Análisis Político
Por: Abel González Sánchez
Cinco aspirantes naturales de peso pesado se van visualizando y consolidando para ocupar la candidatura oficial primero y después asumir la presidencia municipal de Colima, pues la alcaldía es un cargos político relevantes del estado porque puede abrir las puertas a la gubernatura, pero antes de esta está también la presidencia municipal de Manzanillo, ya que el puerto ahora tiene más número de electores que Colima, este será el rumbo de la elección del 2018.
Nicolás Contreras, Federico Rangel, Héctor Insúa, Riult Rivera, Esmeralda Cárdenas y Leoncio Morán Sánchez, conformarán el arcoíris político de diferentes colores y sabores que participarán en el ambiente social primero y después en lo político para lograr ocupar la candidatura oficial a la presidencia municipal de Colima, y es natural que el que tenga más consenso y posibilidad real de ganar, será el virtual candidato.
AFECTA A COLIMA LA DIVISIÓN ENTRE PARTIDOS
Existe una preocupante descoordinación institucional no únicamente en materia de seguridad, si no en todos los rubros sociales, económicos y políticos en donde muchos funcionarios de los tres niveles de gobierno no pactan ni tienen voluntad de acordar en forma conjunta resolver los problemas sociales de los ciudadanos, porque anteponen sus intereses personales y políticos de las dependencias que corresponden y de los partidos a los que pertenecen, van y se toman la foto de las reuniones y cada uno hace su trabajo independiente, y sus partidos se dedican a agredir, cuestionar sin colaborar en nada, absolutamente en nada ante los múltiples problemas de la entidad, esto está agravando los problemas sociales y delincuenciales de la entidad.
Por ejemplo para recuperar a nuestros adolescentes, jóvenes y jovencitas, del consumo de alcohol, de las drogas adictivas, muchos ayuntamientos permiten que sus bares trabajar hasta las seis de la mañana, tampoco detectan ni ubican en cada barrio quién de los adictos se dedica a robar y agredir personas a su paso por su problema de adicción, cada autoridad, municipal, estatal o federal no actúan en forma coordinada, inclusive hay ayuntamientos que no se reúnen con funcionarios del estado ni con las dependencias federales, como si los ayuntamientos fueran su propia empresa, por otra parte hay delegados federales que no les interesa atender la problemática social local y salen constantemente a sus estados de origen, por otra parte para ingresar a una escuela a dar pláticas de prevención en materia de seguridad es un desgarriate, es burocrático y no hay coordinación para que personal especializado en psicología por ejemplo atiendan a los estudiantes en sus adicciones, o bien sean internados. Por tal motivo urge que los partidos y muchos funcionarios de los tres niveles y apasionados partidistas antepongan el interés social de Colima.
SIETE DIPUTADOS FEDERALES CON NACHO PERALTA
Colima tiene según la voz populli siete diputados federales de todos los partidos que cobran puntalmente mucha lana, pero la verdad no sabemos a qué se dedican, porque si alguien quiere contactarlos nunca tienen tiempo para nadie, dicen que están muy ocupados, quizás, pero será más bien, muy despreocupados por Colima, aunque pronto vendrán buscando nuevamente el voto ciudadano, eso sí es seguro, inventarán muchas cosas que desearán gestionar, allí estarán para el 2018, que desvergüenza.
Ojalá tuvieran tiempo estos siete diputados federales que representan a Colima para cuando menos se tomen una foto todos juntos con Nacho Peralta, para mandar el mensaje a los ciudadanos que se preocupan por los problemas del estado y están apoyando unidos a gestionar más recursos en favor de la seguridad del estado, de educación, a favor del campo, pero nada, nada de nada, excepto dos o tres legisladores federales que si demuestran trabajo, pero la mayoría ni siquiera hacen una simulación de labor, a lo que ya estamos casi acostumbrados, y es lamentable que lo único que sabemos de ellos es que si quieren nuevamente otro cargo para el 2018.

