La noticia cimbró a la clase política y a la opinión pública y alimentó el morbo sobre los roces de Moreno Peña contra Silverio Cavazos y Mario Anguiano, cuyos antecedentes se remontan, incluso, con el extinto Gustavo Vázquez Montes.
Para complicar el caso y enrarecer el ambiente, la PGJE implicó al sobrino de Fernando Moreno justo después de que concluyeran las elecciones en Michoacán con acusaciones de que el PRI fue favorecido por grupos criminales y varios días después de que fuera publicada una noticia en el Diario de Colima, donde Moreno Peña es colaborador, sobre un familiar liberado, cuyos captores aseguran en un mensaje anónimo que “Mario protege a gente de Jalisco”.
Samuel Rodríguez: una perita en dulce
Samuel Rodríguez Moreno, es hijo de Samuel Rodríguez Salas y María Guadalupe Moreno Peña. Su padre fue condenado a prisión en 1980 porque el Ejército le encontró una avioneta cargada con marihuana.
Siendo bachiller, en la Universidad de Colima, compañeros de su salón de clase lo describían como una persona prepotente e influyente.
Pero fue el 23 de mayo de 2004 cuando llamó la atención de los medios nacionales, pues golpeó a los entonces reporteros Édgar Badillo Medina y Mario Solís Espinoza, del Diario de Colima, así como Maximiliano Cortez Zepeda, titular de noticieros de la estación local Radio Variedades.
Según la averiguación previa 284/2004, Samuel Rodríguez se presentó en una discoteca del centro de la ciudad a tomar venganza contra los periodistas por el tratamiento de información en su contra.
Los reporteros habían denunciado reiteradamente las actitudes que había tomado Samuel Rodríguez públicamente.
En compañía de varios hombres, Samuel Rodríguez identificó a los periodistas para provocarlos, pero decidieron huir ante el peligro.
Sin embargo, los persiguió hasta la casa de la madre de Maximiliano Cortés y los golpeó, incluso también a la señora y a un hermano del locutor.
Debido a la golpiza, los reporteros sufrieron lesiones en donde Mario Solís salió más perjudicado pues tuvo una fractura en la mandíbula.
Al lugar de la gresca arribaron elementos de la Dirección de Seguridad Pública del estado a bordo de las unidades 0090, 0061, 0075 y 0054, quienes detuvieron a los agresores; sin embargo, al percatarse de quiénes se trataba, los dejaron en libertad. Nunca hubo castigo para Samuel Rodríguez.
El bar Nuit
El 15 de agosto de 2010, cerca de las 2:30 de la madrugada, una camioneta de lujo hacía el alto en la avenida Felipe Sevilla del Río, de cuyo interior, bajó una persona armada con una metralleta AK-47 y disparó contra el Bar Nuit hiriendo a 7 personas.
De acuerdo al boletín de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) emitido ese día, el probable responsable es una persona del sexo masculino entre 25 y 30 años de edad, complexión regular, 1.70 metros de estatura, vestía playera y pantalón color negro y portaba una gorra del mismo color.
Después de lo sucedido, se rumoraba que los responsables buscaban a Samuel Rodríguez que se encontraba en el bar disfrutando de la noche, sin embargo el sobrino de Fernando Moreno nunca fue investigado por ello.
Las revelaciones
A pesar de estos antecedentes, la PGJE nunca le fincó responsabilidades a Samuel Rodríguez por ningún delito y fue hasta que un delincuente, Pedro tirado Barajas, en su confesión, declaró que el familiar del exgobernador estaba involucrado en el asesinato de Silverio Cavazos.
De acuerdo con Tirado Barajas, Samuel Rodríguez trabaja para “La Familia Michoacana” y había sido allegado de Gerardo Mendoza Chávez, presunto autor intelectual del homicidio del tecomense.
Verduzco Guzmán también sostuvo que Samuel Rodríguez estuvo implicado en la balacera del bar Nuit, pues los presuntos responsables pretendieron atacarlo.
Pero para diversos políticos opositores, como el diputado Nicolás Contreras, la acusación es grave, pues sólo se toma en cuenta una declaración.
“Estoy seguro que si existieran en el expediente declaraciones más graves, directas e inculpatorias que las anteriores, las hubiera ofrecido en su lugar, de lo que se concluye que son las únicas que se refieren al licenciado y son insuficientes para presumir una coautoría intelectual”, dijo.
Agregó que si Samuel Rodríguez anda en malos pasos es su problema y merecido se lo tiene que se le aplique puntualmente la ley, así como la sanción que su proceder exija “Yo no meto las manos por él, pero no se debe utilizar como chivo expiatorio”, añadió.
A su vez, Mariano Trillo Quiroz, presidente del Partido Verde Ecologista de México (Pvem), exigió una investigación científica y de fondo para informar cuál fue el móvil del asesinato y hasta qué grado tenía Silverio Cavazos nexos con el Cártel la Familia Michoacana.
“Consideramos que si en realidad se quiere llegar a la verdad, la PGJE debe realizar investigaciones serias, legales, científicas y de fondo, para informar a los colimenses situaciones que nos revelen quien mató a Silverio”, dijo.
Mientras que Raymundo González Saldaña, dirigente estatal del PAN, lamentó que la PGJE se preste para ser un brazo político del propio gobernador “es lamentable que se utilicen estas investiduras para establecer estos planteamientos sin ninguna seriedad”, dijo.
Hasta el momento, ningún político priísta querido declarar al respecto.
