Los marinos canadienses fueron recibidos con honores por sus homologos mexicanos.
Al parecer la nave llegó a puerto para abastecer combustible y avituallarse.
La zona fue totalmente restringida, para los civiles, ya que desde la inauguración del muelle de cruceros, la zona ha sido cerrada al paso de los ciudadanos manzanillenses, que se tuvieron que conformar con apreciar el submarino a la distancia.





