Siento Cariño y Gratitud por los Colimenses: Calderón

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    PALABRAS DEL PRESIDENTE DE MEXICO, FELIPE CALDERON HINOJOSA EN SU GIRA POR MANZANILLO.

    Gracias, amigas y amigos de Manzanillo, de Colima, muy buenos días, muy buenas tardes ya.

    Me da mucho gusto saludarles y saludo, además, con aprecio a los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad que están aquí presentes.

    Muchas gracias por estar aquí.

    Al licenciado Jesús Silverio Cavazos Ceballos, señor Gobernador de Colima, muchas gracias por sus palabras.

    Estábamos listos para echarnos la cascarita de fútbol que nos debemos; pero veo que no será posible esta vez. Ya la próxima vez el lesionado voy a ser yo. Así que, así nos la vamos a ir llevando.

    Diputado René Díaz Mendoza, Presidente del Congreso del Estado.

    Señor Virgilio Mendoza Amezcua, Presidente Municipal de Manzanillo.

    Saludo también a los presidentes de Tecomán, de Comala, de Colima, muchas gracias por estar aquí.

    A don Víctor Fuentes, Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana. Muchas gracias, don Víctor, por su presencia y por todo lo que los trabajadores electricistas han hecho por México.

    Amigas y amigos:

    Este es un gran día, no sólo para Manzanillo, para Colima, sino también, se los digo honestamente, para un servidor. Estoy más que convencido de que la infraestructura tiene que ser la clave para el desarrollo de cualquier país, para el crecimiento económico, para la generación de empleos.

    Y dentro de la infraestructura, la infraestructura energética es el pilar del desarrollo.

    Por eso estoy muy contento con volver a Colima y, en particular, venir a Manzanillo para dar el banderazo de salida a los trabajos de la Terminal de Gas Natural de Manzanillo, una obra que está llamada a fortalecer la infraestructura, no sólo de este vigoroso Estado, sino de todo el Occidente de México.

    Recuerdo cuando en el año 2004 vine a visitar a los trabajadores de la termoeléctrica y hablamos con vecinos, con ejidatarios, con la sociedad civil manzanillense, de este proyecto.

    Hoy, finalmente, después de mucho esfuerzo, de conciliación, de proyecto, de diseño, iniciamos esta obra que, seguramente, va a trasformar el rostro y la economía de todo el Occidente, de la Costa Pacífico-Centro del país.

    Saludo, por eso, con afecto, a todos los habitantes de Manzanillo y de Armería que nos acompañan, a los representantes de la sociedad civil, a todos los obreros, a los técnicos, a los ingenieros que van a participar en la construcción y, probablemente, en la operación de esta gran obra.

    Y también mi reconocimiento a los directivos de Ecogas, Mitsui y Samsung que están aquí, por su confianza en México y por invertir casi 700 millones de dólares en este gran proyecto energético.

    Esta iniciativa va a generar mil 500 empleos y, sin duda, es muy buena noticia para las familias colimenses. El primer encargo que le voy a hacer al ingeniero Elías Ayub y a la empresa, a las empresas contratistas es, obviamente, lo que manda nuestra Constitución y nuestra ley, que es privilegiar a los trabajadores, ingenieros mexicanos, en igualdad de circunstancias, en la construcción de esta obra.

    Y, también, decir, amigas y amigos, que esta terminal está dentro de las obras del Programa Nacional de Infraestructura 2007-2012, con las que estamos elevando la competitividad de nuestro país, generando empleos de calidad y ofreciendo oportunidades a las mexicanas y a los mexicanos de vivir mejor.

    Sé además que hay mucho que hacer por Colima y por Manzanillo, y lo estamos haciendo.

    Ya en otra ocasión que tuve el privilegio de estar aquí en el puerto como Presidente de la República, inauguramos el Distribuidor Vial que está al norte de la ciudad, en el libramiento. Hoy estamos echando a andar las obras de esta terminal de gas.

    Les anuncio a los manzanillenses, les confirmo que como parte de estas obras también, vamos a reorientar, vamos a hacer obras para liberar la vía del tren para que pase por enfrente de la laguna, para que cruce, además, incluso por alguna colina y entre directamente al Patio de Aduanas, y eso también va a liberar a los manzanillenses de muchas horas de espera y de tráfico que hace el tren cuando bloquea las calles de la ciudad. Así que hay buenas noticias para Manzanillo.

    Va a tomar su tiempo, nada más les pido paciencia, porque son obras muy costosas, ciertamente, muy largas y difíciles de hacer, pero les pido paciencia. Se hará.

