*Nadie pidió la reforma, ni partidos ni ciudadanía. Nace con el rechazo de todas las fuerzas políticas, incluso de los partidos aliados de Morena, dice.
Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS
Colima. – La reforma electoral propuesta por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, “nació muerta y es un fracaso”, afirmó el coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRI en la Sexagésima Primera Legislatura Local, Arnoldo Ochoa González, desmintiendo a la mandataria federal quien sostuvo que fue la ciudadanía la que solicitó esta reforma. “Ni partidos políticos, ni ciudadanos, la pidieron”, dijo.
La mandataria federal entregó al Congreso de la Unión su propuesta de Proyecto de Reforma Electoral, en la que pretende modificaciones a 11 artículos de la Constitución y sin cambios a su “decálogo por la democracia”, que rechazan el PVEM y el PT, aliados de Morena, y los partidos opositores PRI, PAN, MC.
Luego de varias semanas de negociaciones y desacuerdos, la mandataria mantiene sus dos propuestas centrales y pidió al Legislativo que los legisladores plurinominales sean electos por los ciudadanos y no por las cúpulas partidistas y reducir en un 25 por ciento los recursos públicos que reciben cada año los partidos políticos.
Ante ello, el coordinador parlamentario del PRI sostuvo que “esta propuesta de reforma electoral de la presidenta Sheinbaum nadie la pidió =contrario a lo sostenido por la mandataria=. Las reformas electorales se hacen cuando los partidos políticos, fundamentalmente, piden que haya una reforma por no estar conformes con algunos artículos constitucionales que dieron origen a las leyes electorales o por no estar de acuerdo con su integración”.
Ochoa González señaló que “hoy los partidos políticos no fueron tomados en cuenta para hacer una reforma electoral. Ese no es el camino para llegar a acuerdos de reforma electoral que permitan a las organizaciones políticas y ciudadanas dar sus puntos de vista de cómo mejorar nuestras leyes electorales y nuestros órganos de representación y que eso abone a un avance democrático y una mejor representación”.
Refirió que la propuesta presidencial de reforma electoral “nace con el rechazo de todas las fuerzas políticas, incluso de los que han sido aliados del partido en el Poder. Es un fracaso, pues es una reforma de estado que solo beneficia al partido en el Poder y no crea condiciones más democráticas de integración de los órganos electorales y de participación política”.

