Por: Manuel Olvera Sánchez
En principio podemos decir que de hecho las instancias educativas desde siempre, han contado con lineamientos en que se preserva la filosofía y los valores de cada sociedad, así como las formas que se consideran idóneas para dar satisfacción a las necesidades educacionales de los pueblos.
En lo referente a nuestro país los fundamentos jurídicos en los que se apoya el sistema educativo de la Nación se encuentran contenidos en su Constitución Política y Ley General de Educación, tomando como eje el artículo tercero en que se establecen los principios y la orientación que debe tener la educación en México.
Dicho artículo en su texto establece: que la educación que imparta el Estado – Federación, Estados, y Municipios – tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano, y fomentará en él, a su vez, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y la justicia.
Este fragmento del artículo tercero basta para apreciar que la educación en México se concibe como un medio para alcanzar fines en dos planos: uno, en lo que respecta al bien y desarrollo del individuo; otro, el que se refiere al bien de la comunidad internacional a la que el individuo pertenece; bajo ese escenario se podría decir, que se tocan dos valores tangibles: el individuo y la comunidad; como también tres valores intangibles: el desarrollo armónico total y solidario de lo potencial – imperfecto, independencia y justicia internacional.
Entre los criterios adoptados en la Constitución de 1917 para alcanzar esos fines, se estableció que serían ajenos a cualquier doctrina religiosa, y que estarían basados en los resultados del progreso científico; será obligatoria, gratuita, democrática y nacional.
Señalándose que será Nacional, en cuanto:”.a que atenderá a la comprensión de nuestros problemas, al aprovechamiento de nuestros recursos, a la defensa de nuestra independencia política, al aseguramiento de nuestra independencia económica y a la continuidad.
En términos reales podemos afirmar que el contenido filosófico de la educación en nuestro país está bien orientada, con alto sentido patriótico, sin embargo, hasta la fecha, lo concebido no se ha logrado concretar a fondo de parte de los gobiernos en turno, por lo que resulta más que necesario para alcanzar el progreso del país y bienestar de su pueblo.
De hecho no se puede soslayar hoy en día, como la filosofía e inteligencia juegan papel importante en la educación contemporánea. De la misma manera debemos reconocer que al referirnos a la filosofía estamos hablando de un saber, un conocimiento de los muchos que tiene el hombre, remarcando que hay algunos estudiosos de este tema que coinciden en que no se puede enseñar filosofía, que lo que sí se puede es enseñar a filosofar.
El filosofar lo debemos de entender como el momento en el que el ser humano empieza a posicionarse en un estado donde todo para él es incertidumbre al máximo y, por lo consiguiente tiende a agarrarse para no caer.
La filosofía parte de un principio mediante el cual busca ser autónoma y no depender de nada, y esta la razón por la cual se hacen las siguientes preguntas que son las más fundamentales para el hombre: ¿que soy yo, y que es el mundo?
Partiendo del párrafo anterior se deduce que de las preguntas fundamentales se derivan otras como el que es la vida, que es el bien, que es el amor que es la felicidad y es precisamente a este status en el que se encuentra el hombre que se le conoce como filosofar.
Debemos entender a la filosofía como el momento en el que al hombre le empiezan a surgir dudas, y entra en un estado de desconfianza sobre momentos en los cuales daba los hechos como algo verídico.
En el caso particular relacionado con la filosofía y la inteligencia se deduce que son cosas que van íntimamente ligadas una de la otra, ya que si dejamos de hacer uso de la inteligencia en los momentos más importantes de nuestras vidas, y actuamos solo bajo los instintos, estamos actuando de manera equivocada.
Al hacer uso de la inteligencia estamos evitando aislar nuestros sentimientos, ya que el sentir es una cualidad humana, por lo tanto actuar bajo este criterio estamos trascendiendo espontáneamente nuestra animalidad
Igualmente no cabe duda que siempre la educación ha sido el motor que impulsa al desarrollo económico de todos los países y por lo tanto se convierte en un agente de cambio en la sociedad.
Hoy en día debemos concebir el quehacer educativo siempre reflexionando bajo una perspectiva filosófica, para de esta manera evitar caer en la apreciación de desarrollar un sistema educativo mecanizado que no incluya compromisos sociales ni humanos, hay que lograr que el alumno se involucre en lo que está pasando en el mundo actual para de esta manera lograr estudiantes competitivos con la dinámica de la economía globalizada.
La filosofía en la educación contemporánea busca generar una educación que en el fondo genere conciencia, carácter, esencia en el hombre; donde la cultura humana juega un papel muy importante, ya que si bien es cierto que el hombre tiende a ser libre, la cultura de alguna manera nos mantiene atados a la predeterminación, y es esta la que nos limita nuestra libertad orillándonos a actuar a través de la predeterminación.
Es esta predeterminación la que nos orilla a tomar decisiones que de alguna manera nos hace ver que actuamos de manera libre y creer que estamos siendo auténticos en nuestra voluntad.
No debemos de perder de vista que hoy en día, vivimos en una sociedad la cual a través de que transcurre el tiempo, se presenta con mayor maltrato, violencia y prepotencia, pero también no hay que perder de vista lo grandioso que es el arte de enseñar, y la educación juega un papel muy importante, ya que es a través de ella como se transmiten a las nuevas generaciones los valores, el fundamento y el contenido de una cultura enfocada a generar ciudadanos de bien.
Finalmente diremos que si bien es cierto hay quienes han tenido el atrevimiento de señalar que hoy en día al Gobierno Federal, Estatal y Municipal lo que menos le preocupa es la educación, en los hechos se está acreditando que no es así, y que los cambios que sean necesarios se tendrán que realizar sin importar lastimar intereses, ya que hoy y siempre la educación será la palanca que impulse a la sociedad a salir del letargo en el que se encontraba, y más que necesario reorientar.
La visión que tenías sobre mí, no la defraudare, eso me fortalece aún más, serás ese impulso para lograrlo.
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