TAREA PÚBLICA

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MEDIOS, CONTRAPESO AL PODER

Por: CARLOS OROZCO GALEANA

La historia del mundo registra la instauración de regímenes dictatoriales que se impusieron a la voluntad de los pueblos, los cuales,  finalmente y tras arduas luchas, superaron tan rancias  estructuras políticas y establecieron gobiernos  estables y comprometidos con el desarrollo social y los derechos humanos.

Sin embargo, en la actualidad  es sumamente complicado que funcione la democracia conforme al  papel y que  el poder se auto controle,  porque se carece de una participación social intensa que permita  erradicar los desenfrenos y lograr que los gobiernos hagan su trabajo de acuerdo a los intereses de la mayoría. Cuando la gente está ausente de las decisiones que un gobierno toma, la víctima principal es el ciudadano común al decidir otros por él.

Hay un respeto por la libertad y los derechos humanos en general, aunque  esto quede a veces en entredicho  por experiencias ingratas vividas ( caso Acteal, mexicanos (a)pobres culpados por delitos inexistentes) etc.,  pues en algunos sectores faltan el compromiso por la justicia y la legalidad,  lo cual genera  protestas e insatisfacciones de los agraviados por  instancias de justicia.

No hay un método mejor contra los excesos de la autoridad que la crítica  honesta,  cabal y puntual. Los gobernantes no deben jalarse los cabellos cuando alguien  opina distinto. Esto lo comentó  Rogelio Pizano Sandoval recientemente en una reunión que la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores celebró en su 61 aniversario y  que contó con la presencia del secretario de educación, Guillermo Rangel Lozano. Dijo    que a lo largo de su historia la ACPE ha tratado a  gobernadores y funcionarios muy sensibles que apoyan al gremio, pero a otros que tienen la piel muy delgada y que se han disgustado con los posicionamientos que hacen algunos de sus integrantes, lo cual no debe ser ya que   la función de todo organismo no gubernamental de profesionales de la escritura debe incidir favorablemente en el devenir social mediante la crítica constructiva.

Esta opinión de Rogelio fue abordada luego  por el secretario de educación, para quien la crítica periodística coopera de manera fundamental a la marcha de la sociedad y posibilita que quienes la dirigen  desde las instituciones estén precisamente allí, en el servicio.

El papel de los medios ha sido fundamental en  el avance democrático. Lo fue    para la alternancia en el 2000 y para el crecimiento de Andrés Manuel López Obrador como líder opositor. Muchos comentaristas, incluidos priistas de hueso colorado, innovaron antaño sus preferencias hacia otros partidos en una libertad absoluta, lo que  devino  en una presencia equilibrada de la crítica. La crítica hacia el gobierno y los partidos mudó  porque los medios repercutieron en la conciencia y la voluntad de la mayoría. La crítica periodística nos hace evolucionar como comunidad.

Las sociedades son radiantes cuando coexisten  con medios informativos  responsables y congruentes. Son un  auxiliar valioso para los gobernantes que pueden encontrar un contrapeso para que se mantengan apegados a la idea del  buen gobierno. Los  medios que disienten del poder, criticándolo, no son enemigos sino colaboradores valiosos  para que no pierdan piso  y trabajen mejor.

Rangel Lozano dijo, en ese sentido, que la opinión social es positiva porque  permite a los hombres del poder  enmendar situaciones y ser congruentes en lo que dicen y hacen. Tienen que vivir esta experiencia sin renegar, ya que los cercanos a los gobernantes se abstienen de hacerlo para evitarles disgustos. Los servidores públicos en general  no deben enojarse porque  los critiquen. Es parte de su oficio. Han de ser humildes para aceptarlo y deben servir a todos con capacidad e integridad.  El pueblo manda. Que esta noción permee por todos lados y sirva mucho a los que tienen dudas acerca de sus obligaciones como tales.