Entre los puntos en mención está la creación de un Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y la reformulación de la carrera magisterial.
En Colima, las dos secciones sindicales, la 6 y la 39, se opusieron rotundamente a la evaluación universal de docentes en donde la entidad federativa fue una de las que registró una participación más baja con menos del 5%.
Uno de los argumentos para oponerse del líder sindical de la sección sexta, Jesús Villanueva, fue que no se había creado el instituto nacional de evaluación antes de llevar a cabo las pruebas.