    Y bueno, otra más, ya vendremos en otra ocasión probablemente también a arrancar el proyecto, pero tal como me había comprometido, ya está el proyecto en curso para ampliar la carretera de Colima a Guadalajara a cuatro carriles. Así que lo vamos a hacer también aquí.

    Simplemente les digo, amigos, que no es de palabra, es de corazón y es de obras también, aquí hay mucho cariño por Colima y mucha gratitud con los colimenses.

    Y además, muy bien dice el Gobernador: esta tierra, de tan bonita, se parece tanto a Michoacán y está tan cerquita, que tenía que irle muy, pero muy bien, no sólo a Michoacán, sino también a Colima.

    Esta obra es muy importante por varias razones. En primer lugar, porque permite traer gas no sólo para la termoeléctrica, sino para la región.

    Fíjense ustedes, amigas y amigos, observen: la economía de Colima es una economía agrícola, es una economía turística, es una economía de servicios; pero no tiene industria, por lo menos no tiene industria pesada.

    Por qué razón.

    Porque no hay gas natural. El gas es el insumo fundamental del desarrollo industrial y, precisamente, muchas zonas del país no se han desarrollado por la falta de gas; al contrario, las zonas que industrialmente se han desarrollado más son las que tienen acceso a gas natural. Vean el caso de Monterrey o de Ciudad Juárez, que fueron las primeras ciudades que tuvieron gas natural.

    En el caso de Lázaro Cárdenas se desarrolló, precisamente, porque llega el gas natural por un ducto que viene desde Salamanca o desde el centro de la República.

    Pero muchas, sobre todo de aquí para el norte, hasta prácticamente Hermosillo, donde hay un ducto que viene desde Estados Unidos, Hermosillo vuelve a tener industria porque tiene gas natural.

    Entonces, el hecho de traer gas natural aquí, 500 millones de pies cúbicos diarios, va a permitir no sólo cambiar el insumo de la termoeléctrica, de combustóleo por gas natural, sino que va a permitir el desarrollo industrial de Manzanillo, de Colima, de una buena parte de Jalisco y de una parte de Michoacán.

    Así que esta obra, sin duda alguna, va a cambiar, insisto, el desarrollo económico de la región.

    Segundo. Amigas y amigos, este gas es más barato de lo que se compra en otras partes del país.

    Por mucho que se diga y que se quiera engañar a la gente, el hecho de traer gas, incluso desde Perú, o incluso desde Malasia, o Indonesia, o Australia, por donde pueda llegar por el Pacífico, va a ser incluso más barato que el gas que ahorita México está comprando desde Texas.

    Es decir, ahorita el gas en Texas vale, más o menos, 12 dólares el millón de BTU. Aquí, no sólo por los costos de transportarlo por mar, sino, incluso, porque así está en el contrato, el gas que compre CFE va a estar, por contrato, incluso, más barato que el que compremos en Texas.

    Y, no sólo eso, el de Texas habría que, no sólo que comprarlo allá, sino que pagar el transporte, no por barco, sino por ducto, desde allá hasta aquí, de tal manera que nos vamos a ahorrar 1.35 dólares por cada millón de BTU.

    Qué es lo quiere decir, amigas y amigos.

    Que la diferencia, si tuviéramos que comprar el gas en Texas a comprarlo por barco de Perú, nos va a representar un ahorro de 1.35 dólares en cada millón de BTU, que significa un ahorro, ya operando la planta, un ahorro de 230 millones de dólares por año; es decir, que en cinco años de máxima operación, México se habrá ahorrado, tan sólo en la diferencia del precio de gas, el costo de construcción de la planta regasificadora.

    Así que es también un ahorro económico fundamental, para que nadie pretenda engañar a las mexicanas o a los mexicanos con este tema.

    Y por qué encontramos gas más barato. Porque se licitó con toda transparencia y se le compra a la empresa que pueda proveerlo más barato. Otras empresas ofrecieron y lo vendían más caro.

    Así que también ganamos económicamente. Esta es la segunda razón por la cual esta planta es una buena razón.

    Tercero. Esta es una buena obra porque asegura la disponibilidad energética para el país. Es una obra que permite que México obtenga diversidad en los insumos.

    Claro que lo mejor sería que México en lugar de importar gas, pudiéramos producir nuestro propio gas, para que no lo tuviéramos que importar. Y eso es lo que yo busco con la reforma para fortalecer a PEMEX que propuse al Congreso. Eso y no otra cosa.

    Que podamos fortalecer a México y a PEMEX pudiendo invertir mucho más, como se invertirá en esta regasificadora. No en traer el gas de fuera, sino en producirlo desde aquí.

