Antes de que tomara el cargo como administradora del museo de Caxitlán, Mary Cruz Palomino anunció un proyecto de construir un albergue para este tipo de personas, que fueran atendidas desde alimentación hasta clínicamente, pero todo quedó en eso, en proyecto.
“Queremos bañarlos, cambiarlos de ropa de manera periódica con ayuda de los jóvenes de protección civil, y que sean atendidos por especialistas y si es posible canalizarlos a algunas clínicas especializada” declaró en su momento Mary Cruz Palomino, hoy su proyecto quedó solo en buenas intenciones.
Algunos de los vagabundos andan por la calles semidesnudos, enseñando sus partes íntimas, otros defecan en plena vía publica, y hay hasta peligrosos que con piedra en mano tratan de defenderse de las burlas de los jóvenes, pero pese a la abundancia de estas personas ninguna autoridad de los diferentes niveles de gobierno los atienden, hay indiferencia ante ellos y pese al mal aspecto que dan se niegan a darle atención.





