VIVEN SIN LUZ, GAS NI AGUA POTABLE

    0

     

    Se trata del matrimonio formado por Petra Teodoro Domínguez y Otilio Laureano Cruz, quienes viven en lo más alto del cerro y su rancho se le conoce como “La Añilera”. A dos mil metros de altura sobre el nivel del mar.

    En ese recóndito lugar del estado vive esta pareja desde hace 49 años.

    Ambos nacieron sin luz eléctrica y toda su vida la han vivido así; no poseen ningún aparato eléctrico, televisión, lavadora, licuadora, plancha, lo que sí tienen es un teléfono celular con el que mantienen comunicación, pero cuando se le acaba la carga pasan tiempo sin él hasta que alguno de sus hijos se los vuelve a llevar cargado.

    En ese lugar criaron a sus cinco hijos, pero ya todos abandonaron el nido, dejándolos solos.

    “Aquí sembramos lo que comemos, tenemos maicito, frijol, calabacitas, chilacayote. Nuestra comida regular son frijoles, tortillas y huevos”, dice la señora Petra.

    Ella se encuentra fuerte y bien de salud, mientras que su marido no puede hablar ni caminar, luego de que le “pegó una embolia”, pero aun así don Teodoro no quiere dejar su rancho ni irse a vivir a la comunidad más cercana que es Zacualpan.

    Así pasan sus días ellos solos en lo alto del cerro, cuidando vacas y vigilando la zona para reportar la posible tala de árboles o los incendios forestales.

    Aunque viven en casa de madera y cartón no se sienten pobres, dice la mujer, porque “donde quiera está Dios”.

    Mencionaron que hace tiempo solicitaron ayuda de Gobierno del Estado para que les donaran una casa, pero “nomás dicen que sí pero no nos dijeron cuando”, sin embargo señalan que ya no la quieren, pues prefieren pasar ahí hasta sus últimos días.