AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
Aunque su nuevo correligionario, Chuy Dueñas la defienda a capa y espada, la aún alcaldesa emecista del municipio de Manzanillo, no ha aclarado porqué se autorizó un bono de más de 300 mil pesos para ella y repartir más de 25 millones entre sus colaboradores más cercanos.
La noticia ya está en medios nacionales como La jornada y El Heraldo, entre otros, dándose a conocer la práctica rapaz alcaldesa, quien también fuera candidata al Senado pero que el pueblo de Colima la mandó al tercer lugar en las pasadas elecciones.
Fue nota nacional que el Cabildo de Manzanillo, a petición de Griselda Martínez, aprobó el bono de liquidación para el cuerpo edilicio, así como para cerca de 150 trabajadores de confianza por el fin de la administración municipal que termina a mediados de octubre.
Y tal como lo expresó, la próxima alcaldesa, Rosy Bayardo, ese dinero bien pudo destinarse a programas sociales que vendrían a beneficiar a cientos de manzanillenses.
Sin duda el cabildo aprobó tal propuesta de Griselda Martínez porque también ellas y ellos serían beneficiados, actuaron como juez y parte sin recato alguno, al estilo de los bandidos de Río Frío.
Por su parte la próxima alcaldesa, Rosy Bayardo, ya anunció medidas legales para proceder en contra de su antecesora, Griselda Martínez y los funcionarios que resulten responsables de la autorización de los más de 25 millones de pesos, ilegal por donde quiera vérsele.
Griselda Martínez, antes de irse debe explicarle al pueblo de Manzanillo, no puede retirarse como la humedad y en total impunidad.
El pueblo de Manzanillo no merece una grosería de este tamaño.
Griselda y su equipo deben atender al llamado de la próxima presidenta de Manzanillo y devolver esos recursos que seguramente van a ser muy bien aplicados en programas sociales que beneficien, directamente, a la gente de este municipio.
CALLES Y AVENIDAS DESTRUIDAS
De acuerdo con el Artículo 11t5 Constitucional, corresponde a los ayuntamientos la pavimentación de calles y avenidas en todas las ciudades y pueblos de su demarcación. Lo mismo que los sistemas de drenaje y alcantarillado. Entre muchos otros servicios a la comunidad.
Sin embargo, este tipo de obras, sin razón alguna se construyen con materiales y técnicas de baja calidad por lo que, en cada temporada de lluvias, las calles y avenidas se llenan de baches, así como los brotes de agua por todos lados.
Pareciera que ya hay convenios entre las autoridades municipales y las llanteras y/o los talleres que atienden las suspensiones de los vehículos.
La zona conurbada de Colima y Villa de Álvarez son dos claros ejemplos de la displicencia con la que se atiende la pavimentación de calles y avenidas.
Aparejado con lo anterior, las pavimentaciones de calles y avenidas no cumplen con los requisitos mínimos de calidad, ya que en las lluvias con facilidad de abren los grandes boquetes a la pavimentación. Hay lugares en que le sacas a un bache y caes en tres.
Las quejan saltan por todos lados en los municipios de Colima y Villa de Álvarez y tanto Margarita como Tey se hacen como el diablo, para no mirar las cruces, cuando pasa por los panteones.
AL MARGEN
Hoy México florece.
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