    Pero además esta regasificadora nos da un valor de diversificación. Hay quien afirma que la soberanía nacional se afecta con la reforma, yo digo que es exactamente al revés, amigas y amigos colimenses.

    Qué es lo que reduce más, qué es lo que pone en riesgo la soberanía: una reforma para producir más gas mexicano, o una falta de reforma, que nos hace comprar la quinta parte del gas que consumimos de los Estados Unidos.

    Qué va a pasar el día que a los Estados Unidos se les acabe el gas y ya no nos lo quieran vender. Estamos dependiendo de ellos.

    Por eso la reforma que he propuesto fortalece la soberanía. Y esta regasificadora encaja también porque permite a México diversificar sus fuentes de suministro y aparte asegurar el suministro por cualquier cosa que ocurra en el sistema de ductos o cualquier cosa que ocurra en la producción nacional.

    Nos permite que si el gas está caro en una parte, lo podemos comprar más barato en otra.

    Por eso esta planta es también estratégica para el desarrollo energético del país.

    En cuarto lugar. Algo que importa enormemente a los manzanillenses, y lo sé porque he estado cerca de las preocupaciones y aspiraciones de la gente de Manzanillo, que es efectivamente la contaminación de la termoeléctrica.

    Una contaminación visual, sí, efectivamente, se ve muy mal; se ve mal, para acabar pronto, esa es la verdad, el humo que sale de las chimeneas de la termo. No sólo se ve mal el humo saliendo de las chimeneas, sino que ahora que veníamos en la mañana del aeropuerto hacia Armería, en el helicóptero, en las primeras horas se asienta la nube de humo sobre la bahía.

    Y eso no sólo se ve mal, sino también hace mucho daño. Esa es la verdad. Es como estarle inyectando al cuerpo carbón, es como fumar sin ser fumador, puede ser el mismo efecto.

    Entonces, el impacto en materia de salud, el impacto en materia de limpieza de la contaminación visual va a ser determinante.

    Cuánto de ese humo se va a ver. Nada. Es decir, vamos a eliminar totalmente el azufre que se quema y se emite de la termo.

    Eso qué va a significar.

    Que la nube de humo va a desaparecer totalmente de la termoeléctrica.

    Y no sólo es, amigas y amigos, el humo que se deja de ver, sino, insisto, el humo que se deja de respirar.

    Aquí una quinta razón. Es que esta terminal va a ser amigable con el medio ambiente.

    Ustedes saben todo este problema que la humanidad está viviendo del calentamiento global. Este calentamiento global nos está produciendo alteraciones enormes en el medio ambiente.

    Hay zonas del país y del mundo que se están desertificando, como el norte de San Luis Potosí o parte de Zacatecas; y hay zonas de México que se están inundando cada año ya, como es ahora el norte de Veracruz o en el mismo Estado de San Luis Potosí, una parte se está desertificando y la parte de la Huasteca está inundada; en el norte de Veracruz, o la inundación de Tabasco, o muchas otras.

    Por qué razón.

    Porque hemos alterado el clima.

    Con el humo que sacamos, con el humo que sale de las chimeneas, el carbón que está emitiendo toda la humanidad, es como ponerle un suéter a la atmósfera, y esto provoca que se eleve la temperatura de la Tierra, que le dé una especie de fiebre, digámoslo así. Y con esa especie de fiebre se altera el clima, se condensan más rápido las nubes, se mueven los ciclos y las estaciones.

    Estamos haciendo un daño enorme.

    Independientemente de que hay otros riesgos en el mediano plazo, en el muy largo plazo si ustedes quieren, que implican que el derretimiento de los polos, por ejemplo, que ya está ocurriendo, eleve el nivel del mar de manera tal que, imagínense ustedes qué pasaría con Manzanillo si el nivel del mar se elevara un metro o medio metro.

    Así que, amigas y amigos, también estamos contribuyendo contra el cambio climático. Cómo. La solución es reducir las emisiones de carbono.

    Y al sustituir por gas natural el combustóleo que quema la termoeléctrica estamos ahorrándole a la atmósfera más de un millón, un millón y medio de toneladas de carbón cada año, con lo cual también contribuimos al medio ambiente.

    Eso es otro encargo que le voy a hacer al Director de CFE y a los constructores de la regasificadora. Que tengan mucho cuidado y les encargo, verdaderamente, el medio ambiente. Me alegra mucho que entre las condiciones que mi Gobierno puso para esta regasificadora, a través de SEMARNAT, fue, prácticamente, que de cada mangle que se tuviera que mover a otro lado se plantaran cinco árboles de mangle más.

