Bitácora Reporteril
Por: César Barrera Vázquez
Virgilio Mendoza Amezcua es un tipo inteligente. Incluso quienes no coinciden con él políticamente suelen reconocerle esta cualidad, poco común dentro de sus correligionarios del régimen, además de que habla sin estridencias, sin aspavientos y con una prudencia que contrasta con el discurso incendiario de muchos integrantes del oficialismo. Su estilo recuerda más al de un político técnico y moderado, como José Antonio Meade, que al de los tribunos de Morena.
Precisamente por eso resulta interesante analizar su papel en la política reciente de Colima. En la elección por la gubernatura de 2021, Virgilio fue una pieza fundamental para el triunfo de Indira Vizcaíno Silva. Él sabía que no iba a ganar, porque era un candidato que en la terminología de los cuartos de guerra electorales se le conoce como candidato de posicionamiento o espóiler: está consciente de su derrota futura y sólo busca quitar votos a un candidato específico, mientras crece en su proyección.
¿A quién afectó? Fundamentalmente a Mely Romero Celis, quien al final resultó ser la única candidata verdaderamente competitiva frente a Morena y terminó la elección apenas cuatro puntos porcentuales por debajo de Indira Vizcaíno.
Por supuesto, Virgilio Mendoza Amezcua estaba en todo su derecho de competir. Lo cuestionable no es eso. Lo cuestionable sería querer volver a participar con el mismo discurso, pretendiéndose una alternativa distinta al oficialismo cuando, en los hechos, como senador ha terminado respaldando las decisiones más controvertidas del régimen.
Ahí está la reforma judicial. Como senador votó a favor de una reforma que eliminó la carrera judicial, debilitó la autonomía del Poder Judicial y abrió paso al sistema de elección de jueces, magistrados y ministros mediante acordeones. Lo curioso es que personas cercanas a él aseguran que, en privado, no compartía plenamente esa reforma.
Si eso es cierto, el problema es todavía mayor. Porque entonces no se trata de una diferencia ideológica, sino de una falta de congruencia y de carácter. Y en política no se puede ser honesto y decente sino se tiene congruencia. Prueba de ello es Locho Morán, la persona más incongruente de la clase política actual.
De hecho, conozco abogados, profesionistas y ciudadanos que votaron por Virgilio en el 2021 y 2024 precisamente porque lo consideraban una persona congruente y una opción distinta a Morena; aquilataban esas virtudes que intuían inherentes en él, como parte de su discurso. Muchos de ellos terminaron sintiéndose traicionados cuando respaldó las principales reformas impulsadas por el oficialismo.
¿Por qué el sentimiento de traición? Porque como compitió contra Morena en la elección gubernamental del 2021, pensaban que era algo distinto al partido del régimen: recordemos que el verde en esa elección fue aliado con Morena en las diputaciones locales, pero en la gubernatura fue solo.
La verdad es que le dieron la candidatura al senado como premio por prestarse a la estratagema de atomización del voto de oposición en la pasada elección a la gubernatura. Prueba de ello es que al mismo Locho también lo premiaron con una diputación federal, pese a que en la campaña acusó de priista a la ahora gobernadora, su actual jefa política. Era parte del espectáculo vodevilesco.
Cuando uno escucha a Virgilio pensaría que está a favor de la transparencia y rendición de cuentas. Pero como senador votó por la desaparición del INAI, uno de los organismos constitucionales más importantes para garantizar el acceso a la información y la rendición de cuentas. Uno de los pocos, sino es que el único instituto que realmente empoderaba al ciudadano contra el cada vez más monstruoso aparato de gobierno centralista.
Reitero: Virgilio es una extraña ave política, cuyo plumaje es del color del oficialismo, pero su canto emita las notas de quienes defienden la transparencia, los contrapesos y la división de poderes. Eso es sólo una ilusión: si uno revisa sus votos en el Senado, encuentra exactamente lo contrario.
Dos puntos.
Me encantaría ver a Virgilio Mendoza Amezcua compitiendo, como en el 2021, por el Verde Ecologista. Le diría a todos mis amigos chairos, simpatizantes de Morena, que voten por él. Estoy seguro que, dentro del oficialismo, es la persona más preparada.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

