LA TORTUGA GIGANTE GEORGE MURIÓ SIN LOGRAR PERPETUAR SU ESPECIE

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    George, el último ejemplar vivo de la subespecie de tortuga gigante de la isla Pinta, fue encontrado sin vida en su corral por su cuidador Fausto Llerena, empleado del Parque Nacional Galápagos, aunque en la víspera no presentó novedades que alertaran su deceso.

    La tortuga generó la curiosidad científica al ser descubierta en la isla Pinta en 1972, cuando se creía que la subespecie de este lugar estaba extinta. Las crónicas dicen que el estudiante Manuel Cruz fue su descubridor, aunque también hay versiones que atribuyen su hallazgo a cazadores de cabras.

    Desde entonces, el quelonio ha sido parte del programa de crianza en cautiverio del Parque, en la isla Santa Cruz. Los esfuerzos por lograr que se apareara con tortugas de otras subespecies del archipiélago recibieron amplias cobertura en todo el mundo.

    Ingresó al Libro Guiness de los Records como el animal más especial y pasó a ser uno de los símbolos de la lucha contra la depredación, tan difundido como el panda.

    El director de la entidad, Edwin Naula, dijo que se ejecutaron diferentes iniciativas para intentar reproducirlo, inicialmente con hembras de la especie de volcán Wolf de la isla Isabela, con quienes consiguió aparearse en 2008 después de 15 años de convivencia; pero lamentablemente los 16 huevos que pusieron sus parejas resultaron inviables.

    En 2009 aparecieron otros cinco huevos, pero tampoco hubo proceso embrionario.

    También se utilizaron técnicas de inseminación artificial. Se habían tomado muestras de mil 600 tortugas de la subespecie de Isabela en búsqueda de un híbrido.

    Posteriormente se colocaron en su corral hembras de la especie de la isla Española, genéticamente más cercana, pero tampoco hubo éxito. Ese fue el último harem de George antes de morir.

    Esto se lo hacía incluso con el temor de que George, a la larga, no fuera el padre de alguno de los huevos, pues los reptiles tienen la habilidad de guardar esperma por largos períodos de tiempo.

    También fue célebre la recompensa de 10 mil dólares que se ofreció para los zoólogos de todo el planeta que encontrasen una hembra con la cual George lograra reproducirse. Se esperaba que hubiera una hembra de su especie entre los ejemplares sacados de Galápagos y que están en zoológicos y colecciones privadas en el exterior. Antes del establecimiento del Parque, era sencillo llevarse una tortuga.

    Cuatro de las 14 especies de tortugas gigantes de las Islas Galápagos -que ayudaron a Charles Darwin a desarrollar su teoría de la selección natural- se han extinguido en las últimas décadas por culpa de la caza y la competencia por los alimentos que sufrieron por cientos de cabras introducidas allí en la década de los 50.

    También los perros contribuyeron al descenso de la población de tortugas, pues las atacaban. En el siglo XIX, los balleneros también cazaban tortugas en las Galápagos cuando pasaban por las islas. Se estima que entre 1831 y 1868 los balleneros eliminaron a 100 mil ejemplares de quelonios.

    Naula mencionó que el próximo mes, el Parque ha planificado un taller internacional para hacer la estrategia de manejo de las poblaciones de tortugas en los siguiente s 10 años con el fin de lograr su restauración. “El taller se llevará a cabo en honor del Solitario George”.

    A la espera de la autopsia

    Naula estima que el fallecimiento del ejemplar se debió a un paro del corazón, propio de que la tortuga ya habría cumplido su ciclo de vida. No obstante, se esperará el resultado de la necropsia para determinar oficialmente qué generó el deceso de George, cuya edad se estimaba entre los 90 y los 107 años.

    El cuerpo, hasta ayer en refrigeración, será estudiado por científicos extranjeros y de Ecuador, entre ellos: James Gibbs, científico de la universidad estatal de Nueva York; Linda Cayot, de la organización Galápagos Conservancy y Joe Flanagan, director del servicio veterinario del zoológico de Houston, quien tiene previsto participar mediante video conferencia o teléfono.

    Llerena precisó que “la hipótesis que tenemos es que murió de un paro cardíaco, porque se la encontró en una posición que indicaba que se dirigía al bebedero”.

    El animal, de 88 kilos y un caparazón de un metro de largo, fue uno de los más famosos y fotografiados por los turistas y artistas como Angelina Jolie y Brad Pitt.

    Mientras, el Parque Nacional Galápagos ha recibido miles de mensajes de todo el mundo lamentando la muerte de “Solitario George”.

    En las Galápagos habitan entre 15 mil y 20 mil tortugas de 10 especies. Actualmente se encuentran en la lista de la UNESCO de Patrimonios Naturales en peligro, a causa de las amenazas a su ecosistema.

    Animales en peligro

    En Ecuador hay varias especies en peligro de extinción. Uno es el cóndor, del que se estima que solo quedan menos de mil en Ecuador. El oso de anteojos, del que sobreviven unos 2 mil; los monos chorongos o barrigudos, el tapir amazónico, la pacarana, las aves amazónicas… (Con información de AP)

    Fuente: EL UNIVERSAL

     

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