    De manera tal que no sólo vamos a reducir las emisiones a la atmósfera, sino también vamos a rescatar la biodiversidad de la Laguna de Cuyutlán.

    Por qué razón.

    Porque el Canal de Tepalcates, que se ha venido obstruyendo con toda la erosión, con toda la tierra que baja de los cerros, que por cierto también baja por la deforestación de los cerros, ha bloqueado ya el canal y la entrada y salida de mar que había naturalmente, que hizo la Laguna de Cuyutlán, se cerró o casi se cerró, lo cual hace que la laguna se esté evaporando poco a poco, ir perdiendo su biodiversidad.

    Con esta obra vamos a abrir y a ensanchar el Canal de Tepalcates, va a entrar y salir agua de mar de toda la Laguna de Cuyutlán, va a recuperar una parte de su nivel, y aparte la CFE y la empresa constructora van a replantar hasta 40 hectáreas, si no es que más, 40 hectáreas de mangles, con lo cual vamos a recuperar una buena parte de la biodiversidad de la laguna y, además, habrá también más fuentes de ingreso para pescadores de la región.

    De manera tal, amigas y amigos, que para mí es un gusto que este proyecto sea amigable con el medio ambiente y, estoy seguro, será el primero en su tipo en esta materia.

    El primero que está diseñado sobre un proyecto sustentable de desarrollo y que va a detonar, además, esa es otra razón, muchas obras de infraestructura y de inversiones aquí en Colima.

    Sin duda, amigas y amigos, el gas natural tiene una eficiencia térmica mayor y un poder contaminante, vamos a decirlo así, menor. Tiene un efecto contaminante reducido, por eso se usa intensivamente en la industria, en la generación de electricidad, también en el transporte, y en muchas ciudades se usa incluso en las casas, es de uso para el hogar.

    Creemos que a medida que pase el tiempo y la economía crezca, va a crecer también el consumo de gas natural en México. La demanda va a pasar de casi seis mil millones de pies cúbicos por día, a casi nueve mil millones de pies cúbicos por día hacia mediados de la próxima década.

    Esta es una solución entonces que desarrolla, que apoya el desarrollo económico de Manzanillo, de Colima y de México.

    Es una solución que detona las posibilidades de crecimiento industrial que no tenía esta zona por falta de gas natural.

    Es un proyecto sustentable, armónico con el medio ambiente, porque reduce las emisiones de la termoeléctrica, no sólo elimina la contaminación visual que afecta al turismo y a la salud, sino también afecta la emisión de carbono que provoca calentamiento global y la reduce.

    Esta terminal nos va a ayudar a dar una solución estructural que permite diversificar el abasto de gas natural al país para no depender sólo de las importaciones que tenemos de Estados Unidos, y también se hace a un menor costo de las importaciones que hoy se hacen de gas.

    Pero como yo decía, amigas y amigos colimenses, con esa misma lealtad y con esa misma sinceridad con la cual hemos apostado todos fuertes inversiones del Gobierno Federal al desarrollo económico de la zona, también les digo que la solución de largo plazo es producir más gas en México y no tener que comprarlo a otros países, salvo por razones de diversificación energética o razones logísticas de suministro. Por eso debemos terminar esa dependencia.

    La Reforma Energética para Fortalecer a PEMEX busca, precisamente, que PEMEX tenga la capacidad operativa de adquisición y contratación de tecnología y de operación, construcción, exploración, que posibilite aumentar en el corto plazo la producción de gas natural en el país.

    Esto significaría que de aprobarse la reforma podríamos aumentar la producción de gas natural hasta en tres mil 500 millones de pies cúbicos por día, lo cual nos permitiría en el mediano plazo eliminar la dependencia y eliminar el riesgo que esa dependencia implica para el país.

    Por eso el objetivo es darle flexibilidad a PEMEX para que cuente con herramientas e instrumentos que le permitan competir con las grandes industrias petroleras mundiales y, a la vez, que PEMEX siga siendo orgullosamente de los mexicanos y nada más exclusivamente de los mexicanos.

    Estamos promoviendo que tenga PEMEX más facultades administrativas, de gestión, de contratación para que pueda multiplicar su capacidad operativa y su tecnología de punta, para que pueda verdaderamente no desarrollar unos cinco o seis proyectos en tres años en el Golfo de México, por ejemplo, sino que pueda, como otros países, desarrollar cientos de proyectos simultáneamente en un solo año, para con eso aumentar la producción de petróleo y de gas en el país.

