*Julio César Ramírez, maestro del Museo Universitario de Artes Populares “María Teresa Pomar”, impartió cursos y talleres sobre el Nepohualtzitzin y su aplicación en la enseñanza de las matemáticas.
CN COLIMANOTICIAS
Colima. – La Universidad de Colima (UdeC) participó en la 8th International Conference on Ethnomathematics (8ICEm8), realizada en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, Perú, con la representación de Julio César Ramírez Luna, maestro del Museo Universitario de Artes Populares “María Teresa Pomar”, quien impartió cursos y talleres sobre el Nepohualtzitzin y su aplicación en la enseñanza de las matemáticas.
Durante sus talleres Ramírez Luna, quien asistió al encuentro con apoyo de la UdeC, explicó que el Nepohualtzitzin parte de una matriz etnomatemática utilizada por culturas del México prehispánico para desarrollar conocimientos vinculados con la arquitectura, los calendarios, la observación de fenómenos astronómicos y otras actividades de organización social, como la medicina y la administración tributaria.
Ramírez Luna dijo que buena parte de estos saberes fueron prohibidos, desvalorizados u olvidados a partir de la Conquista y durante los periodos posteriores. En este contexto, destacó el trabajo del ingeniero civil David Esparza Hidalgo, quien, después de 18 años de investigación histórica y de campo, identificó un patrón de 91 cuentas en un fajo o cinturón de origen nahua de la región serrana entre Puebla y Veracruz, mismo que encontró también en otros vestigios, como los telares.
Ramírez Luna explicó que, de acuerdo con esta interpretación, el número 91 guarda relación con distintos ciclos: multiplicado por dos da 182; por tres, 273, y por cuatro, 364. “La cuenta era vigesimal debido a que las matemáticas del universo estaban interpretadas desde la visión del ser humano, quien cuenta con sus 20 dedos”, señaló.
El universitario destacó que en esta edición del congreso presentó el ábaco derivado del estudio de dicha matriz ancestral. Durante el taller, las y los participantes aprendieron a utilizarlo para realizar operaciones como suma, resta, multiplicación, división y raíz cuadrada mediante un procedimiento distinto al convencional.
Ramírez Luna agregó que este método también se ha aplicado en la Universidad de Colima con estudiantes de la Licenciatura en Matemáticas, así como en congresos nacionales y en grupos de voluntariado como UCOL-Peraj y Cocone Yocoya.
“Quizás la solución al déficit en el aprovechamiento de las matemáticas pudiera venir del pasado glorioso de nuestras culturas ancestrales”, afirmó.
La International Conference on Ethnomathematics se realiza cada cuatro años con el auspicio del International Study Group on Ethnomathematics (ISGEm). Reúne a investigadores, promotores y especialistas de distintos países para analizar la relación entre las matemáticas y los contextos sociales y culturales en los que se desarrollan.
La etnomatemática estudia, entre otros aspectos, la manera en que distintos grupos generan y utilizan conocimientos matemáticos en actividades cotidianas y culturales, desde patrones presentes en danzas, música y textiles, hasta formas tradicionales de construcción, medición y organización comunitaria.

