Actualmente, el TEE está conformado por Julio César Marín Velázquez Cottier además de Ángel Durán y Rigoberto Suárez como magistrados numerarios (titulares); estos dos últimos se les vence su periodo pero integran la lista de candidatos a pesar de que el Código Electoral del Estado, aprobado en el 2011 en su artículo 273, señala que no pueden ser reelegidos.
La lista de 10 candidatos la completan María de los Ángeles Tintos, esposa del diputado priísta, Víctor Vázquez Cerda, quien es integrante la comisión de Justicia, Gobernación y Poderes, responsable de proponer al pleno los nombres de los magistrados que entrarán en funciones el próximo mes de diciembre.
También se encuentra la exdirigente estatal de Mujeres Priístas, María Elena Díaz Rivera, quien actualmente se desempeña como magistrada supernumeraria (suplente) del TEE y es hermana del exprocurador de Justicia, Arturo Díaz Rivera.
Otro más que aparece en la lista es el exdirigente de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC), Francisco Enoc Morán Torres, ex secretario particular del actual presidente del Tribunal Electoral del Estado, Julio César Marín Velázquez Cottier, cuando éste se desempeñó como Secretario del Ayuntamiento de Colima, en la administración de Mario Anguiano Moreno.
El quinto en la lista es Mario Hernández Briseño, expresidente del Instituto Electoral del Estado (IEE) y los profesionistas Marco López González, Elías Sánchez Aguayo, Luis Armando Velázquez Cervantes y Roberto Rubio Torres.
A pregunta expresa, Rigoberto Salazar argumentó que a pesar de que el código electoral señala que los magistrados no pueden ser reelegidos, hay jurisprudencia al respecto y por eso se integran a los magistrados salientes para ser considerados.
Negó que vaya influir el diputado Víctor Vázquez Cerda en la decisión de las propuestas y adelantó que, como dicta la ley, se tendrá que excusar para evitar un conflicto de intereses.
Alegó que las 10 propuestas son emanadas del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE) quien entregó ayer su lista y justificó la decisión de no hacer pública la convocatoria para cualquier profesionista ya que el TEE no es un organismo ciudadano y se rige por otras figuras legales.





