OPORTUNA RESPUESTA DE JIPS EN CASOS DE INFLUENZA

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La Panga

Por: Mayahuel Hurtado Ortiz

Recuerda usted, amable lector, lectora, la razón por la que desde hace muchos años a la fecha utilizamos gel antibacterial. Regresemos al año 2009, específicamente al 17 de marzo, donde se presentaron los primeros casos de influenza AH1N1 en el estado de Veracruz.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el primer registro en el mundo fue un niño de 10 años de edad, quien enfermó el 30 de marzo de 2009 en San Diego, California, Estados Unidos, que no había tenido ningún contacto con cerdos, y además no había tenido ningún antecedente de haber viajado a México.

Los primeros casos de influenza en México se detectaron el 11 de abril de 2009, en el estado de Veracruz. Se especula que el inicio de la pandemia haya tenido como origen la condición de las Granjas Carroll en el municipio de Perote de ese estado.

Al mes, la pandemia se extendió por varios estados de México, Estados Unidos y Canadá, para exportarse a partir de entonces, con aparición de numerosos casos en otros países de pacientes que habían viajado a México y Estados Unidos. Se han constatado unos pocos casos de contagios indirectos (de personas que no han estado en dicha región) en España, Alemania, Corea del Sur y Reino Unido.

El 29 de abril de 2009, la OMS clasificó el brote de gripe AH1N1 como de nivel de alerta cinco; es decir, pandemia inminente. Ese nivel de alerta no define la gravedad de la enfermedad producida por el virus, sino sólo su extensión geográfica. Después se elevó el nivel de alerta a seis. Eso provocó que desde el 23 de abril de 2009 todas las escuelas del país permanecerán cerradas hasta el 11 de mayo.

El brote inicial en México se detectó por primera vez en el entonces Distrito Federal, donde la vigilancia comenzó a partir del 18 de marzo. El aumento fue asumido por las autoridades como parte de los «finales de temporada de gripe» (que generalmente coincide con un aumento por el virus de la gripe B10) hasta el 21 de abril, cuando una alerta de la CDC en relación con dos casos aislados de gripe porcina, se informó en los medios de comunicación.

Según las autoridades de la Secretaría de Salud, se estima que el 90% de los 45 muertos iniciaron los síntomas antes de conocer la existencia de la Gripe A; y comenzaron a sentir los síntomas antes del 23 de abril de 2009; asimismo, se les hizo un diagnóstico y tratamiento de neumonía.

En ese entonces el secretario de Salud, Dr. José Ángel Córdova Villalobos, declaró que desde marzo de 2009 se presentaron más de mil 300 casos notificados, con 20 fallecidos, y confirmó que se trataba de una nueva cepa de gripe porcina de virus A subtipo H1N1. A partir del 26 de abril se habían registrado mil 614 casos, con 103 muertos y cerca de 400 pacientes en los hospitales; alrededor de dos tercios de los pacientes enfermos se habían recuperado y para el día 28 de abril la cifra de muertes aumentó a 152.
Pero lo más importante fue la respuesta inmediata para atender a la pandemia. Los soldados fueron movilizados por el gobierno y entregaron seis millones de cubrebocas a los ciudadanos alrededor de la Ciudad de México, medida que no bastó dada la población capitalina que supera por mucho la cantidad de los mismos. 

A partir del 24 de abril al 6 de mayo de 2009, las escuelas (desde preescolar hasta universidad), así como bibliotecas, museos, conciertos y cualquier lugar público de reunión, fueron cerradas por el gobierno en la Ciudad de México, además del Estado de México y San Luis Potosí, para prevenir la propagación de la enfermedad.

El jefe capitalino, Marcelo Ebrard, pidió a todos los establecimientos nocturnos cerrar sus puertas durante 10 días para evitar nuevas infecciones. El 25 de abril, el presidente Felipe Calderón declaró una emergencia, que le concedió la facultad de suspender los actos públicos y poder dictar la cuarentena.

El 26 de abril, José Natividad González Parás, gobernador del estado de Nuevo León, anunció que en todo el estado las escuelas permanecen cerradas hasta el seis de mayo, y estableció un sistema de cuarentena en los aeropuertos, estaciones de autobuses y la creación de puntos de observación, sobre todo en el sur del estado, en la carretera más cercana a las fronteras con otros estados, a fin de realizar pruebas realizadas en las personas que llegan otros lugares.

Las clases en el estado de Coahuila originalmente fueron canceladas el 27 y 28 de abril hasta que se decretó la suspensión en todo el país hasta el 11 de mayo.

El tema de la influenza AH1N1 no puede tomarse a la ligera y fue ayer de manera inmediata que el gobernador del estado de Colima, Ignacio Peralta, dio a conocer que tras la detección de AH1N1 en 11 tripulantes en un barco que se encuentra en Manzanillo, se aplican los protocolos para evitar riesgos en la ciudadanía y aseveró que “ante situaciones como ésta, existen protocolos muy estrictos que se siguen para evitar contagios o afectaciones, no sólo cuando se trata de la salud de la población en general, sino también cuando se detectan plagas que pudieran ser perjudiciales para los cultivos en la entidad”. Una respuesta inmediata ante un caso tan severo de presencia de influenza AH1N1 que amenazaba la salud de los manzanillenses y por ende, del estado.

Desde ayer, personal del sector salud trabajó de manera infatigable, donde detectó, atendió y controló la situación de casos presentados en un buque de carga con bandera panameña, mismo que se mantiene fondeado en las costas de Manzanillo.

Fue a través del programa de Sanidad Internacional que se recibió la alerta del arribo del navío procedente de San Francisco, California, el cual reportaba a personas que presentaban síntomas de gripe y fiebre. Tras muestras realizadas por personal de Salud y tratamientos, el laboratorio estatal confirmó dos casos de influenza H3N2, pero para fortuna de los habitantes del estado, este virus está contemplado en la vacuna trivalente, que protege acerca de los tipos de influenza A y B.

Ayer, gracias a las acciones oportunas ordenadas por el gobernador Peralta Sánchez y realizadas por personal del Sector Salud, se pudo detectar y controlar esta situación, que de no seguir protocolos de salud, puede convertirse en una epidemia. Por eso si no se ha vacunado acuda a sus servicios de salud y no se deje creer de rumores, si tiene fiebre y síntomas de gripe, acuda su médico.