    Así como se va construir esta regasificadora, también podríamos construir refinerías. No una nada más, sino varias refinerías, y al mismo tiempo podríamos hacer refinerías en el Pacífico, en el Golfo o en el Centro de México, sin que le cuesten a PEMEX y sin que PEMEX pierda la propiedad del petróleo o la propiedad de la gasolina.

    Hoy estamos importando, fíjense ustedes, cuatro de cada 10 litros de gasolina que consumimos, los estamos comprando de fuera; petróleo que sale, a veces de México, se va hasta la India, allá lo refinan y regresa hecho gasolina.

    Hoy la gasolina le está costando a PEMEX, comprarla fuera, casi 12 pesos el litro, mientras se está vendiendo a siete pesos 10 centavos, una cosa así.

    Entonces, estamos haciendo un esfuerzo enorme para sostener una dependencia que podríamos eliminar si permitiéramos esta reforma en PEMEX.

    También estoy proponiendo, por ejemplo, que además de los ductos de PEMEX, y que PEMEX pueda seguir construyendo ductos, que puedan también otros construir para PEMEX ductos.

    Me comentaban los diputados y senadores que cuando Nabor era Presidente Municipal, se reventó el ducto justo en la plaza de Manzanillo.

    Por qué se revientan los ductos de PEMEX.

    Porque tiene 50 mil kilómetros de ductos, de los cuales 38 mil tienen más de 30 años y están obsoletos.

    Por qué razón, en lugar de pagar el transporte de gasolina o de petrolíferos por pipa a particulares, que sale varias veces más caro que por ducto, por qué no permitimos que otros construyan ductos y les pagamos nada más por el litro que llegue de gasolina o de petróleo, como se hace en todo el mundo.

    Estamos promoviendo, manzanillenses, de verás, una reforma de sentido común, una reforma para fortalecer a PEMEX.

    Se han dicho muchas cosas de la iniciativa, pero realmente no hay, verdaderamente, una confrontación o no se ha negado una realidad.

    Que la reforma que propongo sí permite producir más petróleo, que la reforma que propongo sí permite producir más gas natural, que la reforma que propongo sí permite producir más gasolina y refinados, que la reforma que propongo sí permite construir más infraestructura y más ductos que son propiedad del país, es decir, porque una vez construidos y operados, pasarán, como esta regasificadora, al dominio de la Nación una vez terminada la concesión.

    Así que, amigas y amigos, yo les pido, a Manzanillo, que impulsemos verdaderamente la transformación del país; que así como Manzanillo y Colima se decidió a impulsar, vigorosamente y con todo, este gran proyecto, un día no sólo veamos su culminación, que implique más salud y más belleza para Manzanillo, sino también mayores posibilidades de progreso y desarrollo para todos.

    Que así como Manzanillo y Colima han tenido la visión de desarrollar este gran proyecto, todos los mexicanos, de veras, nos decidamos a construir el México próspero que hemos anhelado en mucho tiempo, el México en desarrollo y el crecimiento que necesitamos.

    Un crecimiento económico armónico con el medio ambiente para que verdaderamente nosotros, pero particularmente los que vienen después de nosotros, nuestros hijos, puedan vivir mejor.

    Por lo pronto, manzanillenses, tengan la seguridad, colimenses, que mi Gobierno seguirá impulsando el desarrollo del país con una visión de largo plazo, con una visión de Estado, sin distingos de partidos políticos, regiones o religiones que puedan dividir a los mexicanos.

    Tenemos un solo México, al que pertenecemos y al que todos amamos entrañablemente, un México al que estamos decididos a servir con todo nuestro aliento, con toda nuestra fuerza.

    Un México que queremos ver distinto y mejor. Independientemente de que las obras que hagamos las alcancemos a ver o no al término de mi Gobierno, yo sí espero, y además también está perfectamente señalado, ver como Presidente ya construida esta regasificadora, porque está comprometido que en el año 2011 estaremos ya operando este gas natural aquí en Manzanillo.

    Así que, aquí se las entregamos, manzanillenses, este proyecto, vamos a estar pendientes de que se construya pronto, vamos a estar pendientes del rescate de la Laguna de Cuyutlán y, pronto, muy pronto, espero en las fechas que hemos dicho, esto es, lo que tenemos bien previsto y así será, el humo que ha contaminado durante tanto tiempo, no sólo el panorama visual, sino también el aire de Manzanillo, deje de salir de esas chimeneas y, además, CFE, con el gas que llegue aquí, pueda producir, incluso, más electricidad en beneficio de todos los mexicanos y a un menor costo.

    Muchísimas gracias Manzanillo.

    Enhorabuena para todos.

     

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