MANZANILLO, LA JOYA (Virgilio, suma fidelidades priístas)

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TAREA PÚBLICA

Por: Carlos Orozco Galeana

No tengo duda  que el segundo cargo público más importante en Colima es el de ser alcalde (sa) de Manzanillo, no sólo porque concentra más población que otros municipios, sino porque ahí confluyen infinidad de actividades económicas que repercuten positivamente en la economía local y nacional. No en balde se le ha llamado la capital económica de Colima.

Eso se comprueba, además, por el súbito amor que despierta cada tres y seis años entre los políticos buscadores de votos. Saben que por la cantidad de la cosecha que pueden obtener ahí, pueden alcanzar sus más caros objetivos políticos, pero poco hablan en campaña  de soluciones de  fondo. Todos los candidatos han hecho énfasis en que Manzanillo vive en el abandono, en parte, se  dice, porque ningún gobernador ha sido oriundo de ahí. 

En efecto,  observo que Manzanillo suscita mucho interés entre los políticos por el gran movimiento económico que tiene, por las fatalidades  expresadas no de servir a sus habitantes, sino por lo que puede originar de beneficios para muchos de ellos y para algún grupo empresarial local,  regional o nacional.

Y es por eso que hoy se libra ahí una batalla para encabezar la autoridad municipal un trienio más, en la cual lleva ventaja Griselda Martínez según encuesta de la empresa Cifras de México, en la que alcanzó un 15.4 por ciento, pero seguida de cerca por Jorge Luis Preciado con un 14.6%  y Rosy Bayardo con un 10.8%, quien se decantó ya por otra posición. De los dos primeros candidatos, seguro que saldrá el ganador(a).

Quienes aspiran a gobernar Colima y  se refieren al puerto, como ya apunté, han mostrado un supuesto interés en su suerte futura, más allá de tomarlo como un lugar hermoso para vacacionar los fines de semana. Han dicho que gobernarán desde ahí, que ya es tiempo de que Manzanillo aporte un gobernador para que su desarrollo se acelere y  cambie la vida a todos.

Y todo ello es porque ahí fluye vida económica a altos niveles. El movimiento portuario generado por el comercio nacional e internacional, genera riqueza de la que no participan casi nada sus habitantes.   Estos solo ven el crecimiento que ahí se suscita.  Los candidatos han criticado últimamente  rezagos importantes  y mostrado extrañeza porque los gobiernos no muestran disponibilidad de atenderlos y resolverlos como el de la  inseguridad pública. Se sabe que al menos unos 7 proyectos de desarrollo quedaron solo en el papel.

Virgilio Mendoza, quien lo ha gobernado dos veces, dijo a El Noticiero el 7 del presente mes que Manzanillo” ha sido olvidado por gobiernos estatales, como si no perteneciera al Estado”. En esos dos ejercicios trianuales, Virgilio dijo que “no hay huella” de que el gobierno estatal actual haya intervenido ( o invertido)  en obras públicas. Esencialmente, esta es una crítica fuerte contra los gobiernos priístas.

Y es entonces cuando suelta la propuesta de que si gana la elección gestionará guarderías, pues Amlo fue “mal aconsejado” al ordenar su desaparición, además de la reapertura del programa  Pueblos Mágicos. Y para que se preparen los de API por si gana, dijo que en el pasado convenció a su Administración a aportar 550 millones de pesos en dos oportunidades. O sea, Virgilio sabe pedir y convencer, perfil básico en un gobernante. La timidez de los gobernantes no ayuda en nada a la hora de negociar recursos. Quien no sepa pedir para los demás, no tienen nada que hacer en política. Aquí recuerdo a Elías Zamora y Fernando Moreno, que tuvieron esa gran cualidad ante la Federación y no daban paso sin huarache cada que algún poderoso funcionario visitaba Colima por las razones que fueren.  Antes de que pisaran Colima ambos tenían ya la mano extendida. . . y hasta entumida por esa posición pedigueña.

Hace ya casi 6 años, por cierto, se decía que el grupo Atlacomulco apoyaba sin reservas al entonces candidato y actual gobernador con el fin de hacer negocios en el puerto, es decir, cobrar la respectiva factura por haber generado influencias importantes en el ánimo del presidente Peña Nieto para que decidiera en su favor.

Como no soy investigador de la ASF,   no puedo decir que eso haya ocurrido o esté ocurriendo, pero fue una información que se filtró a algunos círculos locales con anticipación, y entonces ya se sabe cómo los políticos locales “aman” a Manzanillo.

La verdad sea dicha, no le caería mal a Colima tener un gobernante oriundo de allá, para que se pruebe, para que tenga su oportunidad a ver si es cierto que ese amor inmenso se traduce en obras buenas, en progreso para los que solo presencian un ritmo de vida económica inconmensurable, pero nada más.

Virgilio, como los demás que aspiran al mismo cargo, está en plenitud de vida, ha alcanzado un grado importante de madurez como político y acumulado  experiencia en el servicio público. Además, como es sabido y se le reconoce, no le pone tache a nadie siendo hábil para comunicarse en un ambiente de respeto y cordialidad. Es tolerante y  plural, lo  que no es poca cosa en estos tiempos vertiginosos.

Las cartas están sobre la mesa. Conforme avance la campaña, seguiré comentaré aspectos de relevancia que surjan de las propuestas de cada uno  (a) de los aspirantes. No tengo carta aborrecida. A cada quien según le corresponda.  

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