano que tomó como escenario la Ciudad de México y como lienzo, distintas locaciones intervenidas por nueve artistas internacionales. La experiencia estética está en el encuentro diario con los muros de la urbe, lo que relacionó, forzosamente, al espectador citadino, que no necesariamente buscaba ese encuentro. Asimismo acercó a los espectadores internacionales, generando mayor turismo en las zonas intervenidas. Un festival que, a diferencia de otros, acercó al público a la experiencia.
En concordancia con los factores que trascienden las barreras del público hacia el arte contemporáneo, se encuentran las ferias de arte, una plataforma discursiva, resultado del encuentro enriquecedor entre coleccionista, artista, curador, galerista, público y crítico. Zona Maco hace de México sede de la feria de arte contemporáneo más grande de Latinoamérica. Con más de 90 galerías y mil artistas de todo el mundo, se llevó a cabo su novena edición y con ella la organización de actividades paralelas que nos brindaron algunas de las mejores exposiciones del año, entre las que destacaron: la retrospectiva de Minerva Cuevas en el Museo de la Ciudad de México, X is not the new Y de Rafael Lozano-Hemmer en la galería OMR, La institución redentora en la Sala de Arte Público Siqueiros en colaboración con el Tate Modern, Carbón de Tony Orrico en el Polyforum Siqueiros, Extranjerías en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo y Quodllibet de Pablo Helguera en Bellas Artes. Al mismo tiempo se desarrollaron actividades que abren nuevos espacios en la intervención del arte en lo social con proyectos como: Proyecto Guess, que con la ayuda del artista Thomas Glassford y la curaduría de Taiyana Pimentel, fusionaron el arte y la moda, Pinto mi raya de Víctor Lerma y Mónica Mayer, que con la creación de Archivo Líquido fortalecen el registro documental del acontecer en el arte contemporáneo, y la Biblioteca Móvil de Alumnos 47 con la intención de llevar al espectador: talleres, seminarios, curadurías y conferencias en torno al arte contemporáneo. El objetivo final, al igual que otro de los proyectos que desarrollaron durante el año: Proyecto Líquido, consiste en que cualquier persona pueda acceder a explorar los espacios destinados al arte.
Aunque la ecuación económica de las ferias de arte, y sus respectivas desventajas, no se hayan establecido aún, el panorama en México favorece la aparición de nuevas ferias que constituyan la integración entre lo estético y lo comercial; pero sobretodo, el acercamiento del público. Así, en este año, se llevó a cabo la primera edición de Affordable Art Fair, una feria de arte contemporáneo destinada a la adquisición de piezas a un precio accesible.
Como tercer factor crítico a la respuesta de México en la escena actual, se encuentra una de las colecciones más importantes de arte contemporáneo en Latinoamérica: Fundación/Colección Jumex que este año presentó dos exposiciones: Poule! y Guy de Cointet. Con un acervo que incluye obras de Francis Alÿs, Olafur Eliasson, Félix González-Torres, y Gabriel Orozco, entre otros, Colección Jumex está construyendo un nuevo espacio para su exhibición que será inaugurado en el 2013; cuya principal característica será la generación de programas educativos para la realización y apoyo a investigaciones que lo conviertan en un proyecto socialmente responsable, y que aleatoriamente proporcionará herramientas para erigir el arte hecho desde México.
Pese a que la opinión con respecto al arte actual y la legitimación de sus prácticas lleve a discerciones infinitas, lo relevante del arte contemporáneo en el 2012 es la atención del público por el quehacer artístico, y la organización de proyectos que propicien el acercamiento responsable.
Fuente: MILENIO
