Mágico encuentro, Pelé y ‘Cuau’

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*El brasileño y el mexicano se encontrarán en una campaña de publicidad para un banco; en los avances se les puede ver de buen humor, bromeando entre ellos

ESTO

Cd. de México.- Goles, talento, magia y pasión. ¿Qué pueden envolver dos grandes jugadores como Pelé y Cuauhtémoc Blanco?

Ambos estuvieron juntos en un promocional, lo que sin duda llamó la atención ver a dos grandes futbolistas, de diferentes épocas, frente a frente. O’Rei reconoció el talento del Cuau, quien a su vez mostró respeto por una figura tan grande del futbol mundial como lo es Edson Arantes.

Fue un agradable encuentro provocado por una firma bancaria, que sabía del carisma de ambos y los reunió. Fue un gran momento, al grado de que Pelé festejó al más puro estilo del mexicano con una «Cuauhtemiña».

 

Dos grandes, Dos históricos, Dos ídolos.

Desde luego que la grandeza de Pelé no tiene comparación, pues es considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos. Escribió míticas historias en el Santos de Brasil y en su Selección.

Jugó los Mundiales de 1958, 1962, 1966 y 1970, éste último en México, donde fue campeón en un gran partido contra Italia, en el estadio Azteca. Edson marcó historia, quedó campeón en tres de sus cuatro mundiales disputados. También ganó la Copa Libertadores y la Intercontinental con el Santos. Durante toda su carrera marcó 1,282 goles.

 

El Temo

Junto a él, el último ídolo futbolístico que ha tenido México, Cuauhtémoc Blanco, un pícaro y carismático jugador que pese a no ser reconocido como el mejor del país, a sus 40 años sigue levantando a la gente en las tribunas con espectaculares jugadas y revolucionando el balompié nacional.

Cuauhtémoc nunca ha sido de medias tintas, o lo odias o lo amas, es por eso que encajó perfectamente en el América, aunque el inicio no fue nada fácil, pues se tardó en ser campeón con sus queridas Águilas.

También tuvo muchos éxitos a nivel Selección, a la que siempre defendió con orgullo. Fue campeón de la Copa Confederaciones, además de participar en los Mundiales de Francia 98, Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010. Fue genio y figura, por eso el encuentro con Pelé no era ninguna locura: dos ídolos, dos cracks de distintas épocas, pero con mucha magia en los